Respetado Papa, te equivocas

Respetado Joseph Ratzinger, A tu llegada a Madrid, en la Plaza de la Cibeles, dijiste: «Sí, hay muchos que, creyéndose dioses, piensan no tener necesidad de más raíces ni cimientos que ellos mismos. Desearían decidir por sí solos lo que es verdad o no, lo que es bueno...