La delicia de la racionalidad

Me lo dicen todos en la redacción: «Javier, te has enamorado». También me lo dice Álvaro (no C6) y que yo sepa no me conoce, ni yo a él. Todos tienen razón. Mi estado natural es «enamorado». Enamorado siempre. De quién no lo voy a contar ahora. De qué, tampoco, salvo...