Empecé a realizar pruebas a bajas temperaturas por casualidad. Un día de mucho frío, mientras probaba un Nissan Leaf, sospeché que la capacidad de su batería podía ser menor a cero grados que a 20 grados centígrados. Ese día, y lo publiqué aquí, medí que la capacidad útil aproximada de la batería de un Nissan Leaf estaba alrededor de 32 kWh.

Mi sorpresa llegó cuando medí el consumo a mayor temperatura y resultó que la capacidad de la batería del Leaf no variaba con la temperatura. Lo que sí variaba claramente era el consumo a una temperatura y a otra. Después del Leaf, medí el consumo con un Renault Zoe, y me dio un resultado similar al del Leaf.

Hoy le toca el turno al Hyundai Ioniq. En torno a cero grados centígrados, también consume un 20% más que cuando la temperatura se sitúa alrededor de los 20 grados centígrados. La diferencia entre el Ioniq y los otros dos coches (ZOE y Leaf) es que el Ioniq consume muchísimo menos que ellos. Una batería claramente inferior (en capacidad) hace que pese menos, circunstancia que redunda en favor de un consumo menor. Pero la diferencia es tan grande que difícilmente pueda deberse únicamente a la diferencia de peso. Aunque no me atrevo a aventurar a qué puede deberse, porque no tengo capacidad para medir los efectos de las diferentes resistencias aerodinámicas, la eficiencia de las baterías, los motores y su gestión electrónica.

Lo que sí puedo decir es que a unos cero grados de temperatura*, sin calefacción, en mi recorrido habitual de consumo en autovía para coches eléctricos, a una velocidad de crucero de 120 km/h, el Ioniq ha consumido 20,8 kWh cada 100 kilómetros. A 20 grados centígrados el consumo del ioniq en idéntico recorrido y a la misma velocidad de crucero (120 km/h el 80% de la distancia) ha sido de 17,5 kWh cada 100 kilómetros.

Después de los 72,2 km de recorrido que indicaba el medidor del Ioniq en este punto, a una velocidad de crucero de 120 km/h y con temperaturas cercanos a los cero grados durante todo el recorrido, el consumo del Ioniq ha sido de 20,8 kWh cada 100 kilómetros.

Realizo las mediciones de consumo en el siguiente recorrido, siempre sin calefacción y sin aire acondicionado, con un desnivel de unos 400 metros en poco más de 70 kilómetros.

Resumo las informaciones publicadas hasta la fecha en la siguiente tabla. Además del consumo, añado la capacidad útil y el consumo total registrado al cargar una batería completamente vacía.

En esta tabla ya he incluido los datos que muestro a continuación, con su correspondiente foto.

Consumo en el mismo recorrido, con sólo el conductor, pero a 17 grados centígrados en lugar de a un grado centígrado. A baja temperatura el consumo en este recorrido es un 18,9% superior con el Ioniq.

De regreso a casa, después de recorrer 160,9 kilómetros, la batería estaba completamente vacía, con un consumo total de 16,2 kWh/100 km. Según estos datos, la capacidad total útil de la batería es de 26,066 kWh.

El consumo total al cargar el coche fue de 30,340 kWh, en torno a un 15% más.

  • Estas mediciones las realicé el pasado invierno. Las publico con mucho retraso.
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