Llevo varios días en estado de shock. El 26 de febrero puse un tuit diciendo que no iba a acudir al Salón del Automóvil de Ginebra ante el riesgo de que nos dejaran encerrados en el pabellón. En sólo 20 días el mundo ha cambiado. Hace 20 días Italia estaba ya semiparalizada y parecía que nosotros estábamos muy lejos de aquel tumulto. Pero no. Los hechos se han precipitado y 20 días después estamos paralizados.

Pero no podemos quedarnos paralizados. Hoy he ido a coger el Tesla que estaba en el garaje de la redacción y no me he atrevido. No sé si es sensato o no, pero en ese momento no tenía ningún modo de limpiar el volante y he decidido no tocarlo. Llevaba guantes sí, pero los guantes no son solución definitiva. Si el virus se pega al guante y yo me toco la nariz…

Por mi edad soy población de riesgo. Tengo mucho cuidado para no transmitir el virus a nadie mayor que yo, pero incluso yo podría tener que acudir al hospital en caso de infección y esa contingencia no debería ocurrir nunca.

En fin. Que las medidas para detener el virus las tengo asumidas. No estoy necesariamente de acuerdo con ellas, pero las acato y las cumplo. Ahora me gustaría saber qué puedo hacer o qué podemos hacer como empresa para seguir colaborando al movimiento económico.

La única forma en la que sé plantearme los negocios es la siguiente: ¿Con qué servicio puedo contribuir a mejorar la posición de la demanda, de la oferta o de las dos?

Cuando creé km77 tenía la idea clara. Me parecía que sería útil un medio que diera información completa, cuidada y veraz de todos los coches para que los usuarios pudieran destinar su dinero al coche que mejor les conviniera.

Hoy, sin embargo, al menos momentáneamente, la necesidad es otra. El coronavirus nos obliga a quedarnos en casa. Nadie puede ir a comprar un coche, entre otras cosas porque ni hay piezas para fabricarlos, ni se puede ir al concesionario ni el coche va a servir de mucho si no podemos movernos.

¿Qué hacemos nosotros durante este mes o dos meses en los que hoy no sé si estamos autorizados a conducir para probar coches?

Quiero contribuir a la economía, quiero contribuir a que haya movimiento económico. Quedarme en casa y no hacer nada es la hecatombe. ¿Qué podemos hacer?

Un amigo me decía que publicáramos artículos sobre qué cuidados tomar en el coche para no contagiarse. Grrr. Me niego a publicar chorradas. En un artículo así no podríamos decir nada que no sea evidente y no ayudaría mucho a nadie. Es hasta posible que consiguiéramos mucha audiencia si posicionara bien en buscadores, pero nuestro negocio no es conseguir grandes audiencias, sino dar grandes servicios. No entiendo el periodismo como una guerra de audiencias. Eso ya lo he dicho varios millones de veces.

¿Qué podemos hacer? ¿Cómo podemos contribuir a que no pare la rueda? ¿A dar un servicio y obtener un rendimiento económico por ese servicio?

Me gustaría entregar coches con medidas sanitarias extremas o llevar piezas a las fábricas o ayudar a tomar decisiones de compra, despacito y cuidadas, para cuando sea posible comprar. Algo. Hoy me siento inútil.

La peste de nuestros días está aquí. Necesitamos una penicilina para los virus. Me gustaría poder contribuir a encontrarla, pero excede de mi capacidad.

Qué duro es sentirse inútil.

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