Los familiares no son vehículos especialmente valorados en nuestro país, pero son muy recomendables para aquellas personas que busquen, por encima de todo, practicidad y versatilidad. Ya sea por el tamaño del maletero o por el acceso al mismo, en muchos casos pueden ser incluso más adecuados que los famosos SUV.

En km77 hemos hecho una comparativa entre dos de los vehículos familiares más habituales en nuestras carreteras: el Ford Focus Sportbreak y el SEAT León Sportstourer. Ambos tienen un tamaño parecido, de entre 4,65 y 4,70 metros de longitud y un maletero enorme, de más de 600 litros. Además, las unidades probadas tienen un motor de gasolina de potencia similar: 155 caballos en el Focus y 150 en el León (ficha comparativa de estos dos modelos).

Para obtener dicho rendimiento, cada una de las marcas ha optado por una vía distinta: tres cilindros con un litro de cilindrada en el modelo de Ford (el famoso EcoBoost) y cuatro cilindros con 1,5 litros de cilindrada en el de SEAT (el no menos conocido 1.5 TSI). Ambos motores están sobrealimentados mediante un turbocompresor, pero el del Ford, además, incluye un sistema de hibridación ligera a 48 V que le permite obtener el distintivo medioambiental ECO de la DGT. Dicho sistema también puede ir montado en el León, pero para ello es necesario pedir el cambio automático de siete marchas, que es opcional y tiene un coste de 2300 euros. En la tabla que hay a continuación mostramos un resumen de las características más destacadas de los dos modelos probados:

ModeloLongitud (mm)Maletero (l)Potencia (CV)Precio (€)
Ford Focus Sportbreak 1.0 Ecoboost MHEV 155 CV466860815523 798
SEAT León Sportstourer 1.5 TSI 150 CV464262015027 310

Tras probar los coches durante una semana y en todo tipo de vías, las conclusiones a las que llegamos fueron claras: el Focus es el que tiene un tacto de conducción más directo, el que está mejor amortiguado y en definitiva, con el que más se disfruta al volante. El León no es desaconsejable en estos aspectos, ni mucho menos, pero se siente más aislado, el cambio de marchas manual es más lento y la dirección tiene un tacto más artificial. Su motor, en cambio, tiene un rendimiento superior al del Focus, con un funcionamiento muy suave y una entrega de potencia muy lineal.

También el habitáculo del León causa una sensación general más positiva que el del Focus: tiene un aspecto limpio y moderno, con unos acabados claramente mejores y con unas plazas traseras más amplias y acogedoras. El interior del Focus hace menos concesiones al diseño y tiene unos materiales de recubrimiento de aspecto más sencillo, si bien la ergonomía está mejor resuelta y resulta mucho más sencillo interactuar con la mayor parte de las funciones del vehículo.

El maletero, que es el principal protagonista de este tipo de vehículos, es muy grande en los dos modelos. El del Focus tiene 608 litros y el del León incluso un poco más, 620. En ambos casos son datos muy buenos, por encima de la media del segmento (listado de turismos familiares de entre 4,6 y 4,7 metros de longitud, ordenados por volumen del maletero) y además tienen unas formas muy homogéneas que permiten aprovechar bien el espacio disponible. Como suele ser habitual en este tipo de vehículos, hay cintas elásticas, ganchos para fijar redes, perchas y un portón con apertura y cierre automáticos.

A fecha de publicación de esta entrada, el Ford Focus 1.0 EcoBoost MHEV de 155 CV está a la venta por 23 798 euros con el acabado Titanium y por 24 173 euros con el acabado ST-Line X. Por otra parte, el precio de partida del León con el motor 1.5 TSI de 150 CV y acabado Xcellence es de 27 310 euros, y asciende a 29 610 euros si se pide con el cambio automático de siete relaciones y el un sistema de hibridación ligera (ficha comparativa).

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