Craksracing, ¡vaya nivel!

Craksracing, ¡vaya nivel! Pipipipi, pipipipi, pipipipi… sí, son las 7.30 de la mañana, ¡levántate vago! y no, no he vuelto a los tiempos del cole cuando mi madre levantaba la persiana, me tiraba de la sábana y me recordaba que el desayuno llevaba media hora en la mesa, sino que era...