Amigos y amigas,

¿Qué tal todo? A partir de mañana ya pueden llegar inglesitos a España.

Si hay algún británico leyendo esto le pido disculpas. Con inglesitos, no pretendo ofender a nadie: es una forma de hablar.

En fin, que a partir de mañana ya pueden llegar putos inglesitos a nuestro país. Sin ningún tipo de cuarentena, claro. Porque somos gilipollas.

Ayer oí decir a un ministro que ‘contamos con que las personas que tengan síntomas no viajarán’. El ministro no sabe que a) hay personas asintomáticas que transmiten la enfermedad; b) la gente es gilipollas.

Obviamente, cada vez tengo más claro que pronto volveremos a casita. Lo contrario sería un puto milagro y yo no creo en los putos milagros.

Luego lees que los aeropuertos han pedido implementar mas medidas de seguridad, pero les han dicho que no hay presupuesto. Coño, ¿de verdad no hay presupuesto?

Estamos dispuestos a joderlo todo de nuevo porque necesitamos al turista británico.

En fin, ¿qué cojones sabré yo?

Les molesto hoy para dos cositas, que no son tan terroríficas como lo que acabo de contarles.

Empecemos por una película que se puede ver en Filmin y en Amazon prime, aunque en Amazon prime solo la tienen doblada.

Se llama La enviada del mal. Es una peli sobre un internado y una chica misteriosa, que podría ser una chorrada aspiracional y que sin embargo es una buena peli de terror. Una peli atmosférica, con tres buenas actrices, con buena dirección y que repite patrones del género, pero los aborda de forma singular, con un punto de vista distinto. Y tiene un final notable.

¿Qué más se puede pedir?

La otra cosa es Perry Mason.

Ya sé, si uno/a tiene cierta edad, lo de Perry Mason le suena a Chiquito de la Calzada; si uno tiene otra, le suena al abogado que interpretaba Raymond Burr. Un tipo que nunca perdía un juicio y que siempre era capaz de intuir la nota correcta. Nuestros padres miraban Perry Mason, puede que nuestros abuelos también. Hasta nosotros, dependiendo de la generación a la que pertenezcamos. Incluso hicieron un remake en color, con el mismo tono y filosofía, muy entretenido y totalmente irrelevante.

Perry Mason es ahora una serie de HBO.

¿Por qué se llama Perry Mason? Pues no tengo ni puta idea, no quiero engañarles. Supongo que es cosa del marketing, pero me parece absurdo de cojones.

La serie va de un detective miserable que se gana la vida con trabajos de mierda. Ya saben, fotos de infidelidades y mierdas por el estilo. Clásico detective de mierda.

El hombre tiene un trauma gordo de guerra y se bebe el Nilo un par de veces al día, pero es un tipo eficaz a la hora de lidiar con su trabajo y aunque vaya borracho como una cuba, las fotos no le salen desenfocadas.

Se estrena mañana, así que no quiero meterme en el mundo spoiler, solo decirles que arranca con el secuestro de un bebé que termina terriblemente mal y que despierta en Mason a los fantasmas del pasado. A todos.

Ya pueden imaginar que la cosa empieza a ponerse fea.

Un buen show, bien dirigido, magníficamente interpretado (Matthew Rhys y John Lithgow, siempre excelentes) y con un guion sólido.

Pero que nadie entre allí buscando Perry Mason.

Advertidos quedan.

Abrazos/as,

T.G.

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