Queridos y queridas,

 

¿Qué tal están?

 

Esto de tener un horario fijo me tiene desconcertado.

 

Ya sé que muchos de ustedes tendrán un horario fijo, pero yo hacía como 15 años que no iba al mismo sitio cada día y me quedaba 9 horas allí. Me siento como un atracador de bancos que de repente empieza a trabajar de cajero. Un impostor.

 

En fin.

 

Claro, la otra cosa es que vivo de prestado. Como no tengo tiempo de ir al cine, solo puedo hablar de películas que ya han estrenado (como los demás mortales, vaya) o cosas que me envían y tengo que ver en la tele. Viva el Chromecast.

 

Por suerte, esta semana estrenan cosas que he visto y tiene sentido que se las cuente.

 

La primera es Milla 22 y es una de esas pelis de acción bien hechas que no tienen ningún tipo de guión pero están bien rodadas y resultan muy entretenidas.

La dirige Peter Berg, que tiene una cosa que me gusta bastante (La sombra del reino) y otras que me gustan menos (títulos varios), pero que filma bien y al que algunos consideran el heredero de Michael Mann.

 

Yo no soy uno de ellos.

 

Trata de un tipo que tiene que escoltar a un tipo con información muy sensible al aeropuerto de un país de esos malos. Ya saben. Al aeropuerto hay 22 millas.

 

Mark Whalberg ha hecho ya como media docena de pelis con Berg y les ha ido bastante bien, así que siguen repitiendo una y otra vez.

 

Es eso: acción, armas grandes, coches grandes, tipos duros. No hay más.

 

El otro gran estreno de la semana es Searching. Esta es una película que me genera contradicciones varias. Por un lado, me gusta bastante la primera media hora. Tiene un planteamiento original y es visualmente interesante.

 

Por otro, la siguiente hora me pone de mala leche. Porque todas las decisiones que toma son topicazos, uno detrás de otro. Así que ese inicio trepidante que me enganchó se diluye como un/una virgen en una orgía.

 

La gracia de la peli, que ganó el premio del público en Sundance, es que pasa íntegramente en la pantalla de un ordenador. Eso lo han vendido como una novedad, pero ya lo hizo Vigalondo (y de un modo más ambicioso) en Open windows. Sin embargo, eso que parece tan original acaba siendo un poco, cómo lo diría, coñazo. Porque el guión gira hacía el thriller de antena3-un-viernes-por-la-tarde y ya te olvidas de los tirabuzones técnicos.

Luego entrevisté al director, que era un señor que creía que había hecho Ciudadano Kane o 2001, y ya acabé de mosquearme. No chaval, no has inventado el cine.

 

En fin, lo dejo a su criterio.

 

Lo otro interesante es una serie que se llama Manifest y que aquí va poner HBO a partir del lunes.

Se parece mucho a Perdidos (ya, ya sé: peligro), pero el piloto es entretenido.

Empieza en un avión comercial en vuelo local que sufre unas fuertes turbulencias. Cuando aterriza les espera el FBI, la CIA y hasta Santa Claus.

 

El avión ha estado cinco años perdido.

 

No les cuento más. Sean buenos y todo eso. Mañana tengo que ir a la ofi.

 

Abrazos,

T.G.

 

 

 

 

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