Amigos y amigas,

¿Qué tal están?

Espero que bien, independientemente de su credo político o religioso.

Ya no comentaremos nada de la maldita pandemia, solo decir que al final la vacuna no va a estar para pasado mañana. Vaya, los que tenían sentido común ya se lo olían.

Debo reconocer que me ha pillado en pelotas lo de Soul directamente a Disney +. No lo vi venir.

Me explico:

Soul era la gran apuesta navideña de Pixar. Para entendernos, era el Toy story de este año. Una de esas pelis de hacen 1000 kilos sin despeinarse.

Pues bien, Disney ha decidido que la película se estrene directamente en su plataforma. Pero no como Mulan (pagando 22 euros), sino peor: gratis. Peor para ellos, quiero decir. Yo me alegro.

Ahora bien, ¿por qué ha pasado esto?

O sea, que alguien decida que es mejor estrenar una película de mil millones por la cara en su plataforma y que decida que esa opción es mejor que llevarla al cine ya me parece raro.

Primero. Igual es muy mala.

Podría ser.

Pero no, no es el caso. De hecho, si uno lee las críticas que ya han salido por ahí (se hizo una premiere hace unos días en el festival de Londres), todo el mundo coincide en que es una obra maestra. Algunos/as añaden que podría ser la mejor película de la historia de Pixar.

Segundo. Tampoco tiene tantos alicientes.

Again: mentira.

La historia de un músico de jazz frustrado, con la voz de Jamie Fox, con banda sonora del puto Trent Reznor. Ojo, el puto Trent Reznor… aquí si hay cierta unanimidad: dicen que es la mejor banda sonora de la historia de Pixar.

Tercero. Se han vuelto majaras.

De nuevo: no.

Algo muy gordo tienen que estar reflejando los informes internos de la compañía (Disney) para haber decidido dar un paso tan gordo. Y es que solo unos días después, el estudio de cine más poderoso del mundo ha provocado un terremoto en sus propia filas con una reestructuración que da a entender (de forma ciertamente cristalina), que ahora lo prioritario es el streaming y que las salas de cine van a reservarse a grandísimos eventos, tipo Marvel. Pero que películas como La viuda negra también podrían seguir el mismo camino de Soul.

El cambio de paradigma es gigantesco, porque si de repente el gran agente de poder cinematográfico mundial decide que las salas no serán tan importantes (en un plazo no superior a un lustro), la cosa pinta mal. Para las salas.

La parte positiva (por buscársela) es que las salas pueden empezar a buscar un modelo alternativo, que el cine nacional puede tener más oportunidades, que hay que encontrar la manera de que no solo el cine estadounidense de gran presupuesto llene todas las butacas. Obviamente, el virus no durará para siempre, así que habrá que empezar a prepararse.

En cualquier caso, puede que me equivoque y que no haya un cambio de paradigma, y que las salas siguen conservando ese rol hegemónico. Ojalá.

Pero que no se diga que no avise desde mi humilde posición en este humilde foro.

(Soul se estrena el día de navidad, completamente gratis, en Disney +)

Abrazos/as,

T.G.

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