Escrito por vazquezbis

Ya sabéis que no hemos ganado el Think Blue. Challenge 2015. Javier y yo lo hemos hecho razonablemente bien, pero no lo suficiente para estar entre los mejores. Al final, el quinto puesto para el Golf número 5:

Momento de nuestra llegada a meta. La suerte estaba echada

Momento de nuestra llegada a meta. La suerte estaba echada

Lo cierto es que me lo he pasado como un enano. Bueno, yo y la inmensa mayoría de los participantes. Han sido dos días intensos, cargados de actividades, desplazamientos y mucha diversión. Una experiencia muy recomendable.

Miércoles, 20 de mayo.

El punto de partida fue la Estación Puerta de Atocha, en Madrid. Sobre las 10:45 h salió el AVE que nos llevó hasta Zaragoza; llegamos con más de media hora de retraso sobre el horario previsto (cortesía de Renfe). Desde la estación nos desplazamos hasta el concesionario Automoción Aragonesa, donde nos explicaron las claves del Golf GTE y nos entregaron las llaves a cada una de las doce parejas participantes.

Joaquín Torres, del Departamento de Comunicación de VW, explicándonos las principales características del Golf GTE

Joaquín Torres, del Departamento de Comunicación de VW, explicándonos las principales características del Golf GTE

Ahí comenzó nuestra toma de contacto con el GTE, en un recorrido de unos 180 km (casi todos por autopista) hasta el Hotel Alma de Pamplona, donde nos alojamos. La gente de Volkswagen nos había comentado oficiosamente que en la prueba del día siguiente haríamos pareja cada lector con el representante del medio por el que participábamos, y que solamente conduciríamos los lectores. Así pues, Javier me dejó conducir todo el trayecto, que intenté aprovechar al máximo para resolver varias dudas de funcionamiento del sistema híbrido del GTE y de sus distintos modos de conducción.

Aunque un recorrido por autopista no era el óptimo para probar un híbrido de gasolina, sí me sirvió para comprobar que llaneando en modo “Hybrid-Auto”, “Battery Hold” o “E-Mode” con la palanca en “D”, el coche circulaba prácticamente a vela al soltar por completo el pedal del acelerador; en cambio, en las bajadas se producía cierta retención, recargándose ligeramente la batería. También intenté percibir, sin éxito, un posible cambio de tacto en el pedal de freno en el momento de entrar a funcionar el sistema mecánico como apoyo al frenado regenerativo. Y, naturalmente, fui cambiando los distintos modos de conducción para valorar las diferencias entre ellos.

A priori, los modos “GTE” y “Battery Charge” no nos iban a ser de utilidad durante la prueba. Aun así, no pude resistir la tentación de pulsar el botón GTE a la salida de un peaje y pisar a fondo. El Golf GTE es rápido acelerando, al menos con carga suficiente en la batería. En cuanto a consumo de combustible, creo que es razonable pero no especialmente bajo. En este recorrido hicimos una media algo superior a 7 litros/100 km, pero no debemos perder de vista que los cambios de ritmo fueron frecuentes y no especialmente suaves.

Lo que no hicimos fue probar el modo “Battery Charge”; estábamos convencidos de que no lo utilizaríamos durante la carrera. Gran error: como os contaré más adelante, este modo tuvo especial protagonismo.

Llegamos al hotel en Pamplona pasadas las 15:00 h. En ese punto dejamos nuestro GTE en manos de la organización, y no nos volveríamos a subir a él hasta las 10:00 h del jueves 21, hora de comienzo de la carrera.

El resto de jornada fue francamente entretenida. Para comer, hicimos una ruta de pintxos por varios locales del centro de Pamplona. Todavía se me saltan las lágrimas con la emoción al recordar algunos de ellos: foie fresco a la plancha, anguila con tomate en dos texturas, anchoas con txangurro…

Seis menos cuarto de la tarde. El postre que puso fin a la comida (¿o era ya la merienda…?)

Seis menos cuarto de la tarde. El postre que puso fin a la comida (¿o era ya la merienda…?)

Tras la comida, nos desplazamos al polígono de Landaben para visitar la fábrica de Volkswagen en Navarra, donde cada día se producen más de 1.400 VW Polo.

Fue una visita relámpago. Acumulábamos mucho retraso sobre el planning previsto, por lo que no pudimos ver en detalle los procesos de la planta. Al menos sí pudimos contemplar con detenimiento el pintado de los Polos, y eso que no es habitual en las fábricas de automóviles que permitan acceder a dichas áreas.

La visita finalizó en el salón de actos con una rueda de prensa por parte del Director de Marketing de Volkswagen España, en la que explicó el papel fundamental del programa Think Blue dentro de la estrategia de Volkswagen.

Visita exprés a la fábrica de Navarra. Una pena, nos hubiese gustado ver mucho más

Visita exprés a la fábrica de Navarra. Una pena, nos hubiese gustado ver mucho más

Terminamos la jornada cenando en un magnífico asador. Desde luego, en Volkswagen no querían que nos fallasen las fuerzas al día siguiente: tomates y espárragos a la parrilla, pulpo, un chuletón colosal y leche frita con helado de vainilla y limón. Casi nada.

Andy Soucek, piloto oficial de Bentley, compartió cena con nosotros

Andy Soucek, piloto oficial de Bentley, compartió cena con nosotros

 

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