Le he pedido a un colega italiano, Corrado Canali, que me enviara sus primeras impresiones al conducir el nuevo Golf. Corrado ha tenido la oportunidad de conducir el coche una semana antes que nosotros y yo quería que los lectores de km77.com pudieran tener acceso a estas impresiones tan pronto como el que más.

Corrado Canali no es trabajador de km77.com y no escribe como nosotros ni aplica nuestro espíritu crítico. Su texto es diferente a lo que ustedes están acostumbrados a leer en km77. Ténganlo en cuenta. No es nuestra opinión ni nuestra información. Es un texto enviado por un colaborador ocasional.

A la presentación del Golf acudiré yo la semana que viene. El miércoles día 10 conduciré el coche por primera vez. Escribiré y les informaré lo antes posible.

De momento, les ofrezco este texto de Corrado Canali, escrito para este blog:


Corrado Canali

Puede parecer el mismo coche que el anterior, especialmente al verlo la primera vez, pero en la carretera parece otro: quizá sea por el incremento de distancia entre ejes, por la mayor anchura o por la disminución de la altura del techo. La sensación es que las proporciones son diferentes, aunque no demasiado, a las del actual. En el habitáculo se confirman las expectativas por cuanto se refiere a la calidad de los materiales y el ensamblaje.

La posición de conducción es cómoda. Los asientos son más blandos que en el anterior modelo, especialmente en la franja central, en tanto que los flancos sujetan bien el cuerpo en curva. Las regulaciones de los asientos y del volante son amplias. Algunos toques de modernidad se aprecian alrededor del conductor, como la pantalla central a color del tablero de instrumentos, el freno de mano eléctrico y la consola central orientada hacia el conductor, de la que sobresale el navegador de alta tecnología: sólo con acercar la mano a la pantalla pasa del modo “visualización” al modo “gestión”, con la aparición de las teclas virtuales.

Nada cambia con relación al espacio interior. La menor altura de la carrocería se compensa con un acercamiento de los asientos al suelo, con el resultado de que incluso las personas de mayor estatura consiguen una buena postura ante el volante sin problemas. Así mismo, con la ampliación de las vías, el incremento de espacio en anchura resulta evidente, tanto delante como detrás. La posición baja del asiento del conductor no supone problemas de visibilidad, aunque los retrovisores exteriores son pequeños.

Si se opta por el sistema de acceso sin llave, el motor del Golf se arranca mediante un botón situado en el salpicadero. El ralentí es muy discreto y también es notable el silencio de marcha. En el tablero de instrumentos se aprecia en algún momento un pequeño aviso que anuncia que estamos circulando únicamente con dos cilindros en lugar de con los cuatro. Si no fuera por ese aviso sería imposible darse cuenta, a causa de la ausencia de vibraciones. Esta es la principal característica del nuevo motor TSI, de 1400 centímetros cúbicos y 140 caballos de potencia, que permite mejorar el consumo medio declarado de 5,0 a 4,7 litros cada cien kilómetros (Poco más de un 5 por ciento).

El nuevo Golf puede conseguir que el conductor se divierta. El agarre es genial y cuando interviene el ESP lo hace progresivamente. La dirección gusta, más que por la precisión, por la respuesta lineal y porque no transmite vibraciones al conductor.

Al motor de este Golf no le falta empuje, que es vigoroso desde 1400 hasta prácticamente el límite, que se sitúa poco por encima de las 6.000 rpm. El cambio DSG de siete marchas reduce con bastante rapidez una o dos marchas cuando se necesita realizar un adelantamiento con celeridad. De todas formas, al igual que en los anteriores modelos, el cambio DSG da un resultado mejor al subir de marchas que cuando se trata de reducir con rapidez para un adelantamiento. Con el DSG, el paso de una marcha a otra pasa prácticamente desapercibido y se gana velocidad con mucha rapidez: son realistas los 8,4 segundos declarados para pasar de 0 a 100 km/h y también la velocidad máxima de 212. En relación con la velocidad y la circulación en autopista, se agradece la falta de zumbidos y de ruido de rodadura de los neumáticos en el nuevo Volkswagen Golf. El coche de pruebas llevaba unos Pirelli Cinturato P7 en medidas de 225/45 en llanta de 17 pulgadas.

De los sistemas de ayuda a la conducción, que son opcionales, el más útil es el “Controlador de velocidad de crucero”, con radar de distancia. También es interesante el dispositivo que controla la salida involuntaria del carril y corrige automáticamente la trayectoria.

Por último, el motor Diesel más potente, el de 150 caballos. No solo suena menos que antes, además responde a la presión del acelerador con presteza y una progresividad desconocida en su antecesor. Tampoco se queda atrás en empuje, tanto que inmediatamente apetece disfrutar de toda la potencia del coche, entre otros motivos porque el nuevo Golf es uno de esos coches que infunde confianza desde los primeros kilómetros.

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