Precio: Desde 8490 euros

Peugeot Metropolis

Cuando yo era pequeño había cerca de mi casa un vehículo de 3 ruedas, el Isetta. Le llamábamos el huevo. El concepto es similar al del scooter Peugeot Metropolis, dos ruedas delante y una rueda detrás. Nunca conduje un Isetta, era pequeño. También de pequeño, y de mayor, he visto motocarros con la idea inversa, una rueda delantera y dos ruedas posteriores. La rueda delantera se conduce como en las motos, con un manillar.
En el Peugeot Metropolis (y también en el Piaggio MP3 que espero probar el año que viene para comparar con el Metropolis) las ruedas delanteras son dos y se mueven con manillar. La dirección del Metropolis no requiere un volante y una desmultiplicación, que permitiría hacer más fuerza, pero en ocasiones sí resulta una dirección dura. La principal ventaja de estos scooter de tres ruedas es que pueden conducirse con carnet de coche aunque su cilindrada sea superior a 125 centímetros cúbicos.

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La impresión general que tengo del Peugeot Metropolis es que se trata de un scooter muy agradable de conducir por ciudad y por autovía. Para ciudad tiene varias ventajas. La que yo encuentro mayor ventaja es la elevada estabilidad que tiene a bajísimas velocidades. Eso la hace especialmente agradable para moverse en atascos y entre filas de coches cuando la situación lo permite. Ir muy despacio con el Metrópolis es muy sencillo y relajado.

La otra gran ventaja que le encuentro para moverse en ciudad es que no resulta necesario poner el caballete, salvo en pendientes pronunciadas. El sistema que bloquea la suspensión de las ruedas delanteras hace que la moto se sustente sola cuando está parada, con solo bloquear la suspensión y poner el freno de mano. Esta posibilidad permite no poner nunca o casi nunca el caballete. En este aspecto se parece a un coche. Te paras y te bajas sin preocuparte de más (antes de bajarte te tienes que haber preocupado de bloquear la dirección, al igual que en un coche te tienes que preocupar de llevarte las llaves contigo).
Peugeot Metropolis. Asiento levantado

Este sistema de bloqueo de la suspensión delantera permite detenerse en los semáforos sin apoyar los pies en el suelo, pero no le veo utilidad, salvo probablemente en días de lluvia, si al parar en un semáforo el suelo está muy mojado. Se consigue bloquear la suspensión un instante antes de que se detenga la moto y, como la estabilidad a baja velocidad es alta, no resulta demasiado costoso. Es posible hacerlo, pero eso no significa que sea inmediato. Al menos, no para mí. Conviene estar atento, porque la suspensión no se bloquea siempre, debido a que hay que ir muy despacio para conseguirlo, hay que estar prácticamente parado y, si se le da al botón antes de tiempo, la suspensión no se bloquea. No queda más remedio que estar atento, por si hay que lanzar un pie en el último segundo.

Pero, además, la suspensión se bloquea en la posición en la que se detiene la moto. Si está ligeramente inclinada, la suspensión se bloquea en esa posición y hay que estar detenido todo el rato con la moto torcida. En fin, que al menos para un motorista novato como yo, es mucho más cómodo apoyar los pies cuando se llega al semáforo.

Peugeot Metropolis

A baja velocidad y con la moto recta (sin inclinar) el funcionamiento de la suspensión delantera resulta prodigioso. Absorbe las irregularidades con eficacia pasmosa y permite pasar por casi cualquier sitio. Las calles de Madrid están llenas de baches, agujeros, asfalto con rebabas… con las ruedas delanteras rectas la suspensión lo absorbe casi todo sin transmitir movimientos al manillar. En algunas situaciones difíciles, como cuando hay rebabas en el asfalto al lado de las roderas, rebabas que forman como cordilleras redondeadas de asfalto, si pones una rueda por cada lado de la cordillera puedes pasarlo mal.

Peugeot Metropolis

A diferencia de la suspensión delantera, la suspensión posterior es seca. Quizá no lo sea en términos absolutos, quizá sea una suspensión normalmente dura para un scooter con rueda pequeña, pero la diferencia de cómo absorben las irregularidades las suspensiones delanteras y la posterior es tan grande que la dureza de la suspensión posterior se hace muy evidente y pesada.

He hecho juegos, como llevar una de las ruedas delanteras por encima de un bordillo de unos diez centímetros y la otra por debajo, o pisar la tapa de una alcantarilla hundida con una de las dos ruedas delanteras y con la otra no. Siempre que la rueda posterior no pise la irregularidad, la comodidad es completa.

Tamaño del neumático delantero: 120/70 12

Tamaño del neumático delantero: 120/70 12

En curva las reacciones no son tan nítidas como en recta. Para conseguir que el Metropolis gire hay que emplearse a fondo. No gira mal, pero hay que hacerlo girar con fuerza. La dirección va dura si la moto está inclinada y hay que hacer una fuerza notable con los brazos para girarla. En mi primera curva, en la primera rotonda después de recogerla, me resultó imposible girarla. La moto seguía recta. Luego le cogí el truco y he llegado a tumbar mucho para lo que es mi estándar, pero requiere decisión (cuando he recogido mi scooter, casi la vuelco en la misma primera curva, por la velocidad con la que se ha inclinado para girar).  La he probado en carretera con muchas curvas y he disfrutado. Creo que no es una moto ágil para cambiar de apoyo ni para pasar con rapidez por las curvas, pero una vez tumbada, gira con precisión y facilidad.

Peugeot Metropolis. Instrumentacion

El sistema de frenos compensa automáticamente la frenada entre las ruedas delanteras y las posteriores. Es un sistema que para frenar en recto está muy bien, porque permite frenar con toda la potencia de frenado sin miedo a desequilibrar la moto. En cambio, en la curva, o en la entrada de la curva, hay que frenar con mucha dulzura con el pie, porque al rozar el freno la moto deja de girar y tiende a seguir recta. El pedal del freno, que se acciona con el pie derecho, queda mal situado para mi gusto. No deja buen espacio para el pie y está en un lugar que no ayuda a reaccionar rápido para frenar.
Peugeot Metropolis. Espacios

El motor me ha parecido de funcionamiento suave y algo ruidoso, especialmente para los demás. Con el casco puesto no suena tanto. Permite llevar la moto a velocidades superiores a las permitidas en las carreteras españolas y acelera bien. Por autovía es una moto muy cómoda, salvo por la posición del freno y del pie derecho. El parabrisas es regulable en altura y se regula con facilidad, pero no puede regularse sentado en la moto. Yo lo he llevado casi siempre en la posición más baja, porque cuando la he probado por carretera había muchísimo viento lateral y por si las moscas he preferido llevar el parabrisas bajo. El viento lateral era fuerte y no tengo referencias para comparar con otras motos. Mi sensación es que se nota mucho, pero supongo que será así en todas las motos. En una ocasión una ráfaga de viento casi me arranca la cabeza por el remolino que ha formado con el parabrisas.
Peugeot Metropolis. Espacio para casco integral

El ordenador de viaje da información del consumo medio e instantáneo y se lee bien. El cuadro, en general, me ha parecido que está en buena posición. Un cajetín sin llave en la zona del salpicadero y una toma de corriente en otro cajetín, son parte del equipamiento frontal. El asiento se levanta de forma separada. La parte delantera de acceso a un cajón en el que no cabe un casco, pero sí algún tipo de portadocumentos no muy ancho y plano, porque el hueco tiene poca altura.

Peugeot Metropolis. Baul.

Por detrás del asiento posterior, se levanta una tapa que da acceso a un hueco grande en el que caben algunos tipos de cascos integrales. Es un espacio justo. Los cascos de mayor tamaño no encontrarán hueco en ese espacio.

Ficha técnica en Peugeot Scooters

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