Cuando yo era pequeño, me desvivía por tener los sábados alguna noticia sobre el GP de Mónaco.

A diferencia del resto de Grandes Premios, en Mónaco la primera tanda de entrenamientos era los jueves. Y a diferencia del resto de Grandes Premios, tenía información los viernes en los diarios (pocos) que contaban algo sobre EL GP de MÓNACO.

Pero el sábado, el día habitual en el que se conocían los primeros datos, en el que ya se sabía si Lauda había quedado primero o segundo en las tandas no clasificatorias, si era Fittipaldi o Stewart, Villeneuve, Ronnie Peterson, Lauda, Scheckter o Reutemann, Senna o Prost, no había forma de obtener información por ningún medio, ni siquiera en el teletexto, ese recurso desesperado para los que queríamos saber.

En otros fines de semana, el sábado estábamos acostumbrados a enterarnos de lo que había pasado el viernes y nos conformábamos (Yo al menos. Supongo que el resto de aficionados también. Qué remedio.) El fin de semana de Mónaco, sin embargo, el sábado estábamos huérfanos de información fresca y se pasaba mal, como desamparados.

El domingo lo teníamos todo, porque por la mañana había información en los periódicos y a mediodía carrera, muchas veces la única del año que se retransmitía por TVE.

Internet lo ha trastocado todo, ya lo sabemos. Es fuente de las mayores perversiones. Incluso sabemos, hoy sábado, que un tal Button ha marcado la pole para la carrera de mañana.

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