Leí una vez, no recuerdo dónde, que la atracción de unas partículas subatómicas se reduce a medida que se acercan hasta llegar a repelerse en la proximidad y que aumenta a medida que se separan. No recuerdo de qué partículas se trata. Creo que estaban localizadas en el núcleo del átomo, pero no me hagan mucho caso. Mejor, no me hagan ninguno.

Lo que me interesa es el concepto. Algún día volveré a leer sobre ellas y volveré a olvidarlo todo. Así es mi vida, pero recordaré que hay unas partículas que cuya fuerza de atracción aumenta a medida que se separan. Hay una denominación relacionada con esa idea que sí quería recordar y por desgracia tampoco me acuerdo. Creo que era libertad asintótica, atracción asintótica o repulsión asintótica. Tendré que buscarlo en internet, aunque yo lo leí en algún libro de papel que debe estar en mi estantería y que no soy capaz de localizar en los anaqueles de mi memoria. (Déjenme ser cursi que estoy de regreso de vacaciones y pensar es malo).

Les cuento esto porque los anaqueles de mi memoria son ustedes. Seguro que alguno de ustedes es capaz de decirme en qué libro lo leí e incluso darme el dato de la página. (Mi confianza es infinita. Asintóticamente infinita. Como mi desmemoria)

Me he acordado de estas partículas al leer una nota de prensa que he recibido de Ford.

La nota de prensa se titula así:

Ford Inicia las Pruebas Reales de las Tecnologías Futuras de Comunicación Coche-a-Coche y Coche-a-Infraestructura

E inmediatamente he pensado en que necesitamos unas tecnologías que obliguen a los coches a viajar agrupados, para maximizar el aprovechamiento del espacio en operaciones salida, y que a la vez se repelan unos a otros cuando estén muy cerca.

La nota de prensa de Ford no menciona estas teorías de física cuántica que a mí me vienen a la cabeza. Los ingenieros actuales no tienen imaginación y recurren siempre a lo fácil, a lo posible. Basura cósmica.

Aun así, algunas de las cosas de las que hablan para mí son nuevas. No son mágicas, pero parecen factibles. Y algunas no se me habían ocurrido ni a mí:

Copio y pego de la nota de prensa. No tiene sentido que lo resuma:

Las tecnologías probadas como parte del proyecto “simTD” incluyen:

• Luz de freno electrónica que envía un mensaje desde el vehículo delantero al que viene
detrás si se lleva a cabo un procedimiento de frenado de emergencia, incluso si el
incidente ocurre fuera del campo de visión, por ejemplo detrás de una curva; Ford lidera
el desarrollo e integración de esta aplicación

• Sistema de Aviso de Obstáculos, que permite que un vehículo informe a otros usuarios
de la presencia, posición y clase de obstáculos potencialmente peligrosos en la
carretera

• Asistente de Señales de Tráfico, que se mantiene en contacto constante con centros de
gestión de tráfico para acceder a información actualizada sobre límites de velocidad
variables, restricciones temporales y distracciones, además de suministrar detalles de
regulaciones permanentes actuales y venideras, tales como límites fijos y sentido de
circulación

• Gestión Pública de Tráfico, que ofrece un pronóstico exacto del tráfico basado en
amplia información. Esto incluye identificar escenarios de tráfico posibles y su impacto
en el punto del viaje en el que se encuentran más que en el punto de partida.

• Acceso a Internet in-car que, por ejemplo, puede permitir al conductor reservar y pagar
una plaza de aparcamiento estando aún de camino

De todos estos párrafos lo que más me ha gustado es la frase: “luz de freno electrónica”. si yo supiera escribir algo serio y no solo gilipolleces, escribiría una novela que se titulase “Luz de freno electrónica”.

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