Como las selecciones de su país, la Embajada de Italia, el edificio más deseado de Madrid, se ha vestido de azul por un día.

La ocasión ha sido la presentación en sociedad del nuevo Maserati Quattroporte

El anfitrión de acto, Pasquale Terracciano, tiene el apellido perfecto para la ocasión. Convirtió por unas horas el fascinante jardín de su embajada en la mejor terraza de Madrid. Está en Juan Bravo esquina Lagasca, en el centro. Yo de él pensaría la idea de abrir una terraza permanente. En su embajada no tendrá problemas de permisos y seguro que obtiene fondos de sobra para cubrir todos los gastos de la representación diplomática.

La fachada que se ve desde el jardín da a unos salones espaciosos que se pueden utilizar como restaurante. Yo, de usted, embajador, lo explotaría todo. Tendría el lugar más chic de todo Madrid.

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