¿Cuántas olas puedo aguantar inmóvil mientras el agua sólo me baña los pies? El mar está bravo. ¿Qué debo hacer? No puedo arriesgarme. Soy José María Aznar. No puedo obligar a los guardas a entrar a por mí. Hay un hombre al fondo. Peleando con las olas. Quizá necesite ayuda. No sé si debo intervenir. El mar está bravo. No puedo ponerme en peligro. Pero he venido hasta aquí para bañarme. ¡Qué bello es el mar con estas olas! Me gustaría atreverme a bañarme. No sé si el hombre intenta ganar la orilla o lucha por quedarse dentro del agua, por que no le lleven las olas. La escolta intervendrá si lo ven en peligro. ¿Me meto o no? Las olas me pueden arrastrar. ¿Estoy lo suficientemente fuerte? ¿Cómo será el hombre que está dentro? ¿Por qué se habrá metido? No creo que sea más fuerte que yo. ¿Nadará mejor? Sube y baja con las olas, a veces se sumerge. Bracea y no avanza. Sigo inmóvil. Mi huella en la arena ni crece ni decrece. ¿Me habrá reconocido? ¿Pensará que tengo miedo de bañarme? ¿Si he venido hasta aquí para bañarme por qué no me baño? ¿Querrán los escoltas que me bañe? ¿Tendrán miedo de que me bañe o preferirán que me bañe? Estoy fuerte. Puedo dar unos pasos. Veo como nada pero no avanza. Hay mucha corriente. ¿Estará buscando un lugar sin piedras para salir? Por aquí por donde estoy yo no hay muchas piedras. Quizá pueda indicarle que salga por aquí. No, seguro que no me necesita. ¿O sí? LLeva mucho rato y yo sigo paralizado. He venido hasta aquí para bañarme. Sé que me miran. Pensarán que tengo miedo. Los veo. Apoyados en la barandilla. ¿Me da respeto? ¿No me reconoce el mar? El agua no está fría. ¿Toca hoy bandera roja? ¿Tengo alguna excusa para no meterme? ¿Saben ellos que no me meto por responsabilidad, por no exponerlos a riesgos? Avanzo dos pasos. Por fin. Mis huellas desaparecen sólo formarse. Me basta con mojarme la cara. Está muy bravo. Me seco y a casa. Ese tío se apañará.

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