Esta noche he ido en un taxi sin taxista. Dos veces. El taxi circulaba solo por la calle, sin conductor ni ningún otro ocupante, yo lo paraba con un gesto del brazo, como se paran habitualmente los taxis en las películas de Nueva York o de Los Ángeles, me subía en el puesto del conductor, me llevaba hasta mi destino y una vez llegado al destino, pagaba y me bajaba del coche, que seguía avanzando solo.

En el sueño de esta noche he cogido dos taxis así. O quizá las dos veces era el mismo. Los dos, o el mismo, eran coches de la misma marca, que no voy a poner aquí para no hacerle publicidad gratuita. Una vez despierto me pregunto:

¿Por qué me subía yo en el puesto del conductor y conducía el coche para llevarme a mi destino en lugar de subirme en cualquier otro asiento y le indicaba a dónde ir?

¿Por qué se me habrá ocurrido en sueños esa marca generalista y no otra?

Cuando acababa el recorrido, pagaba con una tarjeta que estaba situada en el interior del coche. No tengo muy claro el método de pago, porque no era con mis tarjetas de crédito. Quizá me pagaban a mí, por haber hecho yo de taxista de mí mismo.

Me he despertado cuando me he empeñado en buscar la cámara de fotos para hacerle fotos al coche para publicarlas aquí. no era capaz de sacar la cámara de la bolsa y al final me he despertado:

El día en que los coches conduzcan solos, compartir coche será muchísimo más fácil.

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