El primer día de este año, Pedro J. Ramírez anunció por twitter la creación de un nuevo medio de comunicación, El Español. No es novedad que Pedro J. Ramírez funde un medio. Fundó El Mundo el siglo pasado, aunque lo denominó del siglo XXI. Cuando lo fundó, no podía imaginar siquiera que existiría algo que antes de que empezara el siglo XXI ya dejaba anticuado cualquier medio de papel, se denominara como se denominara.

La empresa editora de El Español (NohaceFaltaPapel, S.L.) lanzó el día 10 de enero una campaña pública de captación de accionistas, mediante ampliación de capital. Dos meses después, anunciaba que había establecido un nuevo récord mundial de ‘crowdfunding’ para periodismo.

En El Español comparan operaciones diferentes. Los otros medios buscaban suscriptores y mecenas. En el Español buscaban accionistas.

Los responsables de El Español han lanzado una Oferta Pública de Venta de acciones, que no tiene nada que ver con recaudar fondos para suscripciones. De hecho, los accionistas de El Español, tendrán que desembolsar una cantidad adicional a modo de suscripción.

La ley española del Mercado de Valores establece que no se aplicará la obligación de publicar folletos informativos en aquellas OPV cuya oferta de valores no alcance los 5 millones de euros.

La empresa de El Español se ha aferrado a esta disposición (arbitraria) para realizar la OPV sin ofrecer información alguna a sus futuros accionistas.

Es legal lo que han hecho, pero se contradice frontalmente con las afirmaciones de Pedro J. en las que tanto ensalza el valor de la información.

Pedro J. Ramirez grita a cuatro voces que busca dinero para ofrecer a sus lectores la mejor información independiente y, a la vez, es capaz de negar a sus socios, probablemente sus lectores más fieles, un mínimo de información que les permita analizar si su inversión puede obtener rentabilidad o no.

No ha habido ni un dato en manos de analistas independientes para que evaluaran el modelo de negocio, para que cuestionaran inversiones, gastos, modelo de periodismo, estrategia de marketing o presupuesto de facturación. Nada.

Si de verdad crees en el valor de la información, si lo que afirma Pedro J. lo piensa de verdad, ¿Cómo es capaz de negar a sus futuros socios, a aquellos que pide el dinero, a sus seguidores más fieles, cualquier atisbo de información sobre el modelo de negocio de la empresa para la que les pide dinero?

Esta operación de El Español es un ataque sin piedad al propio discurso de Pedro J. Es una demostración palpable del poco valor que la información tiene para algunos, de la capacidad de algunos para conseguir sus fines, incluso con contradicciones evidentes, sin dar el más mínimo dato que apoye su proyecto. El resultado es desolador. Los fieles le adoran, se gastan el dinero y le siguen. ¿Algún dato que lo respalde? ¿Hace falta?

Me resulta doloroso y sorprendente que haya personas que inviertan en operaciones de las que desconocen el más mínimo detalle. ¿No hemos aprendido nada de “las preferentes”? ¿Cómo puede alguien invertir en una empresa sin saber por lo menos el presupuesto de gasto e invertir a su vez para defender y luchar por el valor intrínseco de una buena información?

Me pregunto si el éxito económico de esta operación es un síntoma. Me pregunto si estos lectores-accionistas son un ejemplo del tipo de lector que tendrá el Español, un tipo de lector que toma decisiones sin exigencia de información previa.

Me pregunto si es un lector que se deja convencer sin exigir datos. Es decir, un lector que se deja manipular. Me pregunto también si ése es el tipo de lector que se busca en este medio (preguntar no es ofender). Me encantaría que no fuera así, pero la información que hemos obtenido de esta operación es trístemente nítida. (Si la SEC los pillara por banda)

* * *

Para intentar conocer algo de la empresa, en el XVI Congreso de Periodismo Digital de Huesca le pregunté algún dato a Pedro J. Ramírez, a riesgo de hacerme pesado. A continuación apunto los datos que le pedí y que dio.

(Primer año)

COSTES

— Ocho millones de euros (Algo más de cinco millones de coste de plantilla)

INGRESOS

— Cuatro millones de euros. (En el peor de los casos)

RESULTADOS

— Primer año: Pérdidas de entre tres y cuatro millones de euros

— Segundo año: Pérdidas inferiores a un millón de euros

— Tercer año: Beneficios.

Los cuatro millones de ingresos del primer año se dividen en dos partes:

1.- Tres millones por ingresos publicitarios (publicidad, patrocinios y eventos)

2.- Un millón por suscripciones.

Pedro J. (su empresa) espera conseguir 20 000 suscriptores antes de finalizar el primer año de actividad. La suscripción anual costará 120 € a los no accionistas y 60 € a los accionistas.

 Disculpas

Si yo hubiera sido un buen periodista hubiera conocido y publicado estos datos hace un mes. Dudo de que existieran, pero da igual. Tenía que haberlos publicado o tenía que haber publicado este post, igualmente, sin los datos. Ahora es tarde. Una vez más.

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