¿Pero cómo que no podía ser de otra forma?

No tengo ni idea de cuándo quedó colgada esta frase de las neuronas amnésicas que todos tenemos retumbando por el cráneo. Sí sé que ha quedado colgada con pegamento indeleble.

Desde hace uno o dos años oigo cada día por lo menos un par de veces “Como no podía ser de otra manera” o la variante “como no podía ser de otra forma”. Me canso de oírla y me deja atónito leerla. Aparece en cualquier periódico entre cinco y diez veces al día. Hagan una prueba con un motor de búsqueda si quieren agotar su capacidad (la del motor). Personas que obviamente se esfuerzan por escribir bien, utilizan esta frase en su artículo, incluso más de una vez, sin reparo alguno.

Es difícil demostrar que algo no podía ser de ninguna otra manera, pero, independientemente de eso, ¿por qué las cosas siempre habían podido ser de otra manera hasta hace un par de años, o al menos nunca se había hecho hincapié en que las cosas no podían ser diferentes y desde hace uno o dos años nada, nunca, puede ser de otra manera?

He esperado meses y meses convencido de que voces de prestigio que tienen encomendado el buen uso del lenguaje se quejarían públicamente de la utilización constante de esta frase utilizada casi siempre con poco rigor. Pero no.

Tengo que asumir yo, como único adalid del buen uso del lenguaje en este país, la defensa de la cordura. Probablemente sea ridículo que me queje de un asunto así en este blog especializado en coches, en el que nunca hablo nada más que de coches y a cuyos lectores sólo les interesa que hable de coches.

Sé que no debía haberlo hecho, pero no he podido aguantar más.

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