El canje de permisos según Pere Navarro
Martes 10 Marzo 2009 | Varg Borgarnes
Según las últimas estadísticas, la inmigración supone en España hasta el 14% de los accidentes mortales, representando el 10% de la población.
En algunos casos en los cuales el canje de permiso es automático, es sangrante: 26 muertos por millón de habitantes, cuando la media Española está alrededor de 9.
¿Es normal que se pueda conducir en España con un permiso obtenido en un pais en el cual la consecución del mismo se rige por unas exigencias totalmente arbitrarias en algún caso? Para el Sr. Pere Navarro, si.
Si bien a mí no me gusta esta solución, lo cierto es que haya o no canje van a conducir igual, y mejor que lo hagan dentro de la legalidad.
Sr. Navarro: a muchos nos gustaría conducir a 150 km/h por autopista si las condiciones de tráfico, de vehículo y climáticas lo permiten. Incluso lo hago y lo seguiré haciendo mientras no represente riesgo alguno. Estoy convencido que, como yo, somos muchos españoles los que pensamos así. ¿Lo va a arreglar de la misma manera?


No te atragantarás no, pedazo de cab…
Hola a todos.
Estoy de acuerdo en todo lo que dices Varg, pero yo quiero añadir que en algunos casos los conductores inmigrantes han cubierto trabajos que nosotros no cubrimos. Hablo de los conductores de transportes internacionales. Yo conozco varios casos; lo que no conozco es su observación de las normas de circulación, y desde luego si no respetan nuestras normas hay que aplicarles las sanciones pertinentes como a cualquier otro conductor.
¿Se debería hacer un examen teórico de convalidación (desconozco si se hace)?¿Se debería poner tacógrafo para controlar la velocidad también a las furgonetas “F1″ de reparto?
Y para hablar de la velocidad de 150 km/h, ¿se debería permitir velocidad variable “por exceso” en las vías rápidas que por trazado, tráfico, metéo, etc. se pueda?
¿Son muchas preguntas para un organismo mononeuronal como el de la foto (el de la barba)?
Saludos desde Zgz.
Malditas furgonetas F1 de reparto… y digo malditas por no decir otra cosa mas bestia… 2 veces he estado apunto de tener un accidente por culpa de ellas que van una detras de la otra a menos de 50cm…
En el resto de preguntas del sr. Altro tambien desearía una respuesta, pero bueno, eso ya e otra historia
Un razonamiento magnífico el del señor Pere que justifica cualquier delicuente, por ejemplo:
“Si bien a mí no me gusta despenalizar la pederastia, lo cierto es van a violar niños igual, y mejor que lo hagan dentro de la legalidad.”
Sr. oalfonso, se ha pasado de bestia. Y hay al menos un problema en el paralelismo: la pederastia es delito aquí y en cualquier lado, mientras que la obtención de un permiso de conducción es un trámite administrativo. Evidentemente, al margen de muchos más razonamientos obvios.
“Si bien a mí no me gusta esta solución, lo cierto es que haya o no canje van a conducir igual, y mejor que lo hagan dentro de la legalidad.”
Partimos de que hablamos de canje dado que ya disponen de un permiso. Y, a partir de ahí, no sé de qué otra forma puedo defender a este individuo. Es que la barbaridad es tan grande…
Con permiso del Sr. Oalfonso, voy a establecer un paralelismo: “Si bien a mí no me gusta esta solución, lo cierto es que haya o no convalidación van a operar igual, y mejor que lo hagan dentro de la legalidad.”
Supongo que lo único que cambia es la “convalidación” y con ello me refiero a cualquier tipo de actividad profesional que requiera de un título universitario en nuestro país y en otro. ¿Qué fue de aquella agria polémica porque los sacamuelas de ciertos países latinoamericanos, con una ínfima formación, podían trabajar en España cual vulgar odontólogo titulado?
(léase el vulgar con aprecio, cariño y cierta retranca)
Esto no es sino otra dejación de funciones más que realiza el Sr. Navarro o, mejor aún, bajada de pantalones ante el que le ha pedido esta maniobra. En momentos en los que se habla, más que nunca, de la importancia de la educación vial en los colegios y de la formación en general como medio para salir de esta antipatriótica crisis, el Sr. Navarro ofrece manga ancha para que personas que no han acreditad poseer unos requisitos mínimos estándar (que bien bajos son) para la circulación con un vehículo a motor
Sólo voy a decirle al Sr. Navarro dos cosas: usted no es quien para jugar con mi vida ni la de mis familiares y, con este último acto, me ha demostrado que es un completo incompetente.
Atentamente le saluda uno de sus mayores seguidores.
Hola Varg & Co.
El parlamento europeo acaba de aprobar la obligatoriedad del ESC a partir de noviembre de 2011, además de también obligar a los camiones a montar LDW y Asistente de frenada en emergencia.
Es una buena noticia, sin duda.
Lo he visto aquí:
http://www.finanzas.com/noticias/economia/2009-03-10/99231_aprueba-norma-obligara-instalar-sistema.html
Saludos desde Zgz.
P.D.: Perdón por salirme del tema, pero creo que es interesante.
No sólo hay que tener en cuenta que los inmigrantes son el 10% de la población. También habría que saber cuántos kilómetros hacen, qué tipo de vehículos conducen, qué edad tienen esos vehículos, cuántas personas suelen ocupar los vehículos, qué porcentaje de la población española conduce, qué porcentaje de la población inmigrante conduce… y así.
Concluir que los inmigrantes son conductores más peligrosos que los nacionales porque están sobrerrepresentados en un 4% en las cifras de muertos es, en el mejor de los casos, un error.
Efectivamente. Hay que hacerles no un examen teórico, si no un curso completo de jerga automovilística, además de la teoría y la práctica.
Por ejemplo, ¿sabeis que las llantas peruanas no son si no las cámaras españolas? Los neumáticos, vamos. Un Renault Megane del 2000 le parecía fastuoso a un ingeniero peruano con el que trabajé en 2008.
Sí, hay que ser mucho más explícitos e intensos al darles clases. Y no es porque sean extranjeros. Es porque ya tienen costumbres previas. Por la misma regla de tres a muchos, pero que muchos nacionales habría que reeducarles cada vez que se sientan al volante. Los españoles conducimos como el mismísimo culo. Y siempre, pero siempre, queremos llevar razón.
Yo el primero.