Hace ya casi dos años que compré un BMW 328i Touring E36, y después de bastante trabajo (y dinero) “invertidos” en devolverlo a un estado más cercano a como salió de fábrica, por fin puedo empezar a disfrutarlo de verdad y comentaros cómo va este coche.

Ya sabréis todos cuáles fueron los orígenes de la Serie 3 de BMW, pero de todas formas voy a soltaros la “chapa”. Apareció en el mercado allá por 1975, sustituyendo a los populares por entonces 2002. Al primitivo Serie 3 (E21 en el lenguaje bemeteriano) le siguió el E30 en 1983 y el E36 a finales de 1990, que es el modelo que tengo. Los motores “M50” de seis cilindros gasolina y 24 válvulas del E36 (320i y 325i) se vieron sustituidos en 1995 por el motor “M52” que lleva mi coche, totalmente en aluminio, en versiones 320i, 323i y 328i. Y la carrocería Touring apareció junto a este motor M52, completando la gama de berlina cuatro puertas, coupé dos puertas, Compact tres puertas y cabrio. Los E36 fueron sustituidos por el E46 en 1998.

Mi 328i es de 1996, unos meses anterior al leve restyling que tuvieron los E36 en Septiembre del mismo año, y lo compré con unos 195.000 kilómetros. Actualmente está en 220.000.

En los tiempos en los que los coches eran coches como dios manda, los nombres de los modelos no engañaban y un “328i” era un serie 3 con motor de 2.8 litros, atmosférico y por supuesto de seis cilindros en línea. Hoy día compras un 330i y es un cuatro cilindros turbo de dos litritos. No dudo que un chisme de éstos le dé mil vueltas a mi coche (por otra parte normal, teniendo en cuenta lo que cuesta), y llamadme anticuado, pero para mí uno de los grandes atractivos de los BMW era abrir el capó y ver esa mole de metal con seis pucheros, uno detrás de otro, apuntándote.

Hechas las presentaciones, empiezo a hablar cómo es este coche. Para empezar la línea; en mi humilde opinión, y con permiso de los ligeros y gráciles E30, la generación E36 es la más bonita de toda la Serie 3: una mezcla muy lograda de la modernidad de los post E30 (que ya se ven coches un poco antiguos) y la sencillez de líneas que aún se veía en los coches de los años noventa. Un ejemplo de esa mezcla es el frontal: los cuatro faros redondos de siempre, pero esta vez unificados dentro de un cristal. Este detalle, al principio algo controvertido, fue un acierto notable. Entre estos faros y los anchos riñones típicos de BMW el resultado fue una delantera moderna y manteniendo  personalidad. Los voladizos cortos, sobre todo el delantero, y esas aletas ligeramente abombadas le dan al coche cierta musculatura. Tiene presencia. No es de extrañar que el E36 fuera uno de los coches preferidos de los años noventa.

La carrocería Touring o familiar está poco vista en España. No sé si se le puede llamar “familiar”, pero si le llamamos así, está claro que es para una familia que viaje ligera de equipaje. El maletero es pequeño y los pasos de rueda abultan en exceso. La única ventaja clara que tiene en este aspecto en comparación con la berlina es la versatilidad y facilidad de acceso.

Pasando al interior, en el E36 también vemos otra mezcla, pero en este caso de elementos muy logrados y otros no tanto. El salpicadero, por un lado, es bonito, moderno y ergonómicamente bien pensado, y los plásticos usados, de muy buena calidad. Pero los paneles de las puertas y algunos materiales de la consola central, tapicerías etc… son muy pobres para un coche de este precio (casi 6 millones de las antiguas pesetas en 1996, que era lo que costaba entonces un piso en un barrio medio). Mi coche traía de serie asientos normales tapizados en una tela cuyo diseño y tacto rayaba en lo cutre, y la que se encontraba en los paneles de las puertas estaba despegada, al igual que el tapizado del techo. Un mal muy común en los E36. Ahora que ya le instalé un juego de asientos deportivos tapizados en cuero (una opción de fábrica) y el techo está retapizado, el ambiente interior es totalmente diferente. Por cierto, que estos asientos deportivos son mucho más cómodos que los “normales”.

El motor seis cilindros, vitoreado por la prensa de la época, es potente (193 CV), suave, con buenas prestaciones (estamos hablando de un coche que hace el 0-100 Km/h en poco más de 7 segundos y baja de los 28 segundos en el kilómetro con salida parada), pero curiosamente lo encuentro la parte más decepcionante del coche: es más un tema de expectativas excesivas, que de un motor mediocre, desde luego. Porque cronómetro en mano el coche corre y tiene unos consumos que se puede decir que son bajos, para la cilindrada que tiene. Sencillamente esperaba algo más de suavidad por parte de un motor de seis cilindros en línea, y mejor sonido.

Pero para compensar esa “decepción” hay un aspecto en el que el 328i ha sobrepasado mis expectativas, y es el chasis. De esto ya estaba avisado por la misma prensa del motor de entonces y las experiencias de otros propietarios, pero encontrar un coche tan ágil, divertido, estable y además cómodo ha sido de todas maneras una sorpresa. La facilidad con la que se mete en las curvas, el equilibrio y neutralidad con el que se comporta dentro, y la facilidad a la hora de salir de ellas, hace que conducir este coche por carreteras de sierra sea muy divertido. Siempre noto que es un coche que se pone de mi parte, que no se enfrenta a mí y me diga que le da pereza hacer esto o lo otro… a veces parece telepatía. Hasta ahora no me he enfrentado a situaciones difíciles con este coche, ni me ha “mordido la mano”, y espero que siga así (y que yo siga sin hacer tonterías con el volante y los pedales).

En autovías tiene buen aplomo en recta, hasta que aparece el viento lateral, y entonces lo noto demasiado sensible. El confort de marcha es muy bueno, sorprende en un coche que balancea poco en curva. Ya veremos como irá cuando le cambie los amortiguadores. En cuanto a frenos, los veo algo cortos, cosa bastante normal en los coches de hace unos años, y espero atenuarlo en breve cambiando pastillas. Como curiosidad me ha llamado la atención que los frenos traseros lleven discos ventilados. Dirección y cambio no admiten reproches: la dirección tiene muy buen tacto y sensibilidad, y la dureza es la justa para mi gusto. En cuanto al manejo del cambio, es muy agradable y preciso, quizás los recorridos son un poco largos pero la palanca se puede mover con rapidez.

En ciudad y trayectos interurbanos es un coche que da eso que llaman “agrado de conducción”; se puede conducir en marchas largas a muy pocas revoluciones sin que el motor proteste o parezca que se vaya a calar. Es posible llegar a una rotonda en 4ª yendo despacio, negociarla a poco más de 1000 revoluciones por minuto y salir de ella en esa misma marcha con una aceleración razonable. En general el coche “levanta la aguja” con facilidad en marchas largas. Si pasamos a la autovía o autopista no es mal coche para llanear, al límite legal en 5ª marcha va a unas 3000 revoluciones por minuto, y el aislamiento es decente teniendo en cuenta la edad del coche, aunque mejorable sobre todo por sonido de rodadura y por una curiosa resonancia del motor que parece colarse por los huecos para los pies de los ocupantes delanteros. Y en carreteras de doble sentido, el entorno en el que mejor se disfruta este coche, los adelantamientos son rápidos a poco que pisemos el pedal, sin necesidad de pegar “tercerazos” y tener que exprimir el motor.

Como dije al principio, me he llevado casi dos años poniendo al día este 328i, y aún me quedan algunas cosillas, como pasa con todo coche “viejo”. Cuando lo compré no estaba en el mejor de los estados (aviso a navegantes: la gran mayoría de los E36 usados en venta se encuentran en un estado lamentable), así que hablar de cómo ha soportado el coche estos 21 años es algo relativo al trato que ha sufrido el coche. Bueno, pues la calidad de materiales ya hemos visto que es un tanto variable, pero a pesar de tener algún grillo procedente de los revestimientos de plástico del maletero, yo diría que, salvo los tapizados de techo y puertas, ha aguantado bien. En cuanto a fiabilidad, es mi primer BMW y mi experiencia no da para mucho, pero la impresión que tengo es que, si bien mecánicamente el coche es duro, a nivel de electricidad y electrónica es más bien delicadillo; sobre todo a nivel de sensores y cableado de motor. Eso es lo que siempre se ha achacado a los coches italianos…a veces delante de mis amigos llamo a mi 328i “un Alfa Romeo Made in Germany”.

Si comentamos el tema de equipamiento, tenemos que recordar que los E36 son de la época en la que los alemanes ponían a sus coches un reloj y un cenicero como equipamiento de serie, y gracias. Bueno, no tanto, pero las llantas de aleación de 16 pulgadas, los elevalunas eléctricos traseros, el climatizador automático, el ordenador de a bordo, los asientos en piel deportivos calefactados, el techo solar y alguna cosa más que mi coche lleva eran extras, y bastante caros.

En cuanto a seguridad, solo tiene airbag del conductor (el del pasajero era opcional, al igual que el control de tracción) y ABS; la carrocería del E36 era rígida y segura en 1990 pero ha llovido mucho desde entonces y prefiero no comprobar la seguridad pasiva del coche, solo hay que ver los (mediocres, por decir algo) resultados logrados en la primera prueba EuroNCAP de 1997.

Por resumir el tema, el que compre un 328i Touring (si es que encuentra alguno) mejor que no espere un coche amplio y diáfano para cargar. Tampoco que tenga una seguridad pasiva al día, o consumos de 5 litros a los 100. Seguramente si alguien está interesado en esas cualidades pensará mejor en un crossover diesel de esos que tanto gustan al personal ahora. Pero sí puede esperar un coche que, manteniendo cierta practicidad (pues al fin y al cabo cuatro personas pueden viajar en él) tiene nervio y carácter deportivo, un motor que no se encuentra asfixiado por las normas Euro, y una dirección hidráulica de las de toda la vida que no parece de juguete. Mientras me dejen conducirlo porque cada vez queda menos para que prohíban estos cacharros viejos, voy a aprovechar.

Rafael

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