Las calles distinguidas de Lavapiés. Arte urbano en las calles de Madrid
Martes 14 Febrero 2012 | Marta
El fin de semana pasado, uno de los más fríos que hemos tenido en Madrid en este invierno, estuve con unos amigos por el barrio de Lavapiés, al que yo no iba desde hacía bastantes semanas. Después de comer a base de tapas, cuando nos dirigíamos a casa de uno de ellos para pasar ahí calentitos la tarde, me detuve un momento en la confluencia de dos calles para tomar una fotografía.

— ¿A qué estás haciendo una foto? — me preguntó uno de mis amigos mientras la realizaba.
— A una obra de arte urbano — le respondí.
— No la veo — dijo él
— Mira, está enfrente de ti — dije, señalándole con la mirada la pared donde se encontraba.
— ¿Pero dónde está? — me preguntó él de nuevo — ¿Sobre la señal de Stop? ¿Encima de esos carteles?
— Más arriba — le respondí — Está al lado de la placa con el nombre de la calle.
— Al lado de esas placas no hay nada.
— Una de ellas es una obra de arte urbano.

En la calle de la Cabeza, en la esquina que forma con la calle San Pedro Mártir, un bonito lugar en el que he visto bastantes obras de arte urbano, dos placas informan a los viandantes del lugar en el que se encuentran. Una de ellas, la oficial, fue colocada por el Ayuntamiento. La otra, realizada sobre azulejos de cerámica, es parte de la intervención Calles Distinguidas, de Diana Larrea, que en 2010 llevó a cabo en el barrio de Lavapiés. A primera vista, la placa colocada por Larrea pasa totalmente desapercibida, ya que tiene un estilo similar al de otros azulejos que existen en algunas calles de Madrid. Pero, si nos fijamos detenidamente, el motivo dibujado sobre la baldosa es bastante original, ya que representa la propia ubicación en la que está colocada (la calle de la Cabeza) con todos los elementos que tenía en el momento en el que la realizó: grafittis, carteles, o incluso las plantas que crecían entre los desconchones del muro.

Actualmente la fachada del edificio sobre el que está colocada la placa está restaurada, pero en la página web de Diana Larrea podemos ver una fotografía del aspecto que tenía el lugar anteriormente, y que fue el que ella, en su día, reprodujo.

Además de la placa colocada en la calle de la Cabeza, la artista realizó otras cuatro para las calles de Ministriles, Sombrerete, Embajadores y Rodas, que colocó, sin autorización alguna, en dichos emplazamientos (en la página web Artivismo podéis ver las fotografías de las otras cuatro placas restantes). La intención de la artista con esta intervención es evidenciar el estado de desamparo que sufren los edificios del barrio y este deterioro está representado por un edificio apuntalado, dibujado en la placa de la calle de Embajadores, un solar en el que la pared está cubierta con graffitis en la calle de Los Ministriles o una casa ocupa en la calle de Rodas (el edificio representado en la calle del Sombrerete no parece en mal estado así que no entiendo esta última).
Lo insólito de la obra es que, al contrario que otras en el mismo lugar, haya perdurado hasta el día de hoy. Quizá, los operarios del Ayuntamiento encargados de retirar los graffitis y las obras de arte urbano de las paredes de la capital, no pensaron que esas placas cerámicas formaban parte de una intervención.
Os dejo también un enlace de la página de Diana Larrea donde podéis ver un vídeo de la colocación de estas piezas en las calles de Lavapiés. La artista y las personas que la ayudaron lo llevaron a cabo a plena luz del día y con tanto descaro, como ella misma explica, que aunque pasaron por delante suyo algunos coches de policía, ninguno se detuvo a preguntarles lo que estaban haciendo.
Yo lo vi hace tiempo en Escrito en la Pared.



Lo que es un arte es como el vecino se hace con energia de la toma de la calle para su casa… a lo mejor me equivoco pero no paro de reirme al verlo…
@1 Tiene toda la pinta,jajajaja…
Está claro que cada persona se fija en cosas diferentes, ni me había planteado que hacía ese cable por ahí colgando. Como dices, todo un arte, Freud
@1
Si,si siiii….
@3, lo malo es que el vecino no podrá esgrimir en su defensa que ese cable siempre estuvo allí, porque ahí estará la placa de la calle (la de cerámica) en la que se ve claramente que en su día no “pasaba por allí” ese cable.
Esto si que es arte y no lo de la placa: http://www.youtube.com/watch?v=7o7JfwUivAE
@6, muy onírico el número musical… me quedo con el “pinchar y explotar los pollos”, tiene mucho “contenido”.
me parece absolutamente fascinante… uno puede asar mil veces por ahí (de hecho, lo hago) y no darse cuenta del mundo oculto que existe detrás de una simple baldosa… si ya lo dijo el otro, que hay muchos mundos, pero están aquí, en Lavapiés, por no ir más lejos…
Yo creo que es un propietario de Nissan Leaf.
Es un mensage sub-liminal de Marta.
Lava-pies, calle (calle) Cabeza.
Restauración (que no hostelería) de la fachada…
Hum,,,aquí hay tema.
Es verdad, Freud, en eso sí me he fijado
Yo no sé, Chema, si me hubiese fijado sin haber antes leído que existía esta intervención. Posiblemente no, así que seguro que hay muchísimas obras que pasan desapercibidas ante mis ojos aunque pase por delante de ellas.
A saber lo que guarda el propietario, jose. Por el aspecto del cierre de la puerta, parece una especie de taller o guardamuebles, pero nunca lo he visto abierto.
Aparte de que me encanta el azulejo, me ha hecho mucha gracia lo que cuenta Diana Larrea de cómo pudo colocar todas las placas sin que la policía le dijera nada: el secreto está en actuar con mucha decisión, como si se tuviera todo el derecho a hacer lo que sea que se esté llevando a cabo. Un amigo mío, reportero, con esa táctica, logró colarse en el aeropuerto de Barajas, deambular a placer por el mismo, y obtener una fotografía del cadaver de Bing Crosby, que se ocultaba a la prensa como si se tratara de un asunto de Estado.
Y hablando de cadáveres, ¿qué se ocultará en ese almacén permanentemente cerrado?
Hoy 17 sale en el diario Que un reportaje sobre este tema y Diana en esa misma fachada… Ver de nuevo el “cablecito” me ha recordado aquella historia del marido que tenia congelada a su mujer muerta en un arcón frigorífico y dado el gasto tan elevado de la factura de luz lo tenia enganchado a la toma del alumbrado publico !!!!. No digo na y lo digo to.
@12
Le usurpa Vd. el terreno su (sin duda) amigo Holmes.
@13, Sr. Holmes fue contemporaneo mío… Usted que es un tipo inteligente sabrá que hay muchos “paralelismos” entre el Sr. Holmes y mi persona.
Prongo una incursión colectiva en la susodicha tienda, capitaneada por Freud y organizada por Jose. Y según sea el resultado, nos vamos a la comisaría más próxima a presentar una denuncia, o nos tomamos unas ricas torrijas y un vinillo generoso en la Taberna de Antonio Sánchez.
Yo me apunto
@15, hecho… sería un cuadro !!!!, tipo la película Seven.
Cadáveres ocultos, mira que sois mal pensados
Gracias por el enlace Freud, voy a ponerlo aquí, por si queréis ver el vídeo.
http://www.que.es/madrid/201202162051-arte-sale-calle-madrid-cont.html
@17, video (’53) “quise reflejar la realidad de este barrio… los cables por las fachadas…”
Los cables por las fachadas y que terminan conectados a un arcón frigorifico a través de la ventana…. je je je je… oye, la Tanatopraxia también es un arte