El pequeño kraken nos roba los caramelos
Martes 7 Junio 2011 | Marta
En la redacción de km77 somos muy aficionados a los sugus. Javier Moltó no para de regalarlos a quienes aciertan sus adivinanzas, aunque me temo que sean caramelos virtuales, pero nosotros no paramos de comer los auténticos, que guardamos en una preciosa caja (detalle de un lector) y que vamos reponiendo periódicamente a medida que desaparecen.
No sé por qué razón la caja de sugus está desde siempre en mi mesa, así que tengo el control visual de lo que acontece a su alrededor y a veces, como hoy, me sorprende que rebose caramelos de una forma tan obscena. Hoy no sólo está rellena de sugus, tenemos donde elegir, porque uno de mis compañeros ha comprado caramelos blandos de naranja y de limón y otros de cereza, que parecen pequeñas picotas y que como éstas, cuesta dejar de comer. Pero además, otra persona ha aparecido esta mañana con una caja enorme llena de unas gominolas alargadas, rellenas de caramelo blando y cubiertas de una especie de pica-pica, que a mi me privan.
Yo intento contenerme ante estas chucherías pero los envoltorios de papel que hay ahora encima de mi mesa me delatan. Creo que algo deben de tener estas guarrerías que enganchan.
Aljoscha, un artista ucraniano, ha querido exponer el deseo de las personas por los dulces, deseo que a veces se convierte en adicción, mediante una intervención en el espacio público en la que un ser, que parece una criatura abisal, parece salir de las alcantarillas de la ciudad para robar los dulces de una máquina de caramelos, situada en una parada de tranvías de Graz (Austria).



La obra de este artista se basa en estas esculturas, que asemejan seres vivos y que a primera vista deben confundir a las personas que se encuentran con ellos. Aljoscha ha colocado estos seres en diferentes lugares de las ciudades, en un supermercado y en el interior de una maleta que dejó abierta en el aeropuerto de Madrid. Él cree que en un futuro los organismos vivos formarán parte de nuestras construcciones e incluso del arte y que se podrá experimentar con sus estructuras. Mientras tanto, intenta dar a sus piezas la apariencia de que han sido creadas de forma natural.
Y yo ahora no puedo dejar de pensar en la posibilidad de que un tentáculo salga de las profundidades de la redacción para robarnos todos nuestros caramelos.

Las fotografías son de la página del autor, donde podéis ver el resto. Yo lo vi aquí.
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Actualización. A petición de un lector subo la foto de la preciosa caja donde guardamos las golosinas, que no se ve, porque está oculta por ellas.




Queremos ver una fotografía de esa caja tan preciosa llena de sugus y otras chuches. Que la pongan, que la pongan, que la poooongaaaann.
JM
Puesta!
Me encantan las pikotas!!
P.D: Que post más dulce
Pues sí que es una caja bonita, sí.
JM
Pero que majos que sois ^.^
Salu2!!
Hola ! es una caja de taracea, artesania típica granadina, cuyos diseños son los mismos que en los siglos XIV y XV se usaron en la decoración de muebles y techos de la Alhambra.
Gracias Marta por decir que es preciosa, más preciosa eres tú…
Gracias luis javier, me voy a poner colorada, como las picotas que se ven en la caja
Hablando hoy con un amigo, que acaba de crear un blog, me he dado cuenta de que mi retoño (Ni me va, ni me viene) cumple hoy, 7 de junio, tres añitos, ¡nada menos!. Voy a ser una madre benévola y le voy a dejar comer todas las chucherías que quiera, que un día es un día.
POR FA, POR FA, POR FA, ACEPTADME EN ESA REDACCIÓN.
AUNQUE NO ME PAGUÉIS MÁS QUE EN ESAS MARAVILLOSAS CHUCHES.
POR CIERTO, QUE EL PULPO PAUL (QUE EN GLORIA ESTÉ) PODRÍA HABER DENUNCIADO A ALJOTCHA POR PLAGIO: LA CRIATURA DE LAS ALCANTARILLAS ES CLAVADITA A ÉL.
vale, isabel, pero luego no te quejes si se te caen los dientes por el azúcar
Desde luego trabajar en esa redacción o mejor aún delante de esa mesa no tiene parangón en el mundo laboral.
Los de google y facebook en breve copiarán este sistema para tener contento al personal.
Ni futbolines, ni sofas en los despachos.
Arriba la cultura de la golosina. Arriba Pedro Guerra.
Ráfagas, GTO.
pero que majos que sois! en Barcelona hay algo parecido, habeis probado los dulces artesanales de papabubble? arriba la golosina!!
En la última edición de los premios Honda vi un cuadro que se titulaba “Soy un error tecnológico” y se veía, en medio de cables y dispositivos, un ojo. Puedes pensar que algo así podrá ocurrir -o tal vez ha ocurrido ya- en algún siniestro laboratorio pero la visión de este artista me parece simpática y divertida. Tal vez algún día formas vivas sean parte de las estructuras que habitaremos, mientras tanto podemos jugar.