Ni me va, ni me viene

Un blog de km77.com

Sweet Home Chicago

Mañana me voy a Chicago. Cuando viajo me siento un poco como “Paco Martínez Soria en el extranjero” (o en mi caso, Gracita Morales), un poco perdida y muy palurda. Espero poder conectarme a internet y escribir en el blog.

Como soy muy peliculera, me imagino mis vacaciones como este vídeo de Sweet Home Chicago de los Blues Brothers, así que espero poder cantar con Aretha en un bar, que me persigan quinientos coches de policía, o, por lo menos, “ver la luz” con el reverendo James Brown.

Si cruzamos un husky con un camello…

Hoy he visto esta campaña de Jeep creada por la agencia BBDO/PROXIMITY, Kuala Lumpur. Supongo que la elección del husky y del camello es para indicarnos que el todoterreno puede moverse por todo tipo de terrenos, ya tengan arena o nieve. Pero al ver la unión del perro y del camello, no puedo dejar de pensar en ese chiste tan viejo del oso hormiguero, ¿os acordáis?

Un oso hormiguero y un perro lobo se encuentran en la selva, y le pregunta el oso hormiguero al perro lobo:
-Oye, ¿tú que eres?
Y le responde el perro lobo:
- Un perro lobo, porque mi madre es una loba y mi padre es un perro.
Y el perro lobo le pregunta al oso hormiguero: - ¿Y tú que eres?
- Yo soy un oso hormiguero, porque…
- ¡¡Anda ya!!!

Creo que escribiendo chistes soy aun peor que contándolos.

¡Límpiame, guarro! ¿O no?

Scott Wade es un artista norteamericano que utiliza como lienzo los parabrisas sucios de los coches y como medio, el polvo que queda acumulado en ellos. Así que no sé si decir que pinta en los coches, o que “despinta” en ellos, porque va limpiando la suciedad hasta conseguir el resultado.

Wade vive en un pueblo de Texas, una zona propicia para su arte, ya que los caminos están cubiertos de una arena muy fina y los coches, aunque circulen despacio, quedan en seguida cubiertos por ella.

Esta técnica de Wade se ha empleado también con fines publicitarios en esta campaña de Mitsubishi, en la que aparecen las ofertas de los vehículos pintadas en los parabrisas.

Más fotografías del proyecto Dirty Car en su página web

Pastando entre Cadillacs

En 1974, Ant Farm, un grupo de arquitectos americanos, creó Cadillac Ranch, una de las instalaciones más célebres de la historia del arte del siglo XX. La obra consistía en diez coches Cadillac (de los años 1948 a 1963) enterrados parcialmente en el desierto de Amarillo (Texas), cerca de la mítica carretera 66.

Estos Cadillac, símbolos del status social en la cultura norteamericana de la post guerra, así alineados y con el morro hundido en el suelo, representaban su decadencia y el declive del Sueño Americano.

La instalación, desde sus inicios, está completamente abierta al público. No hay que pagar entrada, no hay verjas o alambradas que nos cierren el paso y cualquiera puede interactuar con los automóviles, es decir, pintar en ellos con aerosoles o hacer un garabato. Esto es algo que siempre me ha llamado la atención, la necesidad de muchas personas de dejar su “huella” en diversos lugares. Así que, desde que estos Cadillac hundieron su morro en los años setenta, han sufrido múltiples decoraciones. La última es de hace unos meses, en la que una organización de defensa de los derechos de gays y lesbianas de Texas, los pintó con los colores del arco iris.

En la página web (en inglés) podéis encontrar información sobre los diez coches o la historia de cómo consiguieron comprar los Cadillac (la obra la financió un millonario de Texas).

Las fotografías son de la web de Ant Farm y de Flickr.

Jardineros Guerrilleros

En todas las ciudades hay solares abandonados, parterres y glorietas descuidados, zonas feas por las que habitualmente pasamos y a las que no prestamos ninguna atención. El británico Richard Reynolds, en lugar de conformarse con lo que veía, decidió pasar a la acción, y lo hizo de una forma muy sencilla: plantando flores.

Este jardinero de guerrilla (Guerrilla Gardering es como se conoce este proyecto) actúa de noche. Armado con palas, guantes, macetas, tierra y semillas, convierte un terreno desaliñado en un florido jardín.

Guerrilla Gardering en el Reino Unido

Esta acción de guerrilla comenzó hace cuatro años en el Reino Unido, pero actualmente hay guerrilleros por todo el mundo, que cuentan e ilustran sus acciones en la página web. Hay incluso un foro desglosado por países para facilitar el contacto y organizar las acciones (el foro de España parece que poco a poco comienza a moverse).

Guerrilla Gardering en Los Angeles

Guerrilla Gardering en Italia

No hay que olvidar que esta acción es ilegal. Está prohibido plantar flores en los lugares públicos de la ciudad, aunque sean un erial y queramos embellecerlos, como nos muestra el “criminal Reynolds” en estos vídeos (video1, video2) de sus acciones.

En su página web nos da consejos por si queremos emprender nuestra guerrilla, y si el solar donde queremos actuar está rodeado por un muro o valla ¡no nos preocupemos! Nada más fácil que bombardearlo con bombas de semillas. En este otro video nos enseña a construirlas.

Fotografías de la página web de Guerrilla Gardering.

Aunque es difícil de creer, en Italia muchos recién nacidos son abandonados en cubos de basura. Para concienciar a la población de este problema, la agencia italiana jwt ideó una dura campaña para la ONG Amicideibambini , en la que colocaron la clásica señal de “bebé a bordo”, empleada en los automóviles, en varios cubos de basura de Milán.

Pete Hamilton Y Luke Egan son dos artistas ingleses que construyen esculturas inflables. Llevan trabajando juntos doce años y han hecho piezas para el festival de Glastonbury y el Cirque Du Soleil.

Uno de sus últimos proyectos es una divertida intervención urbana en la que unos enormes tentáculos verdes salen de las ventanas de las casas.

Una curiosa interpretación (inflable) del Mito de Cthulhu.

Fotografías de la página web de los autores

Las rosas de Sarajevo

Al leer estos días las noticias sobre la detención de Karadzic, me he acordado de una intervención sobre la que leí hace tiempo y que trata del sencillo homenaje que hicieron, de forma espontánea, los ciudadanos de Sarajevo a sus víctimas.

Durante los 43 meses que duró el asedio (durante los años 1992 a 1996), la ciudad de Sarajevo sufrió bombardeos indiscriminados, en los que murieron miles de civiles. Después de que acabase la guerra, las calles y aceras de la ciudad quedaron marcadas por los impactos que habían producido los morteros. Los ciudadanos, rellenaron con cera roja estos boquetes, dándoles la apariencia de unas hermosas flores rojas que, desgraciadamente, florecieron por toda la ciudad.

Las fotografías de estas Sarajevo Roses, que así es como se conocen, son de Flickr

Autobuses a punto de cruz

Ulrika Erdes es una artista sueca que no utiliza spray ni plantillas para dejar su huella por la ciudad. Con hilo y aguja, borda pequeños motivos o palabras (hej!: ¡hola!) en los asientos de los autobuses de Suecia.

Utilizando un material y unos motivos tan hogareños, parece que quiere que en el transporte público (en el que algunas personas pasan varias horas al día), nos sintamos como en casa.

En su página web, Erdes nos proporciona plantillas por si nos apetece bordar a punto de cruz los asientos de los autobuses en los que viajamos.

Bestias de playa

BMW, en el anuncio de Efficient Dynamics (ver el vídeo), nos mostró las esculturas cinéticas del artista holandés Theo Jansen, unos engendros construidos con tubos de plástico que se movían gracias a la fuerza del viento.

El Centro de Arte Reina Sofía en Madrid, ha traído una de estas bestias de playa (Strandbeest); ayer me acerqué a verla y ¡es preciosa! Recuerda a los inventos de Leonardo da Vinci pero con un toque a lo Mad Max.

Es una lástima que no se moviese, estaba sujeta en una de las salas de la exposición. Podrían haber habilitado una sala más grande o haberla “soltado” en el patio, porque una escultura cinética sin movimiento, algo pierde.

Theo Jansen entiende este proyecto como una especie de “evolución”. Él construye diferentes criaturas, y estudia cual es la más veloz o la que mejor se adapta al movimiento en la arena de la playa, para que la siguiente generación de Strandbeest herede las características de sus partes móviles (la disposición y la longitud de los tubos).

En este primer video (en inglés, pero fácil) podemos ver una conferencia de Theo Jansen en la que explica, entre otras cosas, por qué no eligió la rueda para que estas bestias se moviesen o el mecanismo que utiliza para que se detengan al llegar al mar, ya que se destruirían si se metiesen en el agua. También hay imágenes de las esculturas en movimiento. El segundo vídeo es una simulación, en la que se entiende muy bien el movimiento de estas esculturas.

Yo me quedo con ganas de verlos en su hábitat natural, las playas de Holanda. Tiene que ser impresionante.

Fotografías de la página de Theo Jansen.

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