En falsa primicia, el Golf sin ropa. Fotos hechas en la presentación del coche en Berlín.

En primer lugar, los huesos del Golf. Los colores del pilar central representan distintos grosores de acero en una misma pieza.  Se hace así para no utilizar más material del necesario (y no engordar el coche). No es algo novedoso puesto que se utiliza desde hace tiempo. Sí es nuevo el proceso de moldeado en caliente del que habló Javier Moltó aquí.

Lo siguiente es el vano motor. Volkswagen sigue utlizando un amortiguador para mantener el capó abierto. Aquí, imagen del Golf VI para quien quiera comparar.

Ahora entramos en la sección casquería.

A la izquierda un intercooler aire-agua integrado en el colector de admisión. Eso, unido a su pequeño volumen, reduce las pérdidas de carga. A la derecha dos árboles de levas.

 

 

Siguiente. Marchando una de turbocompresores.

 

Tapa de la culata seccionada. Lo que se ve cromado es el árbol de levas con el sistema de desconexión de dos cilindros que tiene el motor 1.4 TSI 140 CV. El cómo funciona, aquí.

 

La siguiente parte del cuerpo es el conjunto hígado-riñones-intestino. Vamos, el catalizador (arriba, con las dos sondas), lo que parece ser el filtro de particulas (debajo del catalizador) y el sistema de recuperación de gases de escape (EGR, abajo del todo, color plata).

Ya queda menos. Dos elementos vitales. Arriba la bomba de agua regulada electrónicamente y de caudal variable. Abajo,  la bomba de aceite y la de vacio (necesaria en los Diesel), formando una única pieza.

Esa esfera negra no es una cámara. Es un sensor radar empleado para el programador de velocidad activo y el asistente de frenada.

Por último, tres de las cuatro pantallas posibles. Falta la básica, que es monocroma. No es que no hiciese la foto, es que se les “olvidó” ponerla ;).  En la foto aparecen la de 5, 5,8 y 8 pulgadas. Todas son táctiles.

 

 

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