Durante la prueba del Audi RS 4 Avant he sufrido un pinchazo por una de las causas más habituales: un tornillo se ha clavado en la banda de rodadura y, como se ha quedado alojado en el orificio, ha hecho de sello y ha permitido que la presión de inflado no baje rápida sino paulatinamente. No sé de dónde se caen los tornillos que hay por la calzada, ¿hay coches que se van desarmando por el camino? ¿Los ponen los duendes de la carretera para que prescindamos del coche y usemos la bicicleta?

Al salir de casa a media tarde, un aviso en el cuadro de instrumentos se me encendió indicando que la rueda trasera derecha había perdido aire. Accedí al ordenador de viaje y comprobé que las ruedas delanteras tenían 2,9 bares y estaban a 47 ºC, la trasera izquierda a 2,7 bares (la correcta) y estaba a 45 ºC y la trasera derecha, a 1,0 bar y, curiosamente, estaba a 36 ºC de temperatura. Es una forma curiosa de comprobar cómo la presión y la temperatura de un gas están directamente relacionadas.

Quiere la casualidad que desde el miércoles de la semana pasada hasta el domingo me encontrase en Sevilla por asuntos familiares y que el pinchazo me ocurriese el jueves por la tarde (de ahí que, aunque el coche estuviese bajo techo, la temperatura de las ruedas fuese alta en parado. En Sevilla estábamos a unos 37 ºC el jueves). Es una situación que le puede ocurrir a cualquiera que se encuentre de viaje, lejos de su residencia y cerca de un fin de semana.

Tras inflar la rueda en una gasolinera que hay a 500 metros de casa y comprobar que la presión se mantenía estable para rodar, puse rumbo a un taller de neumáticos de la ciudad (Garaje Pretel, el único taller que conozco en la provincia que abre domingos y festivos hasta las 22 horas y entre semana cierra a las 00:00 horas, por lo que viene fenomenal para emergencias, aunque no fuese el caso).

El operario desmontó la rueda, revisamos visualmente la banda de rodadura y encontramos clavado al causante, que aparece en esta foto.

El causante de todos los problemas, un simple tornillo de cabeza Torx, no particularmente grande.

Desarmó la cubierta de la llanta y me llamó desde el fondo del taller para que me acercase. Sus palabras fueron algo así (cito de memoria): «esta rueda es ContiSeal. Eso quiere decir que lleva un compuesto interno que sella el agujero automáticamente. No se puede arreglar, sólo podemos sacar el tornillo e inflarla». Le dije que conocía la tecnología de la que me hablaba y que procediese a hacer lo que correspondiese.

Sacó el tornillo y me lo enseñó pero, lastimosamente, no estuve hábil en hacerle una foto para que se viese su tamaño. Debía tener un diámetro de rosca de aproximadamente 5 mm, pero estoy haciendo el cálculo de cabeza. Salió con un pequeño resto de caucho adherido. Llamé al día siguiente para probar suerte por si me podían aún enviar una foto del tornillo, pero lo habían tirado (¡porras, no seais tan rápidos en limpiar!).

Volvió a montar el neumático en la llanta, lo infló y no hubo suerte. La rueda perdía presión por el agujero y el sistema de autoreparación había fallado.

El tamaño de la «ruedecita» no la hace apta para todo tipo de usuarios. Pese a que la llanta del RS 4 es de aleación de aluminio forjado, levantar el peso del conjunto pone a prueba la espalda, los brazos y las piernas. Sacar del maletero una rueda de emergencia es mucho más sencillo que quitar o poner esta rueda en el buje.

Esto es lo que dice Continental de su tecnología ContiSeal en su página web (más información): «(…) reduce las consecuencias de un pinchazo de hasta 5mm de diámetro (por ejemplo de un clavo) sellándolo inmediatamente gracias a su novedosa tecnología», «ContiSeal™ es una tecnología desarrollada por Continental destinada a sellar los orificios en el neumático producidos por objetos externos como pueden ser clavos, tornillos…», «(…) es un polímero de color negro y viscoso aplicado de forma uniforme en la zona interna del neumático», «ContiSeal™ sella el 80% de los pinchazos y por lo tanto reduce el riesgo de reventón».

Vaya, pues mi pinchazo pertenece al 20 % restante que ContiSeal no sella. El mecánico me reiteró que el arreglo mediante el tradicional canutillo de caucho que introducen en el agujero no es compatible con este tipo de neumático porque «si lo intento, el compuesto se deshace». Esto último no lo entiendo bien, no sé qué razón tendría para «deshacerse». En esta foto se aprecia que, bajo el revestimiento de gomaespuma blanca, hay una capa del polímero negro y viscoso del que Continental habla, que se ve justo en la zona que no está cubierta.

Neumático Continental con tecnología ContiSeal.

El final de la historia es que hubo que pedir el neumático y, claro, aquí vino el pequeño gran problema en el que se convirtió un simple pinchazo: es una medida de neumático atípica, 275/30 ZR20 97 Y Extra Load (XL) , y un modelo inusual (Continental SportContact 6 Contiseal), por lo que no había existencias en el taller ni en almacenes nacionales (o al menos dos talleres en los que consulté y la propia Audi, que fue finalmente quien se hizo cargo del arreglo, no fueron capaces de encontrar una para tenerla a tiempo antes de acabar el fin de semana). Hubo que que pedirla a Alemania y, como era jueves por la tarde, el pedido se hacía firme el viernes 22 de junio, día en el que saldría de destino, y llegaría el siguiente día hábil, que era el lunes 25 de junio. Tocó alargar la estancia puesto que, con la rueda de emergencia, Audi no aconseja recorrer largas distancias ni circular a más de 80 km/h.

Conducir el RS 4 con la rueda de emergencia no supone ningún problema mientras se sea cauto. Si por despiste, olvido o imprudencia el conductor acelera con fuerza, el coche se mantiene perfectamente estable, aunque se nota un leve zigzagueo en línea recta mientras el reparto de potencia hace su trabajo. En ningún momento parpadea alguna luz que haga saber que el control de estabilidad está funcionando. En curvas, al ser la rueda trasera derecha, se notaba en cuanto entraba un poco más rápido de la cuenta en una rotonda que faltaba agarre, pues comenzaba a deslizar con mucha facilidad.

El cambio de neumático ha costado 340 euros, de los que 265 es el coste del neumático y el resto (75 euros) es mano de obra, equilibrado y válvula, en el concesionario Sevilla Wagen de Audi. Hemos cambiado sólo un neumático porque el del otro lado estaba bastante nuevo aún, pero claro, lo ideal es cambiar las ruedas por eje, para que ambas estén en igualdad. De haber sido mayor el desgaste, la factura hubiera sido de 680 euros por cambiar los dos neumáticos. El coste de una reparación de pinchazo en el primer taller al que fui es de 11 euros, de haber sido reparable.

Mario Garcés.

 

29-06-2018: Edito el texto para añadir un enlace a las instrucciones de reparación que da Continental en caso de sufrir un pinchazo. Es más laborioso que en un neumático convencional, pero sí se puede reparar: https://blobs.continental-tires.com/www8/servlet/blob/1050172/6e26e56585f3fa428515113481d4b276/contiseal-rep–instruction-de-en-fr-es-data.pdf

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