David nos mandó un mensaje al grupo de Whatsapp: El sábado podemos probar los Polaris RZR900 en Formigal. ¿Podemos? Yo diría tenemos. Así que hemos montado un pequeño comando junto a Pablo y Humberto y nos hemos animado. La verdad es que no sabíamos que íbamos a hacer, a lo mejor nos daban una vuelta por un circuito o simplemente una vuelta por un camino, o los veíamos, olíamos pero no catábamos. Como estamos enfermos, sí como muchos de vosotros, hemos decidido ir, ya veríamos lo que pasaba.

Un Polaris en la arena, todo lo contrario a nuestra experiencia.

Un Polaris en la arena, todo lo contrario a nuestra experiencia.

Por el camino estaba nevando, tenía mala pinta, pero que más da, las ganas nos podían. En el coche todo eran comentarios sobre cómo nos imaginábamos que sería el Polaris, además de alto y brutote de aspecto. Humberto tiene un buggy, así que hablábamos del comportamiento de los mismos, de lo divertido que es ir un domingo a dar una vuelta recién embarrado, etc.

Hemos llegado a Formigal en el Subaru de David, que bien va este coche y que manos tiene el gruero en la nieve. Nevaba mucho. Ahí estaban los dos Polaris, repletos de nieve.

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Hemos pensado ‘hoy no rodamos’, entremos a tomar un café al bar. Dentro estaba Rubén, de Autobiescas, el distribuidor en la provincia de Huesca de Polaris y nos hemos puesto a charrar. Ya nos ha comentado que se habían calado, así que seguíamos pensando que nada, que nos íbamos a quedar con la miel en los labios con todas esas calles nevadas, pero no, Rubén tenía una buena noticia, nos iban a dar una vuelta.

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De copilotos se han montado Pablo y Humberto en una primera tanda. Se han puesto el casco, los guantes, el abrigo y listos. La arrancada ya ha dejado ver de lo que eran capaces, una cruzadita a 2 km/h, esto promete. Nos hemos quedado tomando un café caliente, que bien sienta cuando estás en la montaña congelado. Al rato, buen rato, han vuelto, pero seguían de copilotos, he pensado que la vuelta estaría bien, pero que ojalá se hubieran podido conducir, era el día perfecto.

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Nos comentan que es una pasada. Los Polaris son rápidos, dan la potencia desde abajo y son relativamente sencillos de llevar. Les han gustado. Me pongo el casco y me siento de copiloto en el Polaris RZR900. Salimos, de nuevo cruzados, y al terminar una subida, un poco más adelante me dice: venga, es tu turno. No me lo creo, ¿de verdad? Me monto de piloto, no regulo nada, no sé si se pude, la posición es muy cómoda y me siento bien. Me ato el cinturón y venga, listo para rodar. Salgo con cuidado, pero en seguida me doy cuenta que es muy manejable. Pisas el gas un poco y ya estás con el contravolante. La dirección no me parece la mejor, la distancia entre topes es menor que en un coche y cuesta un poco, pero no hay problema.

Los caminos de Formigal se convierten en un tramo, despejado, sin gente ni coches, el sueño de cualquiera de nosotros, un circuito nevado. Hay que ir con cuidado, pero nos dan la confianza para poder ir ‘un poquito de lado’. Hay una curva larga de izquierdas que se cierra que es una delicia, con un poco de gas y el contravolante la puedes trazar completa, una maravilla. Salimos a un campo y empezamos a hacer ceros pivotando sobre la rueda delantera interior, haces lo que quieres con estos Polaris. La sensación de seguridad, ver como se tragan los baches sin inmutarse y la buena respuesta lo convierten en el mejor juguete posible.

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Ya de vuelta al bar hablamos con Rubén de la gama de Polaris, es inmensa, tanto de los buggys como de los accesorios que puedes montar. Echar un vistazo a la web de la marca para verlo.

Decidimos que sí, que tenemos que comprar un décimo de la lotería de navidad conjunto para poder comprarnos uno cada uno. Pensamos que relación calidad/diversión/precio no existe nada igual y eso que no lo hemos podido probar por un camino, su entorno natural. Levantarte el día después de la tormenta, ponerte el casco y salir a pisar charcos debe ser lo más parecido a estar en el paraíso. Vuelves a casa, lo limpias y ya está listo para el siguiente combate, ¿qué más se puede pedir?

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