La semana pasada estuve en Viena conduciendo el nuevo Mazda CX-5.  El centro logístico era una terminal del aeropuerto en la que Mazda había montado una sala en el que se podían ver la suspensión, un asiento y el motor de gasolina de gasolina seccionado.

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En la siguiente foto se ve la sección del motor. La pieza negra es el colector de admisión; en la foto de la derecha se ve la bujía (en vertical) y el inyector (en la esquina inferior izquierda). También se distinguen las formas “talladas” en  la cabeza del pistón:

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Probé las versiones Diesel. Primero la de 150 CV y cambio manual, en un tramo de carretera.  En la siguiente foto, atasco en la operación salida 🙂

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No os voy a detallar aquí sus peculiaridades técnicas, más allá de contar para quien no lo sepa, que tiene una relación de compresión bajísima (14 a 1, que es la misma que la de la versión de gasolina, en cuyo caso, de bajísima pasa a ser altísima) y dos turbocompresores que funcionan en serie. Más detalles y explicaciones en km77.com y en el blog del jefe, que condujo unos prototipos hace varios meses.

A continuación hay un vídeo en el que se ve cómo y hasta dónde sube de vueltas (es de la versión con cambio automático, pero en la manual es igual). Me pilló tan de sorpresa que durante un instanté pensé si me había montado en un gasolina (algo que no podía ser porque el ruido era de Diesel sí o sí).

La versión Diesel de 175 CV la conduje por autopista. La sensación que me dio es que la diferencia de aceleración es pequeña, pero también fue pequeño el rato que la conduje: Cuando llevaba 15 km de ruta me llamaron para decirme que el autobús que nos llevaba al hotel se iba en cinco minutos.

Por la noche, nos llevaron a cenar al centro de Viena, a un sitio que supongo que debe ser muy conocido ahí por lo peculiar de su decoración y distribución de mesas. Pero lo que más me llamó la atención es el decantador/botijo con el que servían el vino:

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Y para terminar con algo de coches y no de vino (y mujer, pillines, que les leo el pensamiento), un vídeo del «LDWS» o sistema de aviso de cambio involuntario del carril. ¿Qué que tiene de especial? pues que deja elegir el aviso acústico: o un pitido que sale de la zona del salpicadero o un sonido grave que emiten los altavoces del equipo de sonido (el correspondiente al lado por el que se sale el coche):

Celedonio

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