Después de la tempestad viene la calma. Y si hoy todo estaba en nuestra contra, la verdad es que no nos podemos quejar de cómo han salido las cosas, ya que hemos ganado nuestra segunda etapa y somos más líderes.

A la primera especial hemos salido bastante rápidos, a muy buen ritmo, pero sin tomar riesgos. En el kilómetro 30 hemos alcanzado a Nicolas Misslin, que salía dos minutos antes, y hemos tardado 10 km en conseguir acercarnos para que oyera el Sentinel y nos dejara pasar. Todo un caballero. Chapeau. De ahí al final del tramo ya sin problemas, aunque en los últimos kilómetros hemos alcanzado a Robby Gordon y nos ha retrasado su polvo, ya que era imposible acercarse. Nasser se ha relajado bastante en esa primera especial y le hemos sacado cuatro minutos.

Sainz_Cruz_Mendoza

Tras el tramo de enlace por carretera hasta la salida de la segunda especial, ha comenzado el periodo de negociaciones. Hemos hablado con Robby Gordon (salíamos al tramo con la misma diferencia a la que habíamos llegado al otro, es decir, 37”) y le hemos pedido por favor que si oía el Sentinel nos dejara pasar, ya que nosotros nos estábamos jugando la carrera. Nos ha contestado con un “OK, no problem”.
Antes de empezar había que tomar también una decisión, que era decidir qué presión llevar, ya que se corría por un trazado muy arenoso. La opción conservadora era salir con bastante presión, con la que minimizábamos al máximo el riesgo de pinchazos, aunque, en contrapartida, perdíamos tracción y velocidad punta en la arena. La segunda opción, la arriesgada, era salir con poca presión, ganando mucha velocidad, pero tomando muchos riesgos. Nosotros hemos optado por la primera por miedo a pinchar.

En el kilómetro 4 de la especial hemos alcanzado a Gordon, que se ha detenido. Era una zona lenta e íbamos más deprisa que él. Pero al llegar al kilómetro 50 las tornas se han cambiado, ya que se entraba en una pista muy arenosa, con muchos baches, subidas y bajadas, donde el Hummer iba bastante más deprisa que nosotros. Total, que nos ha alcanzado, nos ha pitado y, como no nos podíamos apartar en ese momento porque era muy estrecho y había un gran riesgo de quedarnos atascados, nos ha dado un golpe por detrás. Le hemos dejado pasar y ha puesto tierra de por medio hasta un punto en el que ha dado un gran salto, en la caída se le ha soltado la correa de la bomba del agua y ha tenido que parar.

De ahí a la meta ya sin problemas, con el único susto de encontrarnos de pronto con un comisario en medio de la pista señalándonos que parasemos, pues se había recortado la especial 6 km y nosotros no lo sabíamos. No quiero pensar qué habría pasado si hubiéramos llegado en la nube de polvo de otro participante…

La táctica de salir muy hinchados ha ido bien, porque no hemos pinchado, pero a Nasser también le ha salido bien la suya, ha arriesgado mucho y ha recortado la diferencia a algo menos de un minuto. Lo importante es que le hemos vuelto a ganar tiempo y mañana sale justo por detrás.

La especial de mañana comienza con una zona de 50 km de arena y dunas. Nuestra estrategia es salir tranquilos e intentar mantener la primera posición hasta llegar a la pista, pues si Nasser no nos adelanta nos recuperará menos de dos minutos.

Para acabar quiero resaltar lo gratamente impresionado que estoy por la respuesta que está teniendo el blog. Desde el campamento no puedo leer los mensajes, que me han dicho que son muchísimos, pero ya lo haré cuando llegue a casa. Aunque como no sé si entonces os podré dar las gracias, quiero hacerlo ahora. Muchísimas gracias, porque vuestro apoyo nos ayuda a seguir adelante y nos hace ver que lo que hacemos gusta. Y eso te da alas. Gracias por estar ahí.

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