Hace unos días puse una adivinanza sobre el consumo de un coche. El susodicho era un Mercedes-Benz CLS 350 CDI BlueEFFICIENCY.

Pocos días después de hacer ese trayecto, lo hice en sentido inverso, a la misma velocidad media. Y el ordenador marcó un consumo mucho mayor, 6,6 l/100 km a 119 km/h. Es decir, que la media era 5,9 l/100 km, sin contar con el error del ordenador. Una vez hecha la corrección (el error es grande, un 8,7 %), el consumo medio es 6,4 l/100 km.

El trayecto en el que medí estos consumos lo repito casi semanalmente y nunca, en ningún coche, he tenido una diferencia tan grande entre el consumo de la ida y el de la vuelta (suele ser de alrededor del 5-8 %; no un 27 %). No sé cómo pude gastar tan poco en el de ida. Lo único que se me ocurre es que durante esos 120 km el viento soplase a favor, pero no era un día especialmente ventoso.

Repetí el recorrido de consumo en otro trayecto, el que utilizamos habitualmente para las mediciones que publicamos en km77.com. Es un recorrido distinto pero la experiencia (es decir, repetir los dos recorridos con los mismos coches) me ha demostrado que acaban gastando lo mismo en ambos, décima arriba, décima abajo. En este caso, el recorrido también es ida y vuelta, para compensar las diferencias de altura. El consumo real fue 7,1 l/100 (6,5 l/100 km de ordenador). Lo que confirma, sin duda, que los 5,2 l/100 km del primer trayecto en el recorrido de ida es un dato anormal.

Aquí podeís leer la prueba completa de este modelo. Y sí, me ha gustado. Salvo porque la cabeza me pegaba contra el techo 🙂

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