Antes de todo: me encanta el blog con la prueba de larga duración del VW Golf que está realizando Km77. Me gusta ver como un coche enlaza el día a día de los que lo conducen: sus viajes, aficiones, estilos de conducción, sus sorpresas y sus decepciones. Tengo incluso cierto “mono” ahora que llevan varias semanas sin añadir nuevos posts.

El día que decidan vender el coche, deberían ofrecer la colección de posts encuadernada en piel como regalo. Seguro que eso sube el valor del coche en reventa en más de 1.000€.

En lo que creo que se equivoca Km77 es en la elección de la versión del Golf. Si analizo las ventas de un mes cualquiera (por ejemplo, Junio, que es un buen mes de matrículas), podemos ver que las ventas del Golf 1.4 TSI con cambio DSG sólo suponen 165 unidades sobre el total de ventas del Golf (2.894 unidades). Eso apenas supone un 5,7% del total. Si le añadimos el navegador y la suspensión regulable, ese porcentaje se reducirá a una mínima expresión.

Entiendo que las revistas y webs del motor saquen siempre en portada y en su sección de pruebas coches minoritarios en ventas. Está claro que una portada en la que sale un Focus RS siempre es más llamativa que una prueba de la versión 1.6 diesel cuatro puertas del Focus, o que más gente leerá una comparativa entre el Mégane R26 y el Type R de Honda que entre derivados baratos en cinco puertas de esos dos coches.

Pero, e insisto que es sólo mi opinión, en una prueba de 100.000 kms. lo que mucha gente va a buscar es la verdadera experiencia de propiedad, no la de satisfacer necesidades aspiracionales a través de la lectura de coches que no va a poder llegar a conducir.

Los departamentos de prensa de las marcas están llenos de unidades de RS, GTI, M-Power, AMG, MPS, Cupras y cualquier otra denominación deportiva. Creo que en ocasiones hay algunas marcas que tienen más coches matriculados en dicha flota de los que se llegan a vender de verdad. Es lógico, son coches para dar imagen de marca a través de su salida en los medios.

Sin embargo, si lo que se pretendía era reproducir la experiencia del cliente, desde la compra del coche hasta su recorrido de todos los días, lo acertado hubiera sido comprar un sencillo Golf 2.0 TDI de 110 caballos que supone el 67% de las ventas.

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