Os escribo desde un hotel en La Chaux-de-Fonds, Suiza. En  esta población nació Le Corbusier y Louis Chevrolet. Supongo que ya empezáis a atar cabos :). Hoy ha sido el primero de tres días de presentación en los que voy a conocer el Aveo con motor Diesel, el Cruze de cinco puertas, el Camaro y el Volt. Y es este último el que he podido conducir esta tarde.

Esta madrugada, cuando escribí esta entrada, puse el siguiente párrafo:

“Empiezo por contaros que  me han confirmado que, efectivamente, el motor de gasolina SÍ mueve las ruedas. Ya hablé de esto aquí. Y también os cuento que el coche me ha gustado.”

Esta mañana he estado hablando esta mañana con Patrick Herrmann, responsable de los “iconic cars” (modelos como el Corvette y el Volt). Me ha dicho lo contrario a lo que ayer me contó la Directora de Producto del Volt. Hemos estado hablando un buen rato, jugando sentados en el suelo del aparcamiento del hotel con un aro metálico que usan para guardar todas las llaves, un botellin de agua y dos mandos simulando el funcionamiento del engranje planetario, pieza clave en el Volt para poder comprender cómo opera. Lo que él me ha dicho es que, aunque efectivamente el motor de gasolina está unido al generador y éste a las ruedas a través del planetario (esto ocurre cuando el nivel de carga de la batería es muy bajo), el movimiento que transmite el motor térmico al engranaje no es capaz de mover las ruedas incluso en el hipotético caso (es algo que técnicamente no puede suceder, salvo por una avería) en el que el motor eléctrico no funcionase.

Yo no estoy de acuerdo. El motor térmico ayuda parcialmente al eléctrico cuando la batería está descargada y se circula a una velocidad que no sea muy baja. En esa situación, el motor  térmico mueve el planeta mientras que el eléctrico mueve la corona. Por tanto los dos contribuyen al movimiento de giro de los satélites y, por consecuencia,  hacen girar al portasatélites, impulsando a las ruedas. Más información sobre esto en km77.com.

enfila

Me ha parecido muy interesante en general y a la vez un poco decepcionante en algunos aspectos.  Muy interesante porque han dado con una solución que será muy satisfactoria dado que:

1.- Permite recorrer unos 60 km sin quemar un combustible. Sin hacer casi ruido. Sin producir vibraciones.
2.- Quien tenga que superar esa distancia no se quedará tirado ni necesitará tener el coche recargando durante varias horas. El motor de gasolina mueve un generador y da una autonomía de unos 500 km extra.
3.- Por lo anterior, es un coche válido como coche único. Puedes usarlo a diario para ir a trabajar o te puedes ir de viaje como con cualquier otro coche.

Lo que me ha decepcionado es que, en el fondo, no deja de ser una especie de Toyota Prius con una batería de mucha más capacidad (cerca de 10 veces más). Funcionalmente no encuentro una diferencia sustancial. Así que la gran diferencia de precio entre uno y otro parece que es debida a la batería (de iones de litio en vez de níquel e hidruro metálico). Y digo parece porque es un suponer que no puedo confirmar. Además, la habitabilidad y el maletero son inferiores a los del modelo de Toyota y, aunque los materiales de recubrimiento son mejores que los del Prius, hay algunas cosas un tanto cutres, como la tela que sirve para ocultar el equipaje y la pieza que hay entre las dos plazas traseras (parece una solución de última hora).

He grabado un vídeo en el que se ve el maletero, los asientos traseros y el cable de recarga, que está guardado bajo el piso del maletero (así que para utilizarlo hay que sacar lo que llevemos en el maletero). No he tenido tiempo para editar el vídeo, si tras verlo tenéis alguna duda, preguntad a ver si me sé la respuesta.

En el vídeo siguiente se ve el botón que abre la tapa que da acceso a la conexión eléctrica del Volt:

Añado un vídeo del cuadro de instrumentos y la consola:

Celedonio

Share This