La verdad es que en 2014 Omar y yo salimos un poco descontentos de la organización del apartado de Regularidad de la Baja Aragón. Era una prueba que hacíamos con mucha ilusión y nos encontramos con un total abandono, cambios de última hora y pocos kilómetros. Se puede leer la entrada que publiqué en este enlace.

Este año, cuando Omar me llamó de nuevo para correrla le dije que estaba loco, que ya habíamos tenido suficiente el año anterior. El insistió, había hablado con Óscar Fuertes y le había comentado que este año la experiencia iba a ser mucho mejor. Mi piloto se puso manos a la obra para convencer de nuevo a Ssangyong y que nos dejara un Rexton, a Pirelli para que nos diera ruedas y a Lubricantes Paricio y ProntoRótulo. Correr con un coche de serie, sin la amortiguación del año pasado, iba a ser un reto enorme en las pistas trilladas por todos los participantes, incluidos los camiones, pero El Ssangyong Rexton se portó de 10.


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Como es muy persistente lo consiguió y nos apuntó a esta edición de la Baja, dura, larga, con muchos inscritos, con nombres como Gerard Farrés, Laia Sanz, Gerard de Rooy, Pep Vila, Nasser Al Attiya, Nani Roma, Mikko Hirvonen, Orlando Terranova, Ignacio Casale, etc., todos pilotos profesionales de primer nivel. Desde luego que no corremos contra ellos, pero esatr en la misma prueba siempre es un extra de motivación.

Yo iba a tope de trabajo, así que imposible ayudar en nada de la preparación, ni en la mía como copiloto. Teníamos la presión de revalidar el título del 2014, aunque sabíamos que el nivel iba a ser mucho más alto, pero seguimos fieles a la idea de hacer la Regularidad sin instrumentación, ¿románticos?, ¿ignorantes?, llámalo como quieras. Nuestra única ayuda iba a ser el cronómetro, el roadbook y las matemáticas.

Apuntando en cada viñeta del roadbook la hora de paso y controlando con el cronómetro ajustamos todos los pasos todo lo que pudimos e intentamos mantener la media entre una viñeta y la siguiente. Este año la organización se curró y mucho las velocidades medias, con muchos cambios en cada etapa, lo que complicaban las matemáticas pero adecuaban la velocidad al tipo de terreno. En pistas rápidas teníamos medias de 78 km/h y en el interior de los cauces secos de río de 25 km/h, que con nuestro coche de serie a veces nos costaba mantener por la cantidad de piedras, escalones, rodadas, etc. que había.

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Este año si pudimos participar los tes días de competición, haciendo la prólogo el viernes y una etapa el sábado de 152 km y otra el domingo de 125 km contra el crono. Aunque no lo parezca son muchos kilómetros cada día, lo que convirtió a la carrera en una prueba dura, que exigía mucha concentración y trabajo.

Al final fuimos segundos, no pudimos ni acercarnos a la pareja ganadora, los brasileños Joao Fortes y Carolina Cadavid, que con una aplicación móvil llamada Rabbit nos ganaron a todos con solvencia. Es verdad que perdimos muchos puntos dejando pasar a un rival y un par de buggys que venían detrás en la experiencia Polaris, fallo mío, pero ni por esas los hubiéramos alcanzado. Estamos orgullosos de haber estado tan cerca con tan pocos medios y haber superado al resto de participantes con coches más preparados, con experiencia en la regularidad y medios más avanzados.

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¿Recomendaría la Regularidad Todo Terreno? Tras esta experiencia SI y por lo que dicen del resto de pruebas merece la pena. Es un campeonato que si lo siguen trabajando puede ser interesante, para Todo Terrenos, nada de SUVs, con licencia y toda la parafernalia. Estás dentro de una carrera nacional o internacional, te puedes enganchar y difícil, pero tal vez des el salto a la velocidad.

¿Necesita mejorar? También. A veces nos sentimos un poco abandonados. César Abraldes, responsable de la relación con los participantes lo sufrió. Por ejemplo:  llegamos y no teníamos a quien dar el carné de control, peccata minuta.

Pero de verdad que ha merecido la pena y seguro que en la siguiente prueba en Burgos hay buenos piques y carreras en Regularidad.

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