Hemos acudido a un evento donde Audi nos ha mostrado cómo ha sido la evolución de sus motores Diesel TDI desde su aparición (hace 25 años), los últimos avances, así como las perspectivas de futuro.

En las siguientes entradas tocaremos temas que conciernen a lo que está por venir, como los combustibles sintéticos o «e-combustibles» (e-gasolina, e-diesel y e-gas) o la creciente electrificación de los vehículos (en este caso de Audi). Esta entrada está dedicada al Audi 100 TDI de 1989, o lo que es lo mismo, al primer modelo de este fabricante con motor turbodiésel de inyección directa y gestión electrónica.

Audi 100 TDI (1989).

Tiene un motor de cinco cilindros en línea, 2,5 litros de cilindrada, 120 CV y 265 Nm de par máximo. Audi tenía una unidad disponible en los workshops de técnica a los que hemos acudido. En ocasiones, las marcas llevan coches antiguos-clásicos a los distintos eventos, pero no siempre se pueden conducir. En esta ocasión no era así. Pregunto si me lo puedo llevar a dar una vuelta. Me dicen que sí. Allá que voy.

Audi 100 TDI (1989)

Está en perfecto estado de conservación tanto exterior como interior. La instrumentación indica 48 000 kilómetros, perfectamente creíbles dada la excelente apariencia de todo.

Audi 100 TDI (1989). Instrumentacion
Audi 100 TDI (1989). Salpicadero

Audi 100 TDI (1989). Palancas y mandos

Hay muchos aspectos en los que se nota que este Audi 100 TDI no es un modelo actual. Sin embargo, en términos generales, me ha sorprendido muy positivamente porque es cómodo, tiene buen tacto y su motor empuja más que suficiente. El motor vibra mucho al ralentí y es ruidoso, sin llegar a ser escandaloso o dramático; así eran los Diesel de entonces. Es un motor con poca respuesta a bajo régimen (también para los estándares actuales) y que da un fuerte empujón a medio régimen cuando el turbocompresor interviene con claridad. Las prestaciones de este coche serían suficientes a día de hoy para viajar sin problemas al ritmo del resto del tráfico e incluso también permitiría ir a un ritmo más elevado.

Audi 100 TDI (1989). Motor 2,5
Audi 100 TDI (1989).  Motor 2.0 l y 120 CV

La suspensión es muy blanda y la dirección algo lenta (unas 3,5 vueltas de tope a tope). La combinación de ambas características hace que los apoyos curva se hagan esperar y que la carrocería tenga amplios movimientos de balanceo. También cabecea considerablemente al frenar fuerte. Siempre he leído que los Audi, y en general los coches del Grupo Volkswagen de esa época, eran muy suaves de suspensión. Este Audi parece un buen ejemplo.

audi-100-tdi-trasera2

Con todo, me parece un coche muy agradable de llevar a ritmo moderado. No invita a correr, pero se lleva con facilidad. Este Audi 100, como otros Audi actuales, tiene «ese algo», ese tacto especial que hace que al poco de ponerse a sus mandos, todo parece familiar, natural. No son necesarios largos procesos de aclimatación. Responde como uno espera y los mandos del interior se encuentran con facilidad y mucho mejor que en casi todos los coches modernos.

Me ha sorprendido el funcionamiento del cambio de marchas manual (de cinco relaciones). Es sensacional por su preciso accionamiento, rapidez de selección y el poco esfuerzo que requiere mover la palanca. En cuanto he engranado las dos primeras marchas, lo primero que me ha venido a la memoria es el Volkswagen Passat 1.6D o Passat B2 (tenía motor 1,6 litros y 54 caballos de potencia!!) propiedad de un familiar y que yo conducía puntualmente (o quizá más) por caminos de tierra a finales de la década de los 80.

Audi 100 TDI. Consola

Creo que si tuviera que hacer un viaje de varios cientos de kilómetros con este Audi 100 TDI, llegaría igual de descansado (o cansado) que con un coche moderno de gama equivalente. La suspensión es cómoda, el motor no hace mucho ruido una vez el coche ha echado a rodar, frena bien, su dirección responde correctamente (eso sí, con algo de lentitud y un fuerte balanceo de carrocería) y su motor permite salir con relativa agilidad de las situaciones complicadas.  La posición de conducción es buena (pero los asientos muy blandos), todo queda a mano y la visibilidad es mucho mejor que la de casi cualquier coche actual.

Audi 100 TDI. Asientos posteriores
Me queda la impresión que el Audi 100 era un muy buen coche en el momento de su lanzamiento. De hecho, estoy casi seguro que los probadores o prensa especializada de la época lo criticaron por su blanda suspensión, pero destacarían su agrado general, calidad de construcción y el buen funcionamiento y rendimiento de su motor Diesel.

Audi 100 TDI. Ficha técnica
Audi 100 TDI (1989). Foto exterior

Enrique Calle

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