Fórmula 1 olímpica, ¡ya!
Lunes 18 Agosto 2008 Iñaki

Si el lema de los Juegos Olímpicos es “más alto, más fuerte, más rápido”, ¿por qué la Fórmula 1 no forma parte del programa olímpico? Ninguno de los musculados Hércules que compiten en Pekín, ya sea corriendo, en barca o en bicicleta aguantarían 50 metros ante la aceleración del bólido de Raikonnen o Hamilton, ni siquiera del de Fernando Alonso.
De modo que el COI debería plantearse muy seriamente incorporar esta noble disciplina a Madrid 2016 o, si es demasiado prematuro, a Antananarivo 2020. Claro, que si se abre la puerta al automovilismo habría que hacer lo propio con el motociclismo y, por qué no, con las competiciones de coches de ruedas gigantes que destrozan otros coches más pequeños, que vendría a ser el equivalente mecanizado de la gimnasia deportiva.
Y si no compiten en los Juegos Olímpicos, ¿por qué diantres se empeñan los medios de comunicación en meter las noticias sobre vehículos propulsados por nafta en la sección de deportes?

Hay multitud de deportes actualmente olímpicos (natación sincronizada, gimnasia rítmica, saltos de natación) que no entiendo por qué lo son mientras que otros (hockey sobre ruedas, rugby… incluso el “soga-tira”) se quedan sin serlo.
Patinetes & petanca for olympics, now!
Un saludo.
Por más que me encantan los autos en numerosas formas (no todas), hay una razón enorme para no incluirlos. Y no hablo de ecología. Los juegos olímpicos premian sobre todo la habilidad humana. Los accesorios son casi iguales: ropa, garrocha, bicicletas…
En cambio, dos autos nunca son exactamente iguales como se precisaría en los juegos olímpicos. Aunque sean modelos idénticos preparados por un mismo equipo, uno puede fallar y el otro puede ser algo más rápido. Es la razón más fuerte que conozco para no agregar competencias de motor. Por cierto, esto mismo se podría aplicar a los caballos, que sí están…