Qué de sol hay en Bollullos de Abajo a las 6:45 de la mañana. Qué tarde canta el gallo en este pueblo. Me recuerda a aquel libro de Astérix que, no me acuerdo por qué, el gallo canta a cualquier hora (¿Quién se acuerda? ¿Cuál era?) y que todos (¿Todos?) los galos se levantan a cualquier hora disparatada, de noche cerrada, con el pijama y la toalla caminando por el pueblo.
Pues sí. Muchos conductores son insoportables. Pitan y pitan a cualquier hora, sin ningún motivo, como los gallos de Astérix. Pitan en cualquier retención, como si el resto de coches tuviera la facultad de volar para apartarse de su camino.
Menos voces, que el pito sirve de nada. Como si los demás estuviéramos parados por gusto. También convendría que los pitos fueran menos molestos, que tuvieran varias intensidades, que sirvieran para advertir a quien se ha despistado (por ejemplo cuando el semáforo se poner verde). Yo a veces me despisto, miro hacia otro lado a ver si encuentro una foto para hacer y el detrás me pega un bocinazo como si se estuviera acabando el mundo. Menos voces, hombre, que con un toquecito basta.
pues en mi pueblo, además del gallo de rigor, suena una campanada por cada hora en punto, además de a las medias y a las cuartas. Desde las 4 de la mañana ya te empieza a tocar la moral.
Qué de sol hay en Bollullos de Abajo a las 6:45 de la mañana. Qué tarde canta el gallo en este pueblo. Me recuerda a aquel libro de Astérix que, no me acuerdo por qué, el gallo canta a cualquier hora (¿Quién se acuerda? ¿Cuál era?) y que todos (¿Todos?) los galos se levantan a cualquier hora disparatada, de noche cerrada, con el pijama y la toalla caminando por el pueblo.
Pues sí. Muchos conductores son insoportables. Pitan y pitan a cualquier hora, sin ningún motivo, como los gallos de Astérix. Pitan en cualquier retención, como si el resto de coches tuviera la facultad de volar para apartarse de su camino.
Menos voces, que el pito sirve de nada. Como si los demás estuviéramos parados por gusto. También convendría que los pitos fueran menos molestos, que tuvieran varias intensidades, que sirvieran para advertir a quien se ha despistado (por ejemplo cuando el semáforo se poner verde). Yo a veces me despisto, miro hacia otro lado a ver si encuentro una foto para hacer y el detrás me pega un bocinazo como si se estuviera acabando el mundo. Menos voces, hombre, que con un toquecito basta.
pues en mi pueblo, además del gallo de rigor, suena una campanada por cada hora en punto, además de a las medias y a las cuartas. Desde las 4 de la mañana ya te empieza a tocar la moral.
Eso no me pasa en Madrid,
[...] creador de “Despertares”, llega a sus pantallas “Despertares II, el [...]