En Europa y en EEUU los coches están que arden
Miércoles 15 Octubre 2008 | Iñaki
Leo en Público que la película “From Paris with love” que iba a rodar Luc Besson y John Travolta en los suburbios parisinos va a tener que hacerse en un decorado, pues los chavales del barrio de Cité des Bosquets han quemado diez coches del equipo de rodaje, en lo que parece un gesto de fuerza para conseguir alguna migaja de los 38 millones de presupuesto con que cuenta la película. El barrio de marras es conocido por los violentos disturbios de 2005, cuando miles de coches ardieron en los suburbios de París en una inusual falla automovilística.
Muy distinto objetivo pero similar resultado –coches calcinados- es el fenómeno que se viene produciendo en Estados Unidos de un tiempo a esta parte: centenares de coches incendiados por personas que están pasando apuros económicos y que incendian sus propios coches, aún sin pagar. La incidencia de este fraude es la más alta en las últimas dos décadas. Muchas familias se ven obligadas a elegir “entre la casa y el coche”, según informa The Washington Post, en un proceso que tiene todas las de incrementarse a medida que la crisis económica se agudice.
Aunque la cifra de coches incendiados no es alarmante –se ha duplicado de 500 a 986 coches entre 2004 y 2007-, el grupo especializado en persecución del fraude en seguros National Insurance Crime Bureau sospecha que la realidad “está muy por encima de estos datos”. Ese millar de coches es una menudencia comparada con los 10 millones de vehículos que tal vez abandonen las carreteras americanas por el aumento de los precios del combustible.
Por su capacidad para arder, su indefensión y su cualidad como símbolos de poder, los coches han sido recurrentes chivos expiatorios de la rabia de los desposeídos. A principios del presente siglo ardieron decenas de coches en Valencia, aunque nunca se supo si había alguna motivación reivindicativa detrás o, simplemente, fue una gamberrada.
Futuros pirómanos de coches en un seminario ad hoc.

