Innovadora fórmula para reducir atascos: cerrar las calles al tráfico
Lunes 13 Octubre 2008 | Iñaki
El sentido común nos dice que cuantos más caminos dispongamos para llegar a un punto X más fluido será el tráfico. Pero el sentido común no siempre acierta. Tres investigadores coreanos han llegado a la conclusión de que cerrar unas cuantas calles puede ayudar a reducir los atascos.
Con el elocuente nombre de “El precio de la anarquía en las redes de transporte”, los profesores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Corea desafían la idea de que más calles equivalen a menos congestión de tráfico. Si los conductores tienen menos opciones se ven obligados a coordinarse con otros conductores, reduciendo el comportamiento egoísta que empeora el tráfico.
El argumento central del estudio, del que se hace eco Wired, es la llamada “Paradoja de Braess”, que sostiene que añadir capacidad a una red en la que todo el mundo busca el camino más eficiente puede reducir la eficiencia total de la red. Si cada conductor toma el camino que cree que le llevará antes a su destino la red se colapsa.
Mejor explicarlo con un ejemplo del propio estudio:
“Supón que tienes dos opciones para alcanzar un punto X. Uno es un puente estrecho y el otro una autopista, con más capacidad pero que requiere más tiempo para llegar. El tiempo de viaje combinado para todos los conductores es más corto si la mitad toman cada camino. Pero lo único que saben los conductores es cuál de ellos es más directo, así que todos enfilan por el puente, atascándolo, de modo que la siguiente tanda de coches escoge el camino de la autopista. El puente se vacía, llevando a más conductores a elegirlo hasta el nuevo atasco.
Estas ideas y venidas continúan hasta que cada ruta acaba exigiendo la misma cantidad e tiempo, un fenómeno conocido como Equilibrio de Nash. El problemas es que al llegar a este equilibrio, el tiempo de viaje acaba siendo mayor que si los conductores se hubieran dividido a partes iguales desde el principio”.
¿A cuánto asciende este “precio de anarquía”? Según los investigadores un 30% de incremento del tiempo del trayecto. Cerrando algunas vías –es decir, reduciendo las opciones de los conductores- se consigue el recorte colectivo del trayecto. Estos hallazgos son contrarios a la política de algunas ciudades europeas, que están suprimiendo los cruces con semáforos para otorgar mayor responsabilidad personal a los conductores.
Cuestión de dimensiones. El experimento europeo se realizó en una ciudad de 16.000 habitantes, mientras el americano en la conurbación entre Boston y Harvard.
Visto en Autopia. Imagen: El Gran Atasco.
