johnwick

Señores y señoras,

De lo mío sigo igual. Padre infectado, hijo con mascarilla y bata, enfermeras maravillosas y otras sociópatas y un médico que parece salido de una película de Haneke. Me mira y no dice nada, como si estuviera evaluando si primero me quitaría el ojo izquierdo y luego el derecho, o preferiría hacerlo al revés.

Hasta que un día de estos llegue al hospital con mi lata de gasolina, mis guantes y mi soplete industrial. Ya verás qué de risas.

Veo que esta semana tampoco estrenan nada excesivamente interesante o que me de para sacar las tijeras de podar así que voy a recuperar un título que se me pasó y otro que alguien mencionaba en los comentarios y que –inexplicablemente- no había mencionado aquí.

Qué raro: voy a hablar de cine.

La primera película se llama Ex –machina y es una película que se estrenó de tapadillo (hay que ser gilipollas) y que vieron cuatro y el cabo. Probablemente es una de las películas más potentes, mejor dirigidas y mejor escritas del año, pero –ya saben- la estrenamos sin que se entere nadie, no sea que les diera por ir a verla y ganáramos pasta con ella. Lo cierto es que algunas de esas distribuidoras que rondan por ahí es de juzgado de guardia. Inviertes en una película que es una joya y luego la tratas como si fuera una bolsa del Carrefour. Después te cabreas y dices lo injusto que es el público en España y blablablá.

Vivir para ver.

Bueno, intentaré no hacer spoilers y si veo que se acerca alguno lo advertiré antes. Luego que nadie me acuse de nada… bueno, va, no voy a hacer spoilers.

Ex machina arranca cuando a un programador de una potentísima empresa de informática (digamos Apple o Microsoft) le toca un premio consistente en ir a pasar a una semana con el fundador de la compañía, una especie de genio (digamos Steve Jobs o Bill Gates) en su retiro en medio de ninguna parte.

El hombre (lógicamente) está eufórico. Lo que sucede es que lo que parece ser una semana idílica en la montaña acaba siendo algo muy distinto, diría que terrorífico, aunque la película se asemeje más a un thriller de gran calado intelectual (esta vez de verdad) que a un filme de género.

Ex machina me ha dejado patidifuso. En primer lugar porque (gracias a Dios) llegué virgen a su visionado. No sabía nada de nada, no había visto ni un mísero tráiler. Es el debut en la dirección del escritor Alex Garland (guionista de 28 días después y un habitual de Danny Boyle) quien también ha escrito la peli. Así, sin inmutarse.

Los diálogos son de primera división, el casting es inmejorable (Diana Vikander demuestra porque va a ser una estrella) y la dirección y el diseño de producción son apabullantes. Seguramente pocos de ustedes habrán visto el filme y la verdad no sé cómo coño van a poder verle sin recurrir a métodos ilegales, pero tengo poco de moralista. Les diría que se compraran el dvd pero no lo hay. Tampoco hay manera de verla en ninguna de esas webs de pago que yo sepa y –creo- ya no está en cartel. Así que apáñense como puedan pero no se la pierdan. Les aseguro que es un peliculón de la hostia.

(Podría intentar utilizar adjetivos más elegantes y marcarme un soliloquio morrocotudo pero creo que con esa definición ya transmito lo que deseo).

La otra película se llama John Wick. Es de Keanu Reeves. Sé que eso echará a muchos de ustedes/as para atrás pero no dejen que les gobiernen los prejuicios. Esta es la mejor peli de Reeves desde Matrix y uno de las películas de acción más cojonudas que un servidor ha visto en mucho mucho mucho tiempo. El guión es sencillo: un tipo aparentemente normal que acaba de perder a su mujer tiene la mala fortuna de cruzarse con unos gansters rusos que albergan malas intenciones. Pero el tipo no es tan normal. Y el infierno venía tras él.

Ex machina y John Wick. Sino les gustan esas dos películas es que están ustedes muertos.

Abrazos/as,
T.G.

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