Acabo de ver el segundo trailer del nuevo filme de Michael Mann, Public Enemies, sobre la vida y milagros del gángster John Dillinger, probablemente el más famoso de esta raza de criminales junto a Lucky Luciano y el legendario Al Capone.

No sé a vosotros/as, pero a mi el cine gansteril me fascina: no me remontaré a los años dorados de la Warner Bros, a James Cagney o Paul Muni, eso ya es clásico y no está sujeto a opinión: quien quiera ver cine del género que empiece por ahí.

En cambio si que hablaré de nuevos clásicos (o como mínimo películas que en mi humilde criterio merecen ser llamados así).

Serán tres (por no hacerme pesado) y empezaré por Los intocables de Elliot Ness, maravillosa película de un inspiradísimo Brian de Palma: seguramente el mejor retrato de los tiempos de Al Capone que nos ha ofrecido el cine moderno, rematado con una interpretación de esas que han convertido a Robert DeNiro en un tipo imprescindible (a pesar de todas las porquerías con su nombre dentro que nos hemos tenido que tragar últimamente).

Seguiré con Camino a la perdición, película que vi en el Festival de Venecia y que a día de hoy me sigue pareciendo un auténtico martillo. Filmada con mano de hierro por el gran Sam Mendes, con escenas tan memorables como la matanza bajo la lluvia, con un puñado de actores en estado de gracia, con una música (me atrevería a decir que magistral) de Thomas Newman y con un hombre que por si solo justificaba cada céntimo de la entrada y cada fotograma del visionado: el impresionante, mítico, fabuloso Paul Newman. Un señor que –a día de hoy- me sigue impresionando por la coherencia que exhibió a lo largo de su carrera y porque su leyenda era más grande que él en vida, y sigue siéndolo después de su muerte. Si hay alguien ahí fuera que no ha visto Camino de perdición, no sabe lo que se pierde.

Hay un plano en la película, cuando Tom Hanks y su hijo llegan a Chicago, que contiene más cine que el 90% de las películas que se estrenan estos días en los cines de nuestro país.

Y para acabar, el propio Michael Mann con Heat. Para quien esto firma una de las diez mejores películas de los últimos 20 años. Dura, seca, virtuosa, profunda…acojonante. Al Pacino y Robert DeNiro. Val Kilmer y Danny Trejo. Tom Sizemore y Wes Studi. Cada nombre del reparto alcanza la perfección. Contiene el mejor tiroteo callejero de la historia del cine. Uno de los mejores atracos jamás filmados. Diálogos de primera clase. Y –sobretodo- una escena entre Pacino y DeNiro que resiste cualquier calificativo.

Parece, a juzgar por el trailer de Public enemies, que Mann vuelve a jugar con las –muy portatiles- cámaras digitales de última generación. Será interesante ver como encaja eso con la época que retrata. De momento tiene buena pinta, y además están Christian Bale y Johnny Depp.

Parece apetecible.

¿Y a vosotros/as? ¿Os va el cine de gángsters? ¿Clásico o moderno? ¿Alguna recomendación?

Buena semana,

T.G.

P.D.: Para los amantes de los coches de época -no hace falta que lo diga- esta peli va a ser un festín.

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