Martha Marcy May Marlene Movie Poster

Bueno, después de unos escarceos con la economía (menos mal que apareció el troll de secano para poner sapiencia en el asunto) vamos a centrarnos –como reclamaba otro tertuliano- en el mundo del cine.

Se han estrenado unas cuantas películas en las últimas semanas, de todos los tipos y pelajes, pero (Vengadores aparte) hay una que me ha interesado sobremanera: Martha Marcy May Marlene.

Sí, es verdad que con ese título puede no apetecer demasiado acercarse a verla, pero créanme (tú no troll, tú no te creas nada): es una película sensacional.

Martha Marcy May Marlene cuenta la historia de una joven (impresionante Elizabeth Olsen) que vuelve a casa, bueno, a casa de su hermana, después de una larga ausencia. La chica en cuestión se comporta de un modo algo extraño y pronto descubrimos que en realidad lo que oculta es acojonante hasta grado extremo.

ATENCIÓN: SPOILERS

El críptico título responde a las identidades de la joven en cuestión: captada por una secta comandada por una sosias de Charles Manson a la inocente criatura la ponen a marcar el paso y convierten su vida en una pesadilla de sumisión. Ella consigue huir (señal de que el lavado de cerebro aún no se ha completado) pero los fantasmas del líder y de sus compañeros/as de culto la persiguen sin tregua.

La película es francamente aterradora, articulando en ese juego que se establece entre gato y ratón un discurso sobre los peligros de perderse (o que te pierdan) en un mundo que invita constantemente a la huida sin rumbo. Hay por ahí algunos (y algunas) que pueden meterte la cabeza bajo el agua con la excusa de que abajo, en el liquido, el aire es más puro. La esperanza está perdida de antemano, ahora solo falta encontrar las agarraderas con las que mantenerse a flote y eso es lo que trata de hacer Martha, que además lucha contra una parte de su propia personalidad que se resiste a pensar que aquello de la secta fuera tan malo.

El líder (ese actor memorable –siempre- llamado John Hawkes) es uno de los personajes más detestables y sin embargo magnéticos (los psicópatas es lo que tienen) que se han visto en la gran pantalla en los últimos lustros. Este malnacido, con tupe imposible y camiseta blanca arrapada, conquista, seduce y somete sin ni siquiera sonreír y después envía a sus cachorrillas a desparramar por él. De cuando en cuando hasta coge la guitarra y se marca una cancioncilla, como si el hombre fuera un realidad un pobre cantautor con crisis de identidad. Luego en la intimidad vemos al demonio desencadenado y nos quedan pocas dudas sobre su auténtica naturaleza.

El filme, concebido como una pesadilla de la que uno no puede despertarse, salta al pasado constantemente para establecer el tono mental de la protagonista, una persona capaz de alterarse con el pedo de una mosca y que más que caminar resbala por el fino hilo que separa el purgatorio del infierno. Esa fragilidad que en la narración adquiere un aspecto quejumbroso (los encuadres que rozan la claustrofobia, la cámara en mano para los flashbacks…) y que puntean diálogos dignos de una película de terror y acciones (ese asesinato semi-espontáneo, la violación iniciática) que bajo un manto de aparente (y alucinada) normalidad esconden la mano del mismísimo Satanás.

No sabría decir si Martha Marcy May Marlene es un thriller, un drama, una película de terror o las tres cosas a un tiempo pero lo que si puedo decir es que es una de las obras más inquietantes que ha engendrado el cine independiente estadounidense desde aquel jeroglífico fílmico llamado Elephant, que contaba la tragedia de Columbine desde una perspectiva casi determinista pero de algún modo casual. No sé si me explico.

Si quieren disfrutar (y sufrir) esta es su película. Si no siempre pueden ir a ver Battleship.

Abrazos/as (para ti también pequeño troll),

T.G.

P.D.: Qué seria me ha quedado esta entrada, eh? Parezco un profesional.

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