Señores y caballeras,

 

¿Cómo están ustedes? Yo aquí sigo, en Barcelona, disfrutando de la sapiencia de millones de expertos en lucha antiterrorista que desarrollan su labor en Facebook, twitter y hasta Instagram. España está llena de aprendices de arquitecto, entrenadores, policías y ahora expertos en antiterrorismo.

 

Este país no es solo caótico y cainita, además es esperpéntico. Y no diré nada más, porque yo –al contrario del 90% de mis compatriotas- no tengo ni puta idea de nada.

 

Esta semana hay poca cosa en el cine, igual que la semana pasada, y que la siguiente. Un poco lo mismo que pasa en televisión: excepto Juego de tronos, que está arrasando todo a su paso, no hay ahora mismo en la caja tonta nada interesante… bueno, déjenme que les recomiende algo bastante loco y que encaja con estos tiempos de chifladura hiperbólica que nos ha tocado vivir. La cosa se llama What would Diplo do?  y cuenta la historia (en formato falso documental) de un atribulado discjockey de fama mundial que trata de no perder la primera plaza del podio. La verdad sea dicha, me he echado unas risas bastante buenas con esta serie de Vice que –obviamente- aquí no ha comprado nadie porque ya tenemos lo nuestro, que es una pasada. O algo así.

 

En cuanto a la cartelera, pues si tienen la necesidad imperiosa de ir al cine pueden optar por El otro guardespaldas, que es una de esas historietas hollywoodienses en las que todo el rato explotan cosas sin venir a cuento. Lo bueno es que los actores son decentes (Samuel L. Jackson y Ryan Reynolds) y la película es notablemente entretenida. A ver, no vayan ustedes/as buscando milagros porque en agosto los prohíben, pero para ir el día del espectador, pues oye, ni tan mal.

 

La otra recomendación es por si tienen críos y dan mucho el coñazo en casa: se llama Tadeo Jones 2, es bastante digna y les dará para echarse una siestecita en el peor de los casos. Ya lo saben, animación, una versión patria de Indiana Jones para chavales cuya primera entrega arrasó. Nuevamente, no esperen nada del otro mundo, pero a los niños les encantará.

 

Y poca cosa más, hasta el 15 de septiembre todo son naderías y alguna joyita en forma de película que se estrena en dos cines. Ah, he visto Annabelle: The creation, y no me ha disgustado. No sé si están ustedes al tanto de este universo de terror que empezó con The conjuring (El expediente Warren en España) y después se extendió con las aventuras de esta muñeca hija de perra, a la que da igual que la peines y le desees las buenas noches, porque lo que ella quiere es que te mueras. Y si puede ser sufriendo, pues mejor que mejor.

 

A mí el primer Conjuring me parece una muy buena película de terror, de esas de mirar con una toalla en la cabeza. El resto (que yo sepa hay tres, pero últimamente no paro de equivocarme) ni fu ni fa. ¿Annabelle? Pues la muñeca acojona, pero hay que ser muy burro para tener un bicho así en casa: aunque no fuera mala, ni estuviera poseída, ni nada, seguiría dando miedo. Pero la gente es así como gilipollas y le parece que una muñeca antigua da alegría a la casa y claro, luego te asesina con sus manitas de porcelana. Pues te jodes.

 

Nada, vuelvo pronto a por más.

 

Cuídense y no dejen de hablar de cualquier cosa de la que no sepan nada en absoluto, que es algo muy español y estamos muy a favor.

 

T.G.

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