Buenas señoras y señores,

Ya han ido al cine a ver esa magistral obra maestra llamada Batman vs Superman? Espero que sí, porque es necesario que todo el mundo vaya al cine, así aprenderán a relativizar los malos momentos.

Siempre que piensen que no podría ser peor, cierren los ojos y recuerden el momento en que veían Batman vs Superman. De repente nada parecerá tan malo (en comparación) y comprobarán que milagrosamente todo adquiere un color más blanquecino, más relajado.

Ni Paulo Coelho podía haber pensado en algo igual, y ni siquiera hace falta que me den las gracias: lo hago por ustedes/as, con todo el cariño del mundo.

Me recordaba alguien en los comentarios del post anterior lo buena qué es Calle Cloverfield 10. Y sí, coño, sí. Se me había pasado totalmente hablarles de esta película. Es lo qué sucede con los malditos viajes y el maldito jet-lag, que te olvidas de las cosas importantes y acabas hablando de mamarrachos y mamarrachadas.

No sé si recordarán Cloverfield (aquí titulado Monstruoso, haciendo gala de esa discreción que nos caracteriza). Es una película que se estrenó casi de escondidillas, sin que nadie supiera qué era, con una campaña de marketing realmente pequeña, pero espectacular. Fue (junto con REC, el original, por favor) la mejor película de ‘found footage’ que hemos visto nunca. Ya saben, películas rodadas cámara en mano que en algunas ocasiones se nos presentaban como metraje que se había encontrado en algún lugar. Una buena idea que luego ha servido para perpetrar todo tipo de barbaridades.

Monstruoso era una auténtica gozada y si no la han visto, sáltense por favor el siguiente párrafo.

Unos amigos celebran la fiesta de despedida de uno de ellos. La película se toma u tiempo para presentar a los protagonistas, tipos de buena familia con buenos trabajos, jóvenes triunfadores que –obviamente- sufren de problemas del primer mundo (léase, trastornos del corazón, amores no correspondidos, etc). De repente un apagón y después el caos. Un gigantesco monstruo que nadie sabe de dónde demonios ha salido se dedica a destruir Manhattan en cuerpo y alma. Naturalmente, no hay manera de matarlo. Y –naturalmente también- los chavalotes que hemos visto antes se ven metidos en el ajo.

Una película salvaje, espectacular, sin tregua, que demuestra que con poca pasta y mucha imaginación se pueden hacer grandes cosas. Ellos –JJ Abrams y sus secuaces- filmaron una de las mejores monster-movies de la historia.

Y ahora, después de años en los que se hablaba de una posible secuela, el cabronazo de Abrams presenta otra película, con el ‘Cloverfield’ en el título y que –no desvelaremos más- guarda cierta relación con el original. No, no adelanto más y no hago spoilers.

Calle Cloverfield 10 empieza con un accidente de tráfico pero en realidad transcurre en un sotano. Allí se despierta la víctima del citado accidente, en compañía de un señor que afirma que está a salvo siempre que no se le ocurra salir al exterior. Según el desconocido, algo terrible ha sucedido en la superficie.

No hace falta que les aclare que nada es lo qué parece ,que los últimos 20 minutos son aterradores y el giro argumental es la monda. No soy muy partidario de decir “el mejor thriller del año” cuando aún no hemos llegado ni a abril pero me cuesta pensar que vaya a estrenarse otra película con la misma capacidad para tensionar el espectador con tan pocos elementos (iba a decir ‘recursos’ pero es que los protagonistas son Mary Winstead y John Goodman, ahí es nada).

Hacía tiempo que no me lo pasaba tan jodidamente bien en el cine y mucho más que no me ponían tan nervioso. No dejen de ir a verla, antes de que la quiten para poner otra mierda de superhéroes.

En serio.

Abrazos/as,
T.G.

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