Hola queridos y queridas, ¿qué tal?

 

Ya es sábado y aquí sigo, trabajando. Esto de ser autónomo es una maravilla, oigan.

 

Mañana son los Oscar (bueno, técnicamente son el lunes, pero como arrancan un poco después de la medianoche del domingo, lo daremos por bueno) y tengo que escribir mil cosas y comentar mil más para distintos medios de comunicación que consideran que tengo algo que aportar. Pobres diablos.

 

Pero para que vean cuánto les aprecio, me voy a tomar unos minutos para contarles un par de cosas y hacer la quiniela. Pueden ustedes/as jugar conmigo en la sección de comentarios. A ver quién acierta más.

 

Primero les diré que me gustaría que ganarán Dunkerque y Déjame salir. Segundo les diré que no creo que ninguna de las dos rasque demasiado. Bueno, puede que la primera se llevé el gato al agua en categorías técnicas y la segunda pueda aspirar al mejor guión. No creo que pase de ahí, la verdad.

 

Las grandes favoritas son Tres anuncios en las afueras y La forma del agua. Las dos me gustan mucho, me parecen magníficos filmes y creo que se van a disputar las estatuillas gordas: mejor director y mejor película.

 

Sin embargo, mi impresión es que en lo que se refiere al reparto, Tres anuncios arrasará. No veo a Sally Hawkins o Richard Jenkins ganando el Oscar, pero en mi cabeza no puedo evitar visualizar a Sam Rockwell y –sobre todo- Francesc McDormand alzando la estatuilla por encima de sus cabezas. Lo tengo meridianamente claro.

 

También me parece de manual que Gary Oldman gané con claridad el sprint final a mejor actor principal por su espléndido retrato de Winston Churchill en La hora más oscura. No es solo que el tipo sea un actor mayúsculo, es que a la Academia le encantan estos papeles ‘bigger than life’.

 

Tampoco albergo dudas sobre la mejor película de animación: Coco. No es solo que sea netamente superior a cualquier otra candidata en su categoría, es que podía haber competido por el premio a mejor película sino fuera porque en la academia hay más conservadores que en la Asociación Nacional del Rifle. Ya saben, esos tipos que están en contra de los videojuegos y el cine pero a favor de que un chaval de 18 años se pueda comprar una metralleta.

 

Lo de Coco me tiene bastante enervado y hasta cierto punto prueba que los tipos que dan los Oscar aún no han entrado de todo en el s.XXI. Un servidor aún recuerda (porque estuvo allí) cuando en 2002 el festival de cine de Berlin dio el Oso de oro a la mejor película a Spirited away (aquí la titularon El viaje de Chihiro) y muchos vejestorios alzaron la voz. Como si una película de animación no pudiera aspirar a trascender el género que transita. Vaya, no es un fenómeno nuevo: lo mismo pasa con las películas de terror, las fantásticas y hasta las comedias. Parece que los únicos géneros serios son el drama y las biopics.

 

En fin. La vida es así.

 

Y así quedaría mi quiniela:

 

Mejor director: Guillermo del Toro

Mejor película: Tres anuncios

Mejor actor principal: Gary Oldman

Mejor actor secundario: Sam Rockwell

Mejor actriz principal: Francesc McDormand

Mejor actriz secundaria: Allison Janney

Mejor guión: Déjame salir

Mejor película de animación: Coco

 

¿Y la suya?

 

Abrazos/as,

T.G.

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