Hola amigos y amigas,

 

Nada, una cosita rápida.

 

Me he venido a Londres, así sin más. Me han invitado a un Sundance que hacen aquí. Una franquicia pequeñita, pero bien apañada. Ya saben, hay uno gordo (muy gordo) que fundó Robert Redford en Utah. Y luego está este, que es su hermano de tamaño bebé.

 

Dan doce películas a lo largo de cuatro días, vienen algunos y algunas de los y las protagonistas, algún director/directora y se habla del estado del sector (el cine independiente, se entiende). Es entretenido, se hace en un cine pequeño muy cerca de Picadilly y venir a Londres siempre es bueno.

 

Hoy se inaugura la cosa con The tale, una historia preciosa de la maravillosa Laura Dern, sobre las mentiras de las que nos convencemos –en ocasiones- a nosotros mismos para poder seguir adelante. Una grandísima peli que los que tengan HBO en casa podrán disfrutar pronto (si no me han engañado).

 

Pero la peli importante (que yo ya he visto) la dan mañana. Y voy a atreverme a decir que en poco tiempo será considerado todo un clásico del cine de terror. Y cuando digo poco tiempo, quiero decir mañana. O pasado.

 

La película en cuestión se llama Hereditary y me ha dejado sin dormir una semana. La última vez que me pasó algo así fue con El ente. Vale, vista ahora no da ni miedo, ni nada de nada. Pero ahora tengo algo más de criterio (no mucho más, pero un poco) y Hereditary es de una potencia narrativa y visual tan poderosa que he decidido volver a verla para poder fijarme en los detalles que fui incapaz de percibir la última vez. Por acojone, se entiende.

 

Cuando era pequeño miraba las pelis de terror con una toalla en la cabeza. No descarto llevármela mañana.

 

¿De qué va Hereditary? Pues cuando el patriarca de una familia algo raro se va al otro barrio, la hija de este señor empieza a descubrir secretos que a su vez desentierran otros secretos. Hasta llegar a un punto que creo que pocos espectadores son capaces de anticipar. Yo he visto muchas películas (muchas) y no lo vi venir.

 

Protagonizan unos inmensos Toni Collette y Gabriel Byrne. Eso sí: si alguna vez tienen que encerrarme en algún sitio, que no sea con ellos. Es lo único que pido.

 

Hereditary da vida a los monstruos que habitan en todos los armarios del planeta, esos en los que no queremos mirar. Habla de tantas cosas utilizando una metáfora tan recurrente como la familia, y lo hace con tanta profundidad que cuando uno quiere darse cuenta ya le ha clavado el aguijón hasta el tuétano. Es una película que da pavor y pánico, y lo es porque utiliza tretas que al principio parecen obvias, pero las retuerce hasta desfigurarlas y te las arroja de vuelta. Te obliga a mirar al pozo hasta que el pozo te mira a ti.

 

Solo les doy un consejo: esquiven a cualquiera que quiera contarles nada de la peli. No lean, escuchen, ni miren nada. Les prometo que van a vivir una de las experiencias más aterradoras de sus jóvenes vidas.

 

En España se estrena el 22 de Junio. Ni se les ocurra perdérsela.

Ahora me voy a tomar unos cócteles, invita la casa. Ya lo decía mi abuelo: “Siempre que veas una cola en la calle, párate y pregunta: siempre pueden dar algo”.

 

Cuídense.

 

Abrazos/as,

T.G.

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