Que vaya por delante que comento esta noticia porque me parece curiosa (o muy curiosa incluso) y no porque tenga yo (Dios me libre) ningún tipo de problema con que cada uno haga en la cama lo que le de la real gana.

Dicho esto, para evitarme problemas posteriores con la militancia, entremos en materia.

Supongo que todos os acordaréis de los hermanos Wachowski. Son aquellos tipos que revolucionaron el mundo del cine con una película llamada Matrix. Si alguien no la ha visto, que vaya corriendo al videoclub (si es que queda alguno) o que haga lo que hacen todos (descargársela) y disfrute de uno de los filmes de ciencia-ficción más icónicos de todos los tiempos.

Cierto, poco después de haber sorprendido a propios y extraños, como se acostumbra a decir, los Wachowski decidieron echar tierra, barro (y otras sustancias también marrones y de origen natural pero menos agradecidas) sobre su propia obra con dos secuelas infaustas dedicadas al dudoso universo del onanismo cibernético. Bueno, en la segunda –si no recuerdo mal– se montaban una persecución en la autopista que era la pera. Más allá de eso había poco que contar.

No hace mucho reaparecieron.

Habían estado desaparecidos no se sabe muy bien por qué ni dónde. Ya me entienden, uno de esos misterios cinematográficos que no tienen ningún interés a menos que tu nombre sea Stanley Kubrick o Terence Malick (que por cierto, parece ser que va a llevar su último filme, The tree of life, a la Mostra de Venecia).

El caso es que cuando volvió a hablarse de ellos no fue por ningún asunto relacionado con el séptimo arte sino porque Larry, uno de los hermanos, había decidido cambiarse de sexo y convertirse en mujer. De hecho, si buscáis ahora en imdb.com (referencia imprescindible para los cinéfilos de todo el planeta) uno sigue llamándose Andy mientras Larry se llama ahora Lana.

No, no es ninguna broma. Y si el buen Larry se encuentra más a gusto siendo una fémina me parece perfecto. Bien por él/ella.

Después de eso firmaron Speed Racer, aquella cosa tan surrealista que adaptaba un manga japonés y que se quedó en territorio de nadie. No es que fuera mala es que era insignificante e insustancial.

Bueno, pues ahora se ha anunciado su último proyecto (el que ha motivado este post) y que versa en torno a la historia de una pareja de soldados gays en la guerra de Irak. “Rodado en estilo realista en un futuro cercano con toques de ciencia ficción donde el conflicto iraquí aparecerá en forma de flashbacks”, según decían a Deadline.com algunas personas que habían podido leer el proyecto.

¿Una pareja de soldados gays? ¿Irak? ¿Los hermanos Wachowski? Dicen las mismas fuentes que de momento nadie ha pujado por la película y que la cosa no pinta muy bien ya que valdría una pasta ponerse a ello.

Así que mi pregunta es: ¿Son los hermanos Wachowski tan ingenuos como para pensar que un estudio de Hollywood les va a dar el dinero para producir una película sobre un par de militares homosexuales?

Hablar de cowboys gays es una cosa (ya saben, Brokeback Mountain) pero meterse con el ejército es otra y, aunque en la meca del cine de cuando en cuando se hagan los liberales, siguen siendo uno de los baluartes del conservadurismo estadounidense, algo que es obvio desde el otro lado del Atlántico y lo debe ser aún más en la distancia corta.

Así que me pregunto (ignorante como soy) si todo esto no será una bonita bomba de humo para alborotar el gallinero y si lo que Lana y Andy tienen en mente es otra cosa, vete a saber cual.

O eso, o se han vuelto completamente locos. Se admiten apuestas.

Hala, hasta mañana con los estrenos.

T.G.