Ya lleva 5.000 km y está muy sucio. Nuestra norma de lavarlo únicamente a chorro, nunca con rodillos, hace que el lavado requiera más tiempo. Lo dejé en el garaje con 4.905 km, un día antes de que se cumplieran las dos semanas desde que nos lo entregaron.

Todo va bien, pero está sucio.

Volkswagen Golf. Llivia.

Después de 5.000 km, de los que yo he hecho unos 4.000, ya tengo claro que me gusta el coche. El motor va muy suave y el cambio también. No me acabo de encontrar cómodo en estos asientos, que tienen el mullido central más blando de lo habitual en Volkswagen. Son asientos deportivos, con unos contornos duros, que sobresalen, que sujetan bien el cuerpo y con una parte central, probablemente demasiado estrecha para personas voluminosas (no estoy seguro, porque no lo soy. Cuando lo pruebe Alfonso Herrero saldremos de dudas).

Los neumáticos que venían de origen con el coche son unos Hankook. Me ha gustado cómo van. Durante estos primeros kilómetros no he forzado el coche en ninguna situación, pero sí he apoyado el coche con fuerza en alguna curva y la respuesta ha sido buena, con buena sensación. Los datos que hemos medido de frenadas y que publicaremos en km77.com no son brillantes. Son similares a los de otras unidades que hemos tenido.

En la suspensión de nuestro Golf se puede regular la dureza de los amortiguadores. En posición confort es demasiado blanda para carretera de curvas y la posición normal es suficientemente confortable en prácticamente todas las situaciones. No he pasado por carreteras muy bacheadas, en las que quizá sí tenga sentido la posición confort.

Por buena carretera de curvas, en posición normal la suspensión responde bien. Si se quiere forzar la marcha, se puede optar tranquilamente por la posición “Sport” que no supone una gran diferencia de comodidad.

Lo peor para el conductor es el tacto de los frenos. El pedal tiene un recorrido muy largo y fofo antes de empezar a realizar presión efectiva sobre los frenos. Es el tacto habitual de Volkswagen, que a mí nunca me ha gustado. Supongo que habrá conductores que prefieran este tipo de pedal de freno, porque estoy seguro de que en Volkswagen lo eligen a sí a propósito. A posta.

Cuando nos entregaron el coche, Óscar, el vendedor del concesionario, nos advirtió del riesgo de que estos motores consuman aceite. Una advertencia bien hecha, porque el consumo de aceite puede arruinar un motor y ningún motor está a salvo de esa posibilidad.

Nuestro Golf no consume aceite. Prácticamente nada en los 5.000 km que llevamos hechos. Son 5.000 km de rodaje, durante los cuales, en principio, el consumo puede ser ligeramente superior. Es prácticamente despreciable lo que ha consumido durante este periodo. Magnífica noticia, en especial para nosotros. Llevar una lata en el maletero para rellenar durante los viajes es un engorro.

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