100.000 kilómetros en Golf

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El jueves 3 de junio se averió el Volkswagen Golf que compramos para realizar una prueba de 100.000 kilómetros. Se quedó en punto muerto en la autovía A3. La información de lo que sucedió cuando se paró la escribí aquí,  y en la foto del cuadro se ve que se quedó en el arcén con 111.893 kilómetros. Copio en azul el párrafo que escribí entonces:

“cuando todo parecía andar tan bien como siempre, de pronto se ha quedado en punto muerto. Es posible que yo haya rozado la palanca de cambios con el brazo al seleccionar una emisora en la pantalla táctil. Es posible que yo haya movido ligeramente la palanca desde la ‘D’ hasta la ‘N’. No lo sé. De pronto, el coche estaba en punto muerto y en la pantalla multifunción que está detrás del volante no aparecía ningún número ni ninguna letra relacionada con el cambio. He puesto la palanca en la zona de cambio manual, en la de ‘Sport’, de nuevo en la ‘D’ a medida que el coche iba perdiendo velocidad.”

“Ha sido todo tan suave que estaba seguro de que no pasaba nada. De que en cuanto parara el coche en el arcén, le quitará el contacto y cerrara las puertas, volvería a arrancar sin problemas. Me daba la impresión de que necesitaba un reseteo, como si fuera un error de Windows.”

“Nada que ver. He parado el motor, he puesto la palanca en la ‘P’ de Parada y el motor ya no ha arrancado más. Como si no tuviera batería. Ningún intento de movimiento del motor de arranque. Ningún ruido. Nada. No era problema de la batería, aunque lo pareciera por el sonido. Todas las luces funcionaban perfectamente. He intentado mover la palanca para dejar el coche en punto muerto y probar algo así como arrancarlo a empujón pero no he podido desenclavar la palanca de la posición ‘P’. Después de mi incredulidad, de asegurarme varias veces de que no funcionaba, de que yo no estaba haciendo nada mal, de que pisaba el freno, he llamado a la grúa.”

Aquel jueves tres de junio, llevamos el coche en la grúa a reparar al concesionario Volkswagen de Cuenca, que se denomina Turismos Villar.

Me tuvieron esperando una hora hasta que el encargado de la recepción me pudo atender. Estaba con otros clientes y tuve que esperar. Cuando uno va sin cita previa, pueden ocurrir estas cosas. Nada que objetar. Menos agradable fue que cuando me atendió no estuvo muy atento:

— ¿Qué le ha pasado al coche?

— Se ha quedado en punto muerto en la autovía y ya no he conseguido engranar ninguna marcha. Luego, cuando he puesto la palanca en la posición “P”, ya no he podido desbloquearla de ese punto.—Le decía con la sensación de que no me escuchaba—. Luego, para subirlo a la grúa, he desbloqueado la palanca de su enclavamiento gracias a la ayuda telefónica de Volkswagen.

— Vale. Vamos a verlo.

El coche estaba fuera de la nave del concesionario. Lo bajé de la grúa en punto muerto y con el impulso de la rampa de la grúa cogí velocidad y lo aparqué en un hueco que había en perpendicular. (Nadie me felicitó, pero fue una maniobra muy habilidosa :-))

— De acuerdo —le contesté— Tenemos que ir con cuidado, porque si ponemos la palanca en la posición “P” se queda bloqueada y no es posible liberarla. Cuando se bloquea, además, no se puede quitar la llave del contacto.

Se sube al coche, presiona la palanca hacia adelante, la coloca en la posición “P”, y me mira satisfecho.

— Perfecto, ya la ha bloqueado. Ahora hay que desbloquearla para moverlo y para quitar la llave del contacto si queremos mover el coche.

Eran casi las ocho de la tarde, quedaban pocos minutos para que cerraran el concesionario. Le da al botón de desbloquear la palanca. Pisa el freno y vuelve a intentarlo, le da algún meneo enérgico. La palanca no se mueve. Confirmo mi sensación de que no me escuchaba cuando me ha preguntado que qué le pasaba al coche.

Me mira con cara de extrañeza y me pregunta “¿Y esto por qué?” A la vez que lo dice se da cuenta de que su pregunta no tiene ningún sentido. Intenta quitar la llave del contacto y le vuelvo a decir que no sale. Estaba trabajando a piñón fijo y no escuchaba. Me queda claro.

Se baja del coche y me dice:

— Ven conmigo.

Le sigo.

— Coge los papeles del coche —me dice con tono de orden—. Bueno, no, no hace falta.

Yo ya había dado un paso atrás. Reanudo hacia adelante. Le sigo. Llegamos a su mesa, a unos cien metros de donde está el coche. Empieza a rellenar papeles.

— Necesito el número de chasis. Vete a por los papeles del coche.

Mientras voy hacia el coche el cabreo empieza a supurar. El paseo me sirve de tranquilizante. En estas situaciones me tengo que hacer el tonto, ser dócil, no quejarme de nada, para ver cómo me tratan. Me cuesta, pero lo consigo. Le llevo los papeles del coche. Soy muy obediente.

Acaba de rellenar los papeles. Le pregunto si sabe si hay trenes a Madrid o autobuses. Me dice que sí, que hay trenes y autobuses, pero que no sabe los horarios. Le pregunto si lo tendrán reparado para el día siguiente, porque en ese caso me puede merecer la pena quedarme a dormir en Cuenca y recogerlo por la mañana.

— Mañana es muy difícil que lo tengas.

Le comento la posibilidad de que me den un coche de sustitución y llama al teléfono de atención al cliente de Volkswagen. Al final me dejan un coche de alquiler durante tres días, que puedo devolver en Madrid. Inicialmente, me lo alquilan por 24 horas, por si la reparación dura menos. Ante el riesgo de que cierren la empresa de alquiler, la persona que me atiende acelera los trámites y me acerca en su coche hasta la estación de Cuenca. Finalmente se preocupa por mí y porque no me quede sin coche. Se lo agradezco. Por fin me trata de una forma correcta, incluso amable. Como no recibo llamada del taller en las 24 horas siguientes, llamo al teléfono de atención de Volkswagen y me amplían el plazo hasta tres días.

(Antes de salir hacia la estación acompaño a un mecánico al coche para mostrarle dónde se desbloquea la palanca de cambios, para que podamos poner el cambio en “N” y empujarlo hasta el interior de la nave. Lo empujamos entre los dos y me quedo más tranquilo. La posibilidad de que pasara toda la noche en el patio con las puertas abiertas me tenía intranquilo)

El domingo 6 devuelvo el coche de alquiler y trato de olvidarme del Golf. El cuerpo me pide llamar, pero espero a que me llamen ellos. No tengo que dar ni un paso.

El viernes 11, a las 11:24 horas, una semana después de dejar el coche en el concesionario, recibo una llamada.

— ¿Javier?

— Hola soy Jesús de Volkswagen. Te llamo para informarte. Me dice el Jefe del taller que ha enviado un “VIS” (eso me parece entender) a fábrica y que todavía no le han contestado. Le funde los fusibles.

— Entonces ¿no sabemos todavía qué le pasa al coche?

— No. Funde unos fusibles, pero no sabemos por qué. Hemos enviado un “VIS”  a fábrica pero no han contestado

— ¿Tenéis alguna previsión de para cuándo podrá estar disponible el coche?

— No. Hace ya tres días que enviamos el “VIS”, pero no han contestado. Espero que no tarden mucho.

— De acuerdo. Gracias.

Transcurre otra semana.

Jueves 17. Mensaje en el móvil. 11:08 horas.

“Muy buenas Javier, soy Jesús, de aquí, de Turismos Villar de Volkswagen. Es para informarte del Golf. Vamos a ver. Me han dejado pedida una unidad de Mechatronic, pero lo que pasa es que está en suspenso de fábrica. Entonces hasta que no nos la manden de fábrica no la podemos montar. Si tienes alguna duda llámame. Un saludo.”

No llamo. El martes 22, por la mañana, mientras voy por caminos de tierra marroquíes, recibo otra llamada. Estoy conduciendo. No puedo escribir, pero más o menos me dicen: “La pieza del Golf ya está asignada. Tardan unas 48 horas en entregarla y nosotros necesitamos unas 24 horas más para montarla. Volvemos a llamar cuando tengamos su coche reparado.”

100.000 km. Volkswagen Golf. Turismos Villar. Cuenca.

Ayer, lunes 28, a primera hora de la tarde, recibo una llamada para decirme que ya tengo el coche reparado. Que ya puedo ir a recogerlo. Un coche de alquiler de Madrid a Cuenca, sufragado por Volkswagen, soluciona el asunto de logística.

Me acerco hoy a Cuenca a recoger el coche. Llego a las nueve de la mañana. Voy en taxi desde la sede de la empresa de alquiler hasta el concesionario. Llego a las 9:15. Veo nuestro Golf aparcado en la zona de entrega. Debe ser algo así como lo que los periodistas de deporte de las radios llaman la zona mixta, que nunca he sabido lo que es. Le hago una foto. No está lavado.

Le digo al recepcionista: “Vengo a por ese coche”

— Muy bien. Espere en la zona de espera, por favor.

Me avisa pasados unos diez minutos y me pide que firme papeles. Le pregunto qué le pasaba y llama al Jefe de taller. Me dice que ha sido un problema en la Mechatronic. Intento que me explique cuál es el problema concreto, qué es exactamente la Mechatronic y me contesta que el módulo de control del cambio. “¿Es un módulo electrónico o mecánico?”. “Es electrónico y también mecánico”. No consigo enterarme de lo que es. “Hemos tenido que medir el flujo eléctrico porque fundía los fusibles y han tenido que cambiar la Mechatronic.”

No sé qué es la Mechatronic. Nos enteraremos bien de qué es.

No me dan ningún papel porque no me cobran nada. El coche tenía fundida la luz de cruce delantera izquierda. Teníamos pendiente llevarlo a un concesionario para cambiarla (Así lo contábamos. No nos dio tiempo). La han sustituido y no la han cobrado. Me han asegurado que también tenía fundida una luz de freno posterior. Lo desconocía. También la han sustituido sin cargo.

Esas bombillas sustituidas y no cobradas compensan en parte que no hayan lavado el coche. Aun así, yo preferiría que me cobraran lo que tengan que cobrar y que me den el coche limpio, después de más tres semanas parado en su taller. Volante, asiento y pomo de la palanca estaban protegidos de la suciedad con plástico blanco.

Cuando me siento en el coche le hago una foto del cuadro. Tiene 111.957 kilómetros. Le han hecho 64 km. ¿Hacen falta tantos? Sobre el salpicadero del coche encuentro un papel que se han olvidado. Pone:

FUSIBLES

SB 2 (30A)

SB 5 (15A)

Volkswagen Golf. Prueba 100.000 kilómetros.


Como explico en la anterior entrada que escribí en este blog, a finales de diciembre de 2009 calzamos el Golf con neumáticos de invierno, unos Pirelli W210 SnowSport 205/55/R16 91 H, como especificamos en esta crónica de km77.com. Según nos comentó Arantxa Miró, portavoz de Pirelli en España, los SnowSport no son neumáticos de invierno de última generación y por su concepción están destinados a favorecer la condución sobre nieve y tienen un rendimiento peor sobre asfalto. Según Arantxa Miró, los neumáticos de invierno de última generación tienen un equilibrio mejor: van mejor sobre asfalto seco y peor sobre nieve.

A principios de este invierno estuve en una presentación de los neumáticos de invierno Pirelli Snowcontrol II, que son para coches de características similares al Golf por tamaño y potencia. En esa presentación conduje poco sobre nieve, pero ahora después de haber pasado todo el invierno conduciendo neumáticos de invierno, y por los recuerdos que tengo de aquella presentación, sí me atrevo a decir que los Pirelli Snowcontrol II van mejor sobre asfalto seco y probablemente peor sobre nieve que los SnowSport.

Conducir sobre nieve con neumáticos de invierno

La principal diferencia sobre asfalto seco es el incremento de ruido y vibraciones. El Golf, del que siempre hemos dicho que circula con mucha suavidad, ha empeorado con los neumáticos SnowSport. Principalmente en las curvas, con el volante girado, incluso a poca velocidad, aparece un sonido y una sensación rugosa al volante que nunca antes habíamos tenido. En nieve, en cambio el agarre es sorprendentemente bueno. Yo he aprovechado lo neumáticos de invierno para realizar varios viajes al Pirineo, en busca de nieve, pero ni un sólo día he encontrado nieve en las carreteras.

Sin embargo, en la sierra de Madrid, al día siguiente de ponerle los nuevos neumáticos al coche sí pude hacer muchos kilómetros sobre nieve recién caída. Hice aproximadamente 100 km sobre nieve para probar bien los nuevos neumáticos.

La nieve resbala mucho y si se va rápido hay que tener cuidado porque las frenadas se alargan y cuesta meter el coche en la curva. Incluso con los neumáticos de invierno la diferencia entre rodar sobre asfalto seco o mojado y sobre nieve es enorme.

Frenada sobre nieve con neumáticos de invierno

También es claramente apreciable la diferencia entre rodar sobre nieve con neumáticos de verano y de invierno. Con neumáticos de invierno puedes conducir, puedes colocar el coche, hacerlo deslizar… Hay agarre, se puede “jugar” con el coche. Con neumáticos de verano también hay que conducir, pero de otra forma de conducir. Hay que saber hacerlo para no quedarse atascado ante cualquier repecho y saber frenar bien para entrar despacio en la curva. Es una conducción para no quedarse atascado y para decelerar el coche antes de las curvas en las bajadas, con mucho cuidado siempre sobre el freno y el cambio de marchas.

Después de mi experiencia durante este invierno tan lluvioso, también me atrevo a decir que difícilmente tiene justificación utilizar neumáticos de invierno en España si no se vive en lugares de montaña. Incluso para alguien como yo, que me gusta esquiar y conducir y que aprovecho cualquier fin de semana libre para acercarme al Pirineo, es difícil sacarle provecho a los neumáticos de invierno. En el Pirineo y en las zonas montañosas que conozco, las máquinas quitanieve trabajan mucho y enseguida limpian las carreteras.

Dentro de los pueblos las condiciones son peores. Quizá si alguien frecuenta o vive en un pueblo cuyas calles están frecuentemente nevadas debería estudiarlo. Para el resto, si no nieva con mayor frecuencia en lugares de la meseta, o si no se repiten nevadas como la que ha paralizado Cataluña durante una tarde, no los recomiendo.

Los fabricantes de neumáticos aseguran que cuando el asfalto está a menos de siete grados centígrados los neumáticos de invierno proporcionan un agarre adicional destacable sobre los neumáticos de verano. En nuestras mediciones de frenada no hemos obtenido la misma conclusión y durante los más de 5.000 kilómetros que he conducido el coche por carreteras frías o muy frías tampoco he percibido ninguna ventaja determinante de una decisión a favor de los neumáticos de invierno.

Un fin de semana de mucho frío fui al Pirineo desde Madrid. Por la carretera entre Benabarre y Viella la temeperatura estaba continuamente por debajo de menos cinco grados centígrados. No nevaba pero el asfalto estaba mojado y en algunas zonas había nieve escarchada. El agarre era bueno, como el de una carretera mojada cualquiera. Es cierto que en esas condiciones llevar neumáticos de invierno da una tranquilidad superior, que te permite avanzar con mayor rapidez. Pero para casos extremos, tan poco frecuentes, ante la menor duda de si puede aparecer una placa de hielo delante del coche en cualquier momento, basta con reducir la velocidad para mantener el margen de seguridad.

El otro inconveniente, al menos en el caso de los SnowSport, es lo poco que duran. Los neumáticos tienen poco más de 11.000 kilómetros y su profundidad de dibujo, en los delanteros, ya no permite que los utilicemos como neumáticos de invierno porque hemos llegado al límite de 4 mm. Ha sido un invierno con mucha agua y en esas condiciones el desgaste debiera ser menor que con asfalto seco. Sin embargo, incluso en esas condiciones el desgaste ha sido muy rápido.

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En los dos últimos meses no hemos publicado ningún artículo del Golf por varios motivos. El fundamental es que la prueba de 100.000 kilómetros ya ha terminado. El coche tiene más de 106.000 kilómetros a mediados de marzo, justo un año después de que lo compramos. Como la prueba ha terminado, realizamos menos kilómetros con el coche y tenemos menos cosas que contar.

Seguimos con el coche y aunque no vamos a llegar a los 250.000 kilómetros ni vamos a llevarlo a revisiones a diferentes concesionarios ni vamos a prestar atención especial al coche, lo tenemos con nosotros y si sucede algo digno de contar lo contaremos.

Por ejemplo, la primera avería, que ya se ha producido. Se produjo a los 102.000 kilómetros aproximadamente. No se la cuento hoy, pero se la contaremos muy pronto. Ha sido una avería insignificante (por eso no se la cuento, no tiene mayor importancia). Es sólo para decirles que esto todavía no ha terminado, pero que está a punto de terminar.

En principio, mantendremos el Golf. Me lo quedaré yo para uso particular. Le haré muy pocos kilómetros al año, por lo que difícilmente tendrá interés informativo. Aun así, este blog permanecerá abierto para siempre, para que pueda consultarse siempre que se desee.

(Y para publicar alguna entrada más, que todavía vendrá)


El 23 de diciembre le cambiamos los neumáticos al Golf. Le pusimos neumáticos de invierno: Pirelli SnowSport. El estado de los anteriores y las impresiones de conducción de los nuevos pueden leerse en este artículo de km77.com.

Para cambiarlos llamamos a la empresa i-neumáticos.es. Por varios motivos. Primero, porque ofrecen un servicio desconocido hasta ahora en España. Y, segundo, porque sabemos que un lector y amigo de km77.com, Rubén Baquero (Rubo), trabaja con ellos. (Dar a conocer empresas o negocios de personas cercanas a nosotros es un placer.)

Los cuatro nuevos neumáticos se sacan a la calle. En la furgoneta hace falta espacio.

Sólo llegar, los cuatro nuevos neumáticos se sacan a la calle. En la furgoneta hace falta espacio.

Para realizar el pedido de los neumáticos que deseábamos, hicimos una búsqueda en su página web, llamamos para comprobar la disponibilidad, seleccionamos los neumáticos y los pagamos on line con la tarjeta de crédito.

El único inconveniente de este proceso en el que nunca queremos que nos identifiquen es que tenemos que dar el nombre de la empresa para que emitan la factura y por ese motivo cabe la posibilidad de que nos reconozcan.

Una vez que les llegaron los neumáticos (cinco días después de pedirlos en su página web), nos llamaron por teléfono para concertar la cita. En las conversaciones teléfónicas que tuvimos sospechamos que nos habían reconocido, porque eran muy amables. Yo no participé en esa parte del proceso, pero Enrique y Luis me decían: “Buff, creo que nos han reconocido porque son amabilísimos”.

La cita era el día 23 de diciembre por la mañana a las 12:00, en una calle cercana a la redacción de km77.com. Fui con el coche y la cámara de fotos. Llegaron al lugar antes de lo convenido y avisaron por si nos iba bien adelantar la cita. No pude llegar mucho antes, porque estaba dando una vuelta con el coche, conduciendo bajo la lluvia que tanto me gusta, y cuando me avisaron estaba lejos.

Una calle en curva no es un lugar adecuado para sustituir una rueda
Una calle en curva no es el lugar adecuado para sustituir una rueda

La furgoneta estaba aparcada en zona verde y había un hueco grande detrás para aparcar el Golf. Lo dejé algo separado de la acera para que fuera más fácil manipular en los bajos del coche. El lugar en el que estábamos aparcados no era el más conveniente para realizar las operaciones, porque estaba en una curva. Yo tenía que haberlo dicho, pero como hago siempre en estos casos, no digo nada, para ver cómo reaccionan los proveedores, en qué se fijan y en qué no. Yo me callo y digo a todo que sí, para informar luego de la mejor forma posible. En este caso, como afectaba a la seguridad, no debería  haberme callado, si bien es cierto que yo desconocía cómo iba a realizarse el cambio de neumáticos y por tanto estaba expectante.

Triángulo de señalización

A pesar de la intensidad con la que caía la lluvia, David me saludó sonriente y empezó a trabajar con diligencia. Aventuró que debido a la lluvia el proceso tardaría más de lo habitual. Durante la primera hora de trabajo, llovió de forma desagradable y hacía frío. Le pregunté a David, que trabajaba con jersey, sobre la posibilidad de que se pusiera un impermeable. “Todavía no me lo han dado”, me respondió. Un rato después volví a comentarle sobre la posibilidad de protegerse de la lluvia con alguna prenda, pero me dijo que tenía calor, que estaba sudando y que más abrigado iba a estar muy incómodo. Un día de lluvia no es el mejor para trabajar en la calle.

Trabajar en la calle, en días de lluvia, es especialmente incómodo para el operario como para el cliente
Trabajar en la calle, en días de lluvia, es especialmente incómodo para el operario y para el cliente (aunque no haga fotos)

Sin embargo, David trabajaba como si no lloviera. Se tiraba en el suelo, se agachaba lo que hubiera que agacharse, se apoyaba con las manos sobre el asfalto muy mojado junto al bordillo para colocar bien el gato y las borriquetas de seguridad.  La lluvia, aparentemente, sólo retrasó la extracción del primer neumático de la llanta. La goma mojada dificultaba la operación. Finalmente, mediante una modificación del proceso que aplicó en el resto de neumáticos, la extracción se hizo con relativa facilidad.

Neumáticos mojados

David trabaja con cuidado. Pone cariño en cada detalle y la maquinaria que emplean está bien diseñada para proteger los bajos del coche (tacos de goma en los elevadores y en las borriquetas) y también las llantas, con topes flexibles en los apoyos para no dañar. La máquina de equilibrar le dio a David algún dolor de cabeza, porque daba indicaciones contradictorias. “Equilibrar es lo que menos me gusta” llegó a decir, aunque aparentemente sea el trabajo más cómodo, más un día de lluvia, porque se realiza de pie dentro de la furgoneta.

David posó para la foto y me pidió que se la mandara.
David posó para la foto y me pidió que se la enviara

David me preguntó si preferíamos que inflaran los neumáticos con nitrógeno o con aire. El precio no varía entre uno y otro. También me preguntó a qué presión queríamos que los inflara (Después medimos nosotros y en dos neumáticos había una décima de diferencia con la presión solicitada).

El ajuste de apriete de las ruedas se realiza con llave dinamométrica y si inflan los neumáticos con nitrógeno ofrecen la posibilidad de poner tapones verdes en las válvulas.

Durante la segunda hora de trabajo la lluvia cesó y se hizo más agradable tanto para David como para mí, tras una hora bajo el agua.

Con las herramientas y el utillaje alrededor del coche cuesta irse a una cafetería
Con las herramientas y el utillaje alrededor del coche cuesta irse a una cafetería

Supongo que un cliente normal se puede ir a una cafetería o a casa mientras le cambian los neumáticos, pero a mí, aunque no hubiera tenido que quedarme por obligación para ver cómo realizaba David su trabajo, me hubiera costado irme. Un operario solo no puede estar pendiente de todo el material que está desparramado por la calle. Entre pistolas neumáticas, llantas, neumáticos, gatos elevadores, tuercas… hay mucho material del que el operario no puede estar pendiente. A mí me hubiera dado apuro dejarle solo, aunque la responsabilidad sobre todo ese material sea de ellos.

Además, trabajar en la calle, es incómodo, poco seguro y da una imagen “pobre”, por mucho que la furgoneta tenga un aspecto impecable y todo el material que utilizan para el proceso sea aparentemente de primera calidad. Una vez empezado el proceso de sustitución de las ruedas me di cuenta de que no me hacía ilusión cambiar las ruedas en la calle. Aunque no hubiera llovido.Furgoneta bien equipada

Esta sensación poco confortable de estar trabajando en la calle queda compensada en parte o totalmente, por la amabilidad y buen servicio que da la empresa y en particular por el buen trabajo que realizó David. Pero si el mismo servicio y calidad de atención me lo dieran en un taller cerca de casa, no dudaría de acudir a él si el precio fuera razonable.

Hay un aspecto negativo en el servicio dispensado por i-neumáticos.com. Las ruedas que nos vendieron tienen casi dos años y medio de antigüedad desde su fecha de fabricación. Este dato no parece relevante. En las webs de Michelin y Continental recomiendan cambiar los neumáticos después de 10 años desde su fabricación, independientemente de su desgaste. Pirelli dice que se pueden vender sin problemas hasta tres años después de su fecha de fabricación. Que lo fundamental es comprobar que no tienen diferente color (¿se pueden comprobar cuando son los cuatro del mismo año?) y que tienen buen aspecto.

Con todo, a mi juicio, sería deseable que la empresa que te los vende te avisara de que son neumáticos con más de dos años de existencia. También creo que las marcas (los distribuidores o las tiendas) deberían poner diferentes precios a los neumáticos en función de su antigüedad. Si no los venden justo después de fabricarlos, deberían realizar descuentos.

Especialmente para neumáticos de invierno, que son neumáticos con periodos más cortos de uso (de diciembre a marzo en España) y que por tanto pueden ser útiles durante más años, habría que avisar de este detalle. Yo, a igualdad de precio, los prefiero nuevos. Hasta la fecha, todos los neumáticos que habíamos adquirido estaban recién fabricados.

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Una vez hubo terminado de trabajar, le pregunté a David si sabía quién le había encargado ese trabajo. Me dijo que no tenía ni idea. De la forma por la que me lo dijo, estoy convencido de que era verdad. Su entusiasmo por el trabajo bien hecho parecía natural.


(En la redacción de km77.com hemos recibido mediante burofax la siguiente carta remitida por el Director de Posventa del concesionario Motorsol Mitre. En este burofax exponen lo que ellos consideran inexactitudes de la información. Lo publicamos íntegro. Tras cada párrafo de la carta escribo en este mismo color azul entre paréntesis los comentarios que considero oportunos.)

Barcelona, a 23 diciembre de 2.009

Señores,

En relación a la publicación en la Red con la dirección http://www.km77.com/00/volkswagen/golf/100000km/2009/t09.asp, referente a un mantenimiento pasado en nuestras instalaciones, debemos indicarles que en la referida publicación hay toda una serie de inexactitudes que entendemos que no es éste el momento para debatirlas, por lo que les emplazamos a contactar con nosotros y tratar directamente respecto a las mismas.

Ahora bien, en la misma se vierten una serie de calificaciones y acusaciones las cuales dañan nuestra imagen, con todos los perjuicios que ello nos puede ocasionar.

Dichas acusaciones son totalmente falsas dado que el trabajo que se nos encargó no fue la revisión establecida por el fabricante para los 90.000 km como están indicando, sino un mantenimiento Life 90 (con trabajos y coste debidamente detallados) aparte de los daños en bajos, según la siguiente exposición:

(Nosotros solicitamos la “revisión de los 90.000 kilómetros” tanto cuando llamamos por teléfono para hacer la reserva como en el momento en que yo llegué al concesionario. Nada más que la revisión. Seguro que en ningún momento especificamos que fuera la establecida por el fabricante, pero tampoco dijimos que no lo fuera. Básicamente porque nunca sospechamos que pudiera ser otra. Antes de esta revisión habíamos pasado varias más, con diferentes coches en diferentes concesionarios, y nunca nadie dudó, ni en el concesionario ni nosotros, de que la revisión que pedíamos era la oficial establecida)

- En la recepción del vehículo detectamos a través de los sistemas informáticos de VW, (MANTIS, doc. adjunto) que el vehículo VW Golf matrícula 6336GLF no había pasado ninguna revisión en servicio oficial en los últimos 60.000 km.

(Me he enterado de que detectaron esa falta al recibir este burofax. En ningún momento me lo comunicaron, ni al recibir el coche en el taller del concesionario ni al entregármelo. Si me lo hubieran dicho les hubiera sacado del error. Tanto en el libro de mantenimiento del coche como en el indicador de servicio que aparece en cuadro de instrumentos podían haber confirmado que esa revisión sí se había pasado.  En la cuarta foto de este reportaje (que publiqué el 30 de noviembre, dos días antes de llevar el coche a sus instalaciones) se aprecia que el indicador de servicio alerta de la necesidad de revisión a los 90.000 kilómetros y no antes.)

- Nuestro Asesor les ofreció la posibilidad de efectuar un mantenimiento oficial o un mantenimiento Life90, más completo que el recomendado por el fabricante, teniendo en cuenta que hacía 60.000 km que no había pasado revisión alguna. Mantenimiento Life90 que se aceptó y firmó, habiéndose informado previamente del precio y su contenido durante la recepción del vehículo. (Puede comprobarse con el adjunto “Orden Reparación”).

(Cierto. Yo firmé el mantenimiento Life90. Es falso que el asesor me diera la opción de elegir entre un mantenimiento oficial o un mantenimiento Life90. Nunca supe que el Mantenimiento Life 90 no era el oficial y nunca supe que contenía “operaciones adicionales”. Se me informó del precio, pero nunca de su contenido. En el presupuesto que yo firmé no se detalla ni una sola de las operaciones que sí detallan abajo en este escrito que nos envían ahora. Si me hubieran avisado, o si hubieran mirado el libro de mantenimiento del coche, hubieran sabido, por ejemplo, que en la revisión de los 60.000 km (ésa que dicen que no se realizó) el filtro de polen se había sustituido y por tanto no había motivo para volver a cambiarlo 30.000 kilómetros después. Como digo, es cierto que yo firmé ese presupuesto que incluía el Mantenimiento Life90 y por ello pagué la factura correspondiente. No hemos presentado ninguna reclamación. Lo único que hemos hecho ha sido contar con la mayor precisión posible lo que ocurrió entonces, con la información que entonces teníamos y que ampliamos hoy con lo que sabemos ahora.)

Las operaciones adicionales que tiene un mantenimiento Life90 respecto a un mantenimiento recomendado por VW son:

1. Protocolo electrónico VAS.
2. Niveles generales
3. Cambio filtro de polen
4. Cambio de filtro de combustible
5. Comprobación alumbrado interior
6. Comprobación alumbrado exterior
7. Comprobación surtidores lava parabrisas y luneta
8. Comprobación raquetas limpias
9. Cambio líquido de frenos
10. Comprobación visual articulaciones
11. Comprobación visual fuelles de palier
12. Comprobación visual posibles fugas agua/aceites
13. Prueba dinámica

Por lo que toda la publicación está viciada en la exposición desde su origen, con la tergiversación que ello supone.

(Ahora nos dan esta lista de operaciones adicionales. ¿Por qué ésta y no otra? ¿De dónde ha salido? Y, básicamente, ¿por qué no nos la enseñaron antes, al firmar el presupuesto? Estoy de acuerdo con que cometemos imprecisiones en la información, a causa de que no nos informaron correctamente. Efectivamente, nosotros estábamos engañados. ¿Cómo se les puede ocurrir que un cliente  pueda saber que el Mantenimiento Life90 no corresponde con la revisión oficial de Volkswagen? Es cierto que ahora tenemos más información que cuando estuvimos en el concesionario. Gracias a su burofax. A mí, que fui quien acudió al concesionario, me han tenido ignorante hasta que lo hemos recibido mediante un cartero. Y eso que me fijé mucho en cada detalle, para poder contarlo posteriormente).

Les requerimos a que de seguir manteniendo la publicación de la red se efectúen las modificaciones necesarias para que conste la realidad de la situación expuesta.

(En las modificaciones necesarias tendríamos que incluir que no me informaron de que sometían el coche a una revisión “Premium”, que no me informaron de que habían “descubierto” (erróneamente) que no habíamos pasado la revisión de los 60.000 km y que no consultaron ni el libro de mantenimiento ni el indicador de servicio del coche para saber si habíamos pasado o no la revisión de los 60.000 km y que no detallaron la lista de operaciones adicionales que incluye el mantenimiento Life90.)

La persistencia de la situación actual nos llevará obligatoriamente a emprender las acciones legales necesarias, en defensa de nuestra imagen e intereses, al haberse publicado información que no se ajusta ni se sustenta con la documentación respecto a los trabajos encargados y facturados.

(Entiendo que la publicación íntegra de este burofax, con la versión de los hechos expuesta por Motorsol Mitre, se ajusta al derecho legítimo de la empresa afectada de exponer sus objeciones a nuestra información. Siempre respetaremos ese derecho y publicaremos todas las comunicaciones que recibamos de Motorsol Mitre referentes a este asunto. Cualquier apostilla o puntualización será bienvenida. Si consideramos que requiere un comentario nuestro, la comentaremos como hemos hecho en esta ocasión.)

Atentamente

Director de Postventa
Motorsol Mitre

(Un apunte adicional. Les he llamado, tal como solicitan en este burofax para “debatir las inexactitudes”. Me han dicho que por teléfono no es el medio adecuado para hablar, que me acerque al concesionario para que hablemos. Como vivo en Madrid, me resulta imposible. Les he dejado mi número de teléfono móvil para que me localicen cuando lo consideren oportuno. Se lo cuento para que no crean que soy un maleducado que no he intentado conversar con ellos, tal como nos pedían)


Conversación con el asesor de servicio de Motorsol Mitre (C/ Prats de Molló nº 2 esquina Ronda General Mitre nº 112, Barcelona) que nos atendió en la revisión de los 90.000 km de nuestro Golf.

En esta revisión nos han cobrado el doble de lo que establece Volkswagen (información completa en km77.com).

Cuando analizamos la factura de la revisión nos dimos cuenta de que había muchas irregularidades y llamamos al asesor de servicio para pedirle explicaciones. Sus argumentos fueron incoherentes y se contradijo en varias ocasiones, pero quedó claro que estaba acostumbrado a este tipo de conversaciones. Éste es un resumen de la conversación que mantuvimos con él.

— ¿Por qué razón han realizado trabajos no recomendados por Volkswagen?

— Es que, debido a la crisis, nosotros hacemos “packs”, que son revisiones mejoradas en las que superamos los trabajos que recomienda la marca, para beneficio de nuestros clientes. Además sobre esas revisiones hacemos descuentos, porque si no serían mucho más caras.

— Pero, ¿qué descuentos? ¿se refiere al 10% de descuento que nos han hecho en los filtros? [poco más de 10 €en total]

— No sólo, también os hemos hecho un 30% en el aceite.

— Pero cuando lo preguntamos allí, nos informaron de que como nuestro Golf usa 3,6 litros de aceite y nos cobraron cinco, nos hacían ese descuento para no cobrarnos de más.

— Esto… bueno, sí, es que las latas de aceite son de cinco litros ¿sabe? Entonces no podemos facturar menos, por eso hacemos esa rebaja. [En ese momento no lo dijimos, pero el aceite que emplearon llega a los concesionarios en latas de 4 litros o de 1 litro]

— Ya. Pero entonces no nos han hecho descuento en el aceite, nos han hecho sólo descuento en los filtros.

— Bueno, visto así… —[¿qué otra forma hay de verlo?]

— De todas formas, ¿por qué cambiaron, por ejemplo, el filtro de la gasolina, si Volkswagen no lo recomienda?

— ¡Dejar el filtro de gasolina con 90.000 km habría sido una locura! Le aseguro yo a usted que, en 90.000 km, el filtro hay que cambiarlo [hay muchos coches modernos que llevan filtros de gasolina que no hay que cambiar en toda la vida del coche, salvo avería o casos de contaminación del contenido del depósito]

— Lo que no entiendo es, si lo que usted dice es cierto, por qué Volkswagen no recomienda cambiarlo.

— Es que sí que lo recomienda ¿Por qué dice que no lo recomienda?

— Porque no aparece en la lista oficial de trabajos a realizar que nos han entregado

— Pero es que esa lista no tiene todos los trabajos que se realizan, hombre. Son sólo ejemplos, los trabajos que se realizan son muchos más. Si consulta usted en el manual de su coche, verá como recomienda el cambio del filtro de combustible. [La lista de trabajos que entregan es una lista de todos los trabajos que hay que realizar, el manual del coche no recomienda el cambio del filtro de combustible y, para completar lo esperpéntico de la situación, el filtro de combustible nos lo cobraron... ¡pero no lo cambiaron!]

— Ah… ¿y el “Agua destilada” que nos han cobrado?

— El agua destilada se emplea para la batería

— Pero la batería de nuestro coche no tiene posibilidad de añadir agua…

— Bueno, en ese caso la han empleado para el lavaparabrisas

— ¡Pero si el lavaparabrisas también nos lo han cobrado!

— Claro, porque habrán usado las dos cosas, agua y lavaparabrisas, que es concentrado [tampoco se lo dijimos en ese momento, pero antes de entrar a la revisión pusimos el nivel del lavaparabrisas al máximo]

— Y entonces ¿qué es el concepto “niveles”?

— Es que los trabajos de la revisión incluyen la comprobación de los niveles, pero no la mano de obra de añadir los fluidos. Si hay que añadir fluidos, tenemos que cobrar la mano de obra de hacerlo [nosotros entregamos el coche con todos los fluidos en su nivel máximo. En ninguna otra revisión nos han cobrado ese concepto, aunque los hayan rellenado]

— Pues sí que salen caros de mantener estos coches.

— Hombre, tenga en cuenta que con 90.000 km los coches ya requieren mucho trabajo. ¿Alguna otra pregunta?

— No, no, nada más…


Miércoles 16-12-2009

Al salir del restaurante en Torrecaballeros, llueve con intensidad. La temperatura, alrededor de cuatro grados. Belén y Mario, que viven en la zona, me dicen que la carretera más bonita para regresar a Madrid es el Puerto de Navafría. “Con esta temperatura no habrá nieve”.

Les dejo en su casa y pocos kilómetros después giro en la N-110 hacia el Puerto de Navafría. Una carretera deliciosa, con un bosque negro de troncos marrones que se cierne sobre la carretera en los primeros kilómetros. Salgo de una curva y el coche patina mucho. No he visto cambio en el asfalto, pero algo hay en el suelo que lo hace patinar. El coche no se sale de la carretera porque voy despacio. El aviso ha sido con una plaquita de hielo corta, que se acaba antes que el asfalto. Con el coche recto de nuevo freno para probar la adherencia. Patina. En el suelo hay un tipo de hielo o escarcha que apenas se diferencia del asfalto.

Continúo por las rampas de subida con más cuidado y cuando el bosque clarea aparece nieve sobre el asfalto. Corono el puerto y hago una foto en el punto que comienza la bajada. Me avisan de que hay animales sueltos y me recomiendan que vaya a 50.

Puerto de Navafría. Nieve en la carretera.

Inicio la bajada con tiento. Al salir de la ssegunda curva, no muy lenta pero sin visibilidad, aparece un enorme quitanieves. Ocupa todo el ancho de la carretera. ¿Todo el ancho? No. Un pequeño rinconcito a la derecha del asfalto está irreductiblemente libre. Freno, entra el ABS sólo rozar el pedal, y el coche no hace ninguna intención de parar. A la izquierda tengo el quitanieves. A la derecha un escalón entre el asfalto y la cuneta y un palo para medir el grosor de la nieve. Si me salgo por la derecha seguro que golpeo contra el palo y estropeo el lateral. Tengo claro que prefiero irme a la cuneta que al bulto, que se acerca aunque ya está parado. Cada vez tengo menos espacio. El Golf no se para. Supero la pala del quitanieves, lo que más miedo da inicialmente. Vista de cerca es muy grande. La rueda derecha está al borde del escalón, relativamente profundo, con palo vertical clavado. Si me caigo a la cuneta quizá golpee la suspensión, pero además tendré dificultades para sacar el coche. Voy muy despacio. El coche no se para. Intento actuar sobre el pedal del freno para que el ABS deje de actuar. Levanto el pie y vuelo a pisar con suavidad. Buff. Parece que se para. Se para. Tengo la caja del camión a tres centímetros del retrovisor y la rueda casi colgando sobre la cuneta.

El conductor del quitanieves debe considerar que si sigue avanzando es muy posible que me roce el coche. Levanta la pala y da marcha atrás. Reacciono tarde, pero finalmente le hago una foto a toda prisa. La maquinita enfoca el parabrisas. Aun así, se aprecia claramente el poco hueco que queda entre el alce de hierro y la cuneta.

Puerto de Navafría. Quitanieves.

Mientras el quitanieves da marcha atrás me acuerdo del alce que apareció del bosque en Noruega. Recuerdo cómo salió disparado por donde venía, como si hubiera visto al diablo rojo. Recuerdo que el ABS fue mágico en aquel momento. El quitanieves, en cambio, ni se ha inmutado. Cuando paso por su lado de nuevo, después de apartarse, le hago otra foto, en primer plano. El aparato da miedo, pero el conductor fue muy amable sin mediar palabra. (Gracias por apartarse)

Quitanieves. Puerto de Navafría.

El quitanieves esparcía sal o eso me pareció fugazmente durante nuestro acercamiento. Pero el tramo de de bajada, por la cara sur, está peor que el lado norte. La temperatura desciende a la vez que la carretera y el hielo es cada vez más duro, exactamente del mismo color que el asfalto…

(Continuará)


Los últimos capicúa

Ya estamos en la decena final. Se me escapó la foto del 91119, pero no dejé pasar la del 92229. Quedan pocos números capicúa hasta el final de la prueba. Ya se acaba. Los 100.000 están aquí.

km 92229. El final está cerca.

La foto es mala, lo sé, pero en marcha y por la noche no es fácil hacer fotos buenas no movidas. Lo intenté varias veces. El resto de fotos son peores. Me podía haber parado, pero detenerse en el arcén de una autovía es muy peligroso. En fin, no tengo mejor foto, pero peor sería sin foto.

He hecho varias fotos de kilómetros capicúa durante la prueba. Quedan unas pocas más, que no sé a quién corresponderán. Hay una en la que no podemos fallar. Tenemos que buscar el momento propicio para poder deternos y hacer bien la foto de los 100.000 kilómetros. Ya queda poco.

Los 92220 se cumplieron ayer, siete de diciembre. Unos 300 kilómetros antes hice una foto de las últimas luces del día, por la N-211 entre Marta de los Olmos y Gargallo si no me equivoco.

Esta es la foto:

Últimas Luces. Carretera Nacional 211

Y ésta la posición en el mapa:

Ver mapa más grande

El día anterior, el del aniversario de la Constitución, hice fotos de otros capicúas. De capicúas en mi cerebro, que me recordaban un viaje de verano, en búsqueda del sol de medianoche:

Puesta de Sol 1. Vilanova i la Geltrú

Un sol encima del mar que ya no está. Ilumina y calienta cuando ya está escondido. Para que no se acabe nunca de ir, le hago una segunda foto:

Puesta de sol 2. En La Cucanya. Vilanova i la Geltrú.

Me hablaron del rayo verde cuando era pequeño. Siempre lo espero. Creo que de esa esperanza viene mi fijación por las puestas de sol. Nunca lo he visto.

Puesta de Sol. No hay rayo verde.


Bajo consumo de aceite

Nuestro Golf consume aceite. Poco. En los últimos 30.000 kilómetros ha consumido aproximadamente 900 mililitros. Un consumo prácticamente despreciable. Como las revisiones son cada 30.000 km, salta la alerta de nivel bajo nates de llegar al cambio de aceite.

Cuando el nivel de aceite está bajo, una luz en el cuadro de instrumentos alerta de esa circunstancia al girar la llave y poner el contacto. Un rótulo explica el significado de ese símbolo.

Así es como luce:

Volkswagen Golf. Aviso nivel de aceite.

En marcha desaparece el rótulo, pero la luz de aviso se ilumina de forma intermitente durante los primeros minutos de recorrido. Se ve así:

En marcha. Volkswagen Golf. Testigo de nivel de aceite.

Los avisos están bien estudiados, porque el sistema alerta del nivel bajo cuando todavía queda suficiente aceite para muchos kilómetros, con la señal de aceite en la varilla unos milímetros por encima del mínimo:

Volkswagen Golf. Volkswagen Golf. Nivel de aceite cuando avisa el sistema.

Como la revisión está cercana, también avisa:

Alerta. Revisión cercana.


Longitud Cero

Acabo de hacer mi segundo viaje con el Golf de la prueba de larga duración desde que lo tenemos, ahora con unos 85.000 km en sus huesos. He pasado por cinco comunidades autónomas, seis provincias o dos países, según como lo cuente. Cerca de 1.400 km.

Mi mujer lo condujo durante unos 100 km, por autopista. Su primer comentario al ponerlo en marcha y recorrer unos metros fue «es muy suave». Y es cierto que lo es. Además, viniendo de ella, me parece un auténtico piropo hacia el Golf porque su coche es un Prius, viejo conocido de los lectores de km77.com,  que ya destaca por la suavidad de sus mandos.

Un par de kilómetros después de cogerlo dijo con cierto tono enojado «¡los espejos son muy pequeños!». Tiene razón otra vez: menos en carretera y más en ciudad, yo también echo en falta unos retrovisores con un espejo mayor para ver a los coches que circulan cerca y que quedan en el ángulo muerto.

ella

Nuestro Golf pasó por el punto geográfico de longitud cero. No es la primera vez que cruza el meridiano de Greenwich pero sí la primera que le hacemos una foto (o eso creo).

green1

El meridiano está representado por un arco que cruza diagonalmente la calzada. Por la noche está iluminado. Cruzarlo causa a veces una sensación extraña: es atravesar algo que no existe (menuda reflexión :)).

green2

El meridiano de Greenwich pasa cerca del posible «Las Vegas» europeo, en el desierto aragonés de Los Monegros. Si dentro de unos años hacemos una prueba de larga duración del Golf VI y repetimos la foto, en vez de tierra árida tal vez haya hoteles, casinos y muchas lucecitas de colores.

losmonegros

Marcos ha ido durmiendo casi todo el viaje. Parece que le gusta el ronroneo del motor 1.4 TSI. Cuando va en el Prius, detenerse en un peaje o un semáforo puede suponer que se despierte puesto que no oye el ruido que le adormece y la carrocería deja de moverse o vibrar. El Golf es extraordinariamente silencioso y suave cuando está detenido y con el motor girando al régimen de ralentí, por lo que el resultado es casi el mismo.

La silla queda encajonada entre los dos asientos delanteros si estos van colocados en una posición retrasada. A nosotros no nos ha molestado; que sea así tiene una ventaja (colateral, que dirían algunos): los respaldos impiden que la silla pueda desplazarse lateralmente.

Advertencia a quienes vayan a comprar un coche próximamente y NO tengan la certeza absoluta de que NO van a ser padres en los próximos años: comprarse un coche de tres puertas puede ser un error grande si hay que estar metiendo y sacando todos los días a un niño de las plazas traseras.

marcos

En el maletero del Golf nos ha cabido el carrito, una maleta de las que se pueden llevar en una cabina del avión (colocada de lado) y diversas bolsas, las justas para que nos cupiesen las cosillas típicas que aún merecen la pena un viaje a Andorra (económicamente, obviamente).

La carretera que va hasta Andorra desde Lérida ha cambiado mucho desde que la conozco. Hay muchos túneles que ahorran unos tramos de curvas que se hacían eternas si te tocaba ir detrás de un vehículo lento (en la zona del pantano de Oliana).

Mi abuelo materno era ingeniero de caminos (no recuerdo si ese era el nombre exacto de la titulación en aquellos años). El fue el culpable de tanta curva. Murió cuando yo era pequeño y nunca se me ocurrió preguntarle por ello. Si existe eso del Cielo y coincidimos (no tengo muy claro si después del Juicio Final a mí me mandarán al sótano o al ático…) le enseñaré las fotos del google earth 2075 (espero no morir antes de los 100, optimista que es uno) para que vea en que se ha transformado su carretera.

También hay muchos radares, alguno de ellos en puntos que no parecen los más adecuados (si lo que se persigue es evitar accidentes). Por ejemplo, hay uno colocado en una recta de perfecta visibilidad, que es uno de los mejores lugares de esa carretera donde adelantar con seguridad. A mí no me gusta circular por el carril por el que vienen de frente otros coches (raro que es uno) así que hago los adelantamientos invadiéndolo el menor tiempo posible, aunque eso suponga superar en más de 20 km/h el límite de la vía. Adelante a un par de coches en ese punto y lo tuve que hacer ocupando el otro carril más tiempo del que me hubiese gustado para que el radar no me retratase.

Para casi todo el viaje (unos 800 km de autovía, unos 300 km de autopista y el resto por carretera y ciudad) he utilizado la posición «Comfort» de la amortiguación. Tan sólo en la parte más revirada de la carretera he seleccionado el ajuste siguiente (que es el que Volkswagen llama «Normal»). Contiene mejor las inercias de la carrocería y, si el asfalto está en buen estado, mantiene un confort aceptable en un viaje familiar.

El recorrido por carretera, tanto de ida como el de vuelta, lo he hecho de noche. Así que aprovecho para quejarme amargamente otra vez de lo poco y mal que iluminan los faros halógenos, aun después de cambiar las bombillas. Ellos marcan la velocidad a la que se puede circular en un tramo de carretera de montaña, no la estabilidad del coche ni la pericia del conductor. Y no hablo de ir necesariamente con el cuchillo entre los dientes.

El cambio «DSG» me sigue pareciendo de lo mejorcito del coche, aunque a mí me da la impresión de que no va tan fino como al principio cuando hay que arrancar desde parado. Tal vez sea eso, una impresión.

Alfonso Hererro


Resumen de gastos en peajes y tasas.

Durante el viaje no reparamos en peajes. Utilizamos autopistas de pago siempre que ello suponía un ahorro claro de tiempo, que fue la mayor parte de las veces.

-Coste total de los peajes: 173 €.
-Tasas por uso de carreteras. Rumania: 3 €. Eslovenia: 15 €

Rumania fue el único país donde no utilizamos autopistas. No había ninguna por los lugares que transitamos.

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Detalles del gasto de combustible.

-Gasto medio de combustible en todo el viaje: 7,0 l/100 km. La conducción fue casi siempre suave, pero no lenta.

-Máxima velocidad media registrada: 127 km/h en una muestra de 225 km. Consumo en ese recorrido según el ordenador: 7,9 l/100 km.

-Consumo medio mínimo registrado: 5,6 l/100 km sobre 34 km a una velocidad media de 49 km/h. La mayor parte fue por una carretera secundaria.

-Consumo medio mínimo registrado: 10,3 l/100 km en un recorrido de 10 km por ciudad a una velocidad media de 19 km/h.

-Velocidad máxima puntual según el velocímetro del coche: 195 km/h


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